Ávila

Pilar Baeza, candidata de Podemos a la alcaldía de Ávila, se aferra a su cargo y no dimite después de que EL ESPAÑOL revelase que fue condenada a 30 años por asesinato. Lo ha anunciado en rueda de prensa, tras varios días en absoluto silencio y después de que su propio partido en la región la respaldase pese a tachar el suceso de deleznable

"Hace mucho tiempo cumplí con la justicia en todos y cada uno de sus términos y digo todos, habiendo cerrado ese capítulo de mi vida sin ninguna deuda con la sociedad, capítulo que ahora se pretende utilizar, probablemente con fines políticos, de revanchismo y en un evidente afán de desacreditarme", ha leído Baeza ante los periodistas.

Baeza ha explicado que "la joven ingenua y sin experiencia" que era ella hace 34 años "nada tiene que ver" con la persona en la que se ha convertido: "Habiendo dado sobradas cuentas de mi integridad y lucha contra las situaciones que yo considero injustas a lo largo de los años con una trayectoria personal sin reproche alguno".

"Yo no acepto chantajes, ni me vendo, pues no es la primera vez que se me intenta callar utilizando mi pasado como amenaza", ha denunciado Baeza. También ha anunciado "medidas" que "ya están en el juzgado", pero no ha querido concretar contra quien van dirigidas. "Toda esta trama forma parte de la mafia que hay en la política", ha apostillado sin querer responder a preguntas de los periodistas relacionadas con el crimen como si llegó a almorzar con la familia del asesinado cuando este ya estaba muerto y oculto en un pozo

En cuanto a por qué no denunció la supuesta violación que sufrió -que no quedó acreditada en el proceso judicial- Baeza ha dicho que no lo hizo "porque tenía 23 años". 

Era 1985 cuando Baeza vivía con sus padres, Diego y María, en Leganés. Allí, trabajaba en el negocio familiar, la armería Deportes Beza, como comercial. No tenía problemas con nadie ni los vislumbraba. Pero todo cambió cuando Manuel López, un panadero conocido de Pilar y amigo de su novio, presuntamente la violó. 

Tras aquello, ella le contó a su novio, Manuel García, que había sido agredida sexualmente por su amigo Manuel López. El novio de Baeza planeó junto a otro amigo, Juan Carlos Torres, el asesinato de López y un mes después lo llevaron a un descampado y le pegaron cuatro tiros a bocajarro. A Manuel López lo encontraron en diciembre de 1985 tirado en un pozo y en avanzado estado de descomposición. Baeza acabó siendo condenada a 30 años de prisión: les había facilitado el arma del homicidio consciente de lo que iba a pasar.