Murcia

Cariñoso, amable, ameno en las misas y con empatía para llegar a los más jóvenes del rebaño. De esta forma definen algunos miembros de los ‘kikos’ a Antonio Lax Zapata: un cura vinculado al Camino Neocatecumenal y que este martes ha sido denunciado ante la Fiscalía Superior de la Región de Murcia por el Obispado de Cartagena. La diócesis le acusa de haber cometido presuntos abusos sexuales contra un menor de edad y por este motivo ha sido apartado temporalmente de sus responsabilidades pastorales en Yecla como párroco de la iglesia de San Juan Bautista y como uno de los capellanes del Hospital Virgen del Castillo que presta atención sanitaria a la Comarca del Altiplano.

Noticias relacionadas

El anuncio realizado a través de un comunicado por el obispo de la diócesis de Cartagena, José Manuel Lorca Planes, ha caído como una bomba en la localidad yeclana, donde existe una nutrida comunidad de ‘kikos’. Prueba de ello es que en el equipo de Gobierno del PP hay varios concejales que son miembros del movimiento neocatecumenal. “La noticia nos ha sorprendido mucho”, admite a EL ESPAÑOL una edil popular que se confiesa ‘kika’. “Nadie sospechaba nada”.

El padre Antonio Lax Zapata llegó a Yecla hace más de cinco años después de haber estado destinado entre febrero de 2006 y septiembre de 2013, como coadjutor de la parroquia de San Pedro Apóstol de la localidad costera de San Pedro del Pinatar y de Nuestra Señora del Rosario de El Mirador en el municipio de San Javier. Así lo indica su perfil personal de la red profesional de LinkedIn donde aparece en una foto sujetando a un bebé desnudo al que se dispone a acercar a la pila bautismal. Según ha podido saber este diario, los supuestos abusos denunciados ante la Fiscalía por el obispo, José Manuel Lorca Planes, se habrían iniciado en una de las dos localidades del litoral murciano mencionadas anteriormente. El párroco, a través de su labor en la iglesia, entabló una relación de amistad con un chico que era menor de edad. Poco a poco se fue ganando su confianza y a partir de ese momento los encuentros pasaron de ser amistosos a tener un supuesto contenido sexual.

La relación entre el cura y la víctima se prolongó después de que Antonio Lax Zapata fuese enviado por el Obispado a su nuevo destino en la Comarca del Altiplano: la iglesia de San Juan Bautista de Yecla y el Hospital Virgen del Castillo. Los presuntos abusos se habrían prolongado durante varios años a caballo entre las localidades de San Pedro del Pinatar y Yecla porque el párroco, aprovechando esa relación de amistad y su labor pastoral, seguía llamando por teléfono al chico para quedar presuntamente con él. Este verano la víctima confesó a otro párroco el contenido de los supuestos episodios sexuales de los que fue objeto y esa información fue trasladada de inmediato a la Diócesis de Cartagena. A comienzos del mes de julio, el vicario judicial, Gil José Sáez, inició una investigación sobre el contenido del relato del menor y el proceso se ha saldado con una denuncia del obispo, José Manuel Lorca Planes, ante la Fiscalía Superior de la Región.

Antonio Lax Zapata, durante una de las múltiples ceremonias que oficiaba.

Ni el menor ni el cura han prestado declaración todavía en sede judicial. De momento, el Ministerio Público ha incoado diligencias de investigación y próximamente les llamará a testificar para esclarecer la veracidad de los encuentros sexuales denunciados por el Obispado y que concluyeron hace cuatro años aproximadamente. La Diócesis de Cartagena no ha querido responder a las preguntas de EL ESPAÑOL y se ha remitido al contenido del comunicado emitido este martes: “Hasta el esclarecimiento de estos hechos, sin menoscabar el derecho a la presunción de inocencia del sacerdote, el obispo lo ha apartado temporalmente de sus responsabilidades pastorales”.

Ofició su última misa el pasado fin de semana

El pasado fin de semana fue la última ocasión en la que el padre Antonio Lax Zapata ofició misa en Yecla y todo apunta a que tardará en volver a desempeñar la labor pastoral que ejerce desde que se ordenó como sacerdote en Medellín (Colombia), donde vivió 15 años tras cruzar ‘el charco’ como misionero de un seminario después de acabar sus estudios de Mecánica del Automóvil de Formación Profesional. “Mi padre, desde que éramos ‘pequeñicos’, siempre nos contaba la historia de Abraham mientras se ponía a ordeñar las vacas”, comentaba Antonio Lax Zapata sobre el origen de su vocación eclesiástica en una conferencia subida al canal Youtube que el ahora denunciado impartió en febrero de 2016, bajo el título ‘La Cuaresma’, en la parroquia de San José Artesano.

“Mi padre leía mucho la Biblia”. Tan fuertes son los vínculos que mantenía el párroco con sus progenitores que decidió llevárselos a Yecla desde la pedanía murciana de Monteagudo donde pasó su infancia, junto a sus cuatro hermanos, en el seno de una familia tradicional huertana. En la localidad yeclana se instaló con ellos con el objetivo de cuidar a su padre que padece alzéhimer y a su madre que está muy delicada de salud, sin dejar de lado los trabajos que le encomendaba la Diócesis de Cartagena. El padre Antonio Lax Zapata estaba destinado en la iglesia de San Juan Baustista, pero debido a los problemas estructurales que presenta el techo del templo, oficiaba misa en la iglesia de Santa Bárbara situada a tan solo tres calles de distancia. Esta parroquia es una de las más antiguas de la localidad yeclana y junto a la de La Purísima, son dos de los templos de referencia para la comunidad ‘kika’. De hecho, el párroco ahora denunciado participaba activamente en los retiros espirituales, viajes y convivencias de los miembros del Camino Neocatecumenal.

Ceremonia religiosa donde participaba Antonio Lax Zapata.

Durante su paso por Yecla destacó su capacidad para conectar con los feligreses de entre 20 y 30 años. “Hay una gran sorpresa en el pueblo”, admite una concejal del PSOE. La misma sensación invade a los ‘kikos’ de la localidad yeclana que forman parte de este movimiento eclesial creado en 1964 por el pintor Francisco José Gómez Argüello y Wirtz, más conocido como Kiko Argüello, en el que se promueve una catequesis de laicos adultos.


Tampoco dan crédito a lo sucedido los sanitarios que conocían al padre Antonio Lax Zapata de acudir al Hospital Virgen del Castillo para visitar a los enfermos, oficiar misa los domingos por la tarde y dar la extremaunción cuando le llegaba su hora a algún paciente. “Era muy serio en las visitas a los enfermos y con nosotros se comportaba de forma cordial y educada”, resumen algunos enfermeros que conocían al cura sobre la labor que este realizaba en el centro sanitario.

Tres denuncias por abusos en cinco meses

Esta denuncia por presuntos abusos sexuales a menores es la tercera que presenta el Obispado de Cartagena en los últimos cinco meses. La primera se produjo el 22 de marzo, cuando la Diócesis informó al Ministerio Público de supuestos abusos sexuales a una menor de edad cometidos presuntamente por E.A.H.V., un religioso profeso del Instituto de Derecho Diocesano de Nuestra Señora de la Luz. Tales episodios tuvieron lugar supuestamente en Argentina, por lo que la Fiscalía Superior de la Región se inhibió a la Audiencia Nacional de Madrid. Posteriormente, el 12 de abril fueron denunciados los presuntos abusos cometidos hace ocho años por un seminarista que en ese momento era seglar profesor de Religión y que responde a las iniciales P.S.P.

Estos hechos se produjeron presuntamente durante el curso 2010-2011, cuando P.S.P. era seminarista en el centro religioso San José de Murcia. La Diócesis también retiró a este religioso de sus funciones, en este caso, la posibilidad de ejercer como profesor después de que el asunto fuese destapado por la propia víctima tras informar de lo sucedido al rector del Seminario Menor. En todos los casos, el obispo José Manuel Lorca Planes ha subrayado que “independientemente de que estos presuntos hechos se estén investigando en la jurisdicción canónica, la Diócesis de Cartagena siempre actuará ante estos delitos execrables de conformidad con lo dispuesto en el artículo 13.4 de la Ley de Protección Jurídica al Menor y de acuerdo con la política de cooperación con la jurisdicción estatal exigida por el Papa Francisco y que se refleja en el artículo 19 de su último motu proprio ‘Vos estis lux mundi’”. Este martes Lorca Planes pidió a toda la Iglesia Diócesana que se una en oración para que los hechos denunciados se esclarezcan y prevalezca siempre la verdad. El obispo, como en los otros dos casos anteriores, volvió a advertir de que en la Región de Murcia habrá “tolerancia cero ante este tipo de comportamientos, en comunión con el Santo Padre”.