Una de las grandes falacias del Procés catalán es hacer creer que todo el independentismo está de su lado. Y la cosa no es exactamente así. De hecho, cada vez son más la voces críticas que surgen entre el independentismo de Cataluña. Consideran que los dirigentes separatistas han engañado al pueblo porque no tenían proyecto más allá del farol de la proclamación de la república. Advierten de la fractura social en Cataluña, la misma que niegan desde los partidos independentistas. Critican la folklorización, la sentimentalización contra el discuro y el infantilismo de los dirigentes. EL ESPAÑOL habla con cuatro personas que de algún modo han tenido participación activa en el independentismo y que exponen sus dudas, quejas y miedos. Políticos, abogados, periodistas y empresarios. Independentistas, sí… pero contrarios al procés. 

SANTIAGO ESPOT: “LOS 'PROCESISTAS' NOS HAN ENGAÑADO A TODOS, Y ESO NO LO TOLERO”.

Santiago Espot

Nadie podrá decir que Santiago Espot (La Pobla de Segur, 1963) no es independentista. Primero, por su trayectoria. Fue la persona que sustituyó el expresidente del Barça Joan Laporta en el proyecto político llamado Solidaritat que fue el embrión del independentismo catalán actual. Saltó a las portadas en 2016, cuando fue juzgado por publicar un manifiesto que, según los jueces, había provocado la pitada contra el Rey en la final de Copa que jugaron el Barça y el Athletic de Bilbao.

Espot fue condenado y absuelto en segunda instancia. Ahora se caracteriza por defender posturas muy críticas con los responsables del Procés. Los ‘Procesistas’, como él los llama en su libro ‘Independencia o Procesismo’, han sido los que han alejado sine die la posibilidad de que Cataluña se convierta en una nación independiente.

“Hay mucha gente viviendo del Procés”

“El término ‘procesista’ no lo acuñé yo, pero podríamos decir que soy una de las personas que ha profundizado más en él. Se refiere a las personas que están al mando de esté barco sin rumbo que es ahora mismo Cataluña. Hay mucha gente viviendo del Procés. Un estado es una maquinaria enorme en la que hay cargos, responsables, nombramientos y mucha gente que vive de él”.

“La clave que explica que todo esto no haya salido adelante es que han hecho todo lo contrario a lo que hay que hacer para poder negociar. Esto es, destensar. Si quieres negociar con alguien tienes que tensar. Porque si no, estás en inferioridad. Y en inferioridad sólo puedes negociar la rendición”.

“Es un discurso naïf y victimista”

“Lo que se ha promovido desde el ‘procesismo’ es un discurso naïf, victimista, en el que España es culpable de todo… pero nada más. Se encuentran a gusto en ese discurso, pero no se plantean que para alcanzar algún objetivo hace falta comprometerse a conseguirlo. Por ejemplo: todos queremos tener una buena casa en la Cerdanya, pero aquí no estamos dispuestos a hacer nada para conseguirlo. Con palabras y declaración de intenciones no se consigue nada”.

“Soy crítico contra el Procés porque me siento engañado. Nos han engañado. Y eso es lo que no tolero. No tenían nada, pero tiraron para adelante. Era todo ficticio. Se jugó con los sentimientos de los catalanes ofreciendo algo que ellos mismos sabían inviable. El catalán tiene complejo de esclavo y los principales líderes del proceso catalán no quieren la independencia, sino poder seguir defendiendo ese discurso victimista”.

“Hay un tuit de [Quim] Torra, de esta misma semana, que es significativo. Dice que “confía en la iniciativa de la gente para construir la República”. Mire, eso es como si en un barco a la deriva, que es lo que es Cataluña ahora mismo, el capitán dice que confía en la iniciativa de la gente para salvar la embarcación. No confía ni siquiera en los marineros, sino en los pasajeros. Confía en mi madre, que es de La Pobla, o en la tuya, que es de Terrassa y el agua más cercana que ha visto es la de la Riera. Y yo me pregunto. SI al final pones esa responsabilidad en la gente… ¿para qué te necesitamos?”.

“Un político catalán sólo aguanta 5 meses sin cobrar”

“La única forma de reconducir esto es echarlos a todos a la calle. A todos. Regenerar la clase política catalana. También la española, eh. Ahora no hay ningún Azaña o ningún Alcalá Zamora. Ahora está Casado. El mismo que dijo que Terra Lliure mató a 300 personas. No están a la altura política necesaria para la situación. Y en Cataluña también estamos así. Instalados en la mediocridad política. Es necesario que venga gente nueva y preparada. No los que tenemos ahora. Nadie dimitió tras el 155. El golpe de efecto duró 5 meses, que es el tiempo que puede estar un político catalán sin cobrar. A partir de ahí cambiaron el discurso.

“Ya no se grita por la independencia de Cataluña sino por la libertad de los presos políticos. Eso es todo lo que hemos avanzado. Yo creo que no es justo que los presos estén encarcelados por los motivos que les imputan. Pero si los dejasen libres yo también optaría por meterlos en la cárcel, pero por estafadores. La gente se siente engañado y al final les ha salvado la cárcel. Porque si no los hubieran metido en prisión, por Cataluña alguien les habría pedido cuentas por el gran engaño al que sometieron a la población. A ellos y a los que se han fugado”.

ALBERT SOLER: “LOS ACUSAN DE REBELIÓN PORQUE JUDICIALMENTE NO LOS PUEDEN ACUSAR DE GILIPOLLAS”.

Albert Soler

Albert Soler (Girona, 1963), es un periodista catalán histórico. Lleva casi dos décadas trabajando en el Diari de Girona, pero antes pasó por la redacción de El Punt, donde coincidió con Carles Puigdemont. “Él tenía algún cargo en la redacción, pero la verdad es que no lo recuerdo. Sí que me acuerdo de que fue de los primeros en ponerse con las nuevas tecnologías y una cosa que se llamaba internet”.

En casa de Soler se vota independentismo. “Tengo un hijo de 21 años que es independentista y tiene muy claro que votaría independencia”. Él, en cambio ,se jacta de ser, “como decía Julio Camba, anarcoaristócrata. Esto significa que nunca he votado, que no lo hice en aquel simulacro de referéndum y que no sé qué votaría en el caso de que se celebrase uno de verdad”.

“Querían que la gente votase haciendo un acto de fe”

“Uno de los principales motivo por los que he sido tan crítico con el procesismo es porque no tenían nada. Y lo sabían. Ya reconocieron que era un farol. No explicaron nada. Querían que hiciésemos un acto de fe. Imagínate… yo que no he votado nunca y quieren que vote sin que me expliquen nada. Es una locura”.

“Lo cojonudo de todo esto es que han conseguido que dos millones de personas se los crean y voten haciendo un acto de fe. Ese es el auténtico milagro independentista. Mi hijo, sin ir más lejos. Cuando hemos hablado del tema, él siempre ha tenido muy claro que votaría independencia. “Y después qué”, le pregunto, porque sé que no hay proyecto detrás. Él me contesta que “después ya veremos”, que es una respuesta bastante ilustrativa”.

“Proceso folklorizado. Al frente, el folklorista mayor”.

“Lo de la folklorización del Procés es la definición más correcta. Y al frente de todo esto tienen puesto al folklorista mayor, que es Quim Torra. Que un día está a unos bailes, otro con la ratafía… Yo en ese sentido soy positivo: sólo por los ratos de risa que me ha dado, ya doy por bueno todo esto. Pero por nada más. Respecto a los presos, los han acusado por rebelión porque judicialmente no los podían acusar de gilipollas”.

“¿Los motivos que nos an llevado a esto? Pues cada uno tendrá los suyos. Hombre, los convergentes porque son convergentes, se llamen ahora como se llamen. A los convergentes se les echó la corrupción encima, se hicieron independentistas y tiraron por aquí. Los de la CUP porque creo que en realidad creen en ello. Y los de ERC, pues un poco porque creen y un poco enredados por lo convergentes. Pero si tenemos que buscar al responsable principal yo señalaría a [su excompañero] Puigdemont”.

“¿El mundo nos mira? Espero que no”

“Es evidente que en la sociedad catalana hay fractura, aunque ellos lo quieran negar. Lo que está claro es que este proceso ha sido rentabilizado por mucha gente. Piensa que de aquí se derivan cargos, embajadas, puestos… Dinero. ¿Si esto es lo que más me ha molestado a mí? A mí en realidad me afecta poco todo esto. Se dedican a redactar manifiestos, a colgar lazos… A mí eso no me afecta para nada. A mí lo que me preocupa es esa frase que dicen a veces, eso de que "el mundo nos está mirando”. Pues yo solamente espero de verdad que no sea verdad, que no nos esten mirando”.

“Lo peor de todo es que han engañado a mucha gente y ellos lo sabían. Que no tenían nada detrás, ni proyecto ni nada. Lo sorprendente es que aunque lo han reconocido, ha habido un montón de gente a la que han convencido. Leí hace poco que el que quiere ser engañado siempre va a encontrar a alguien dispuesto a engañarle. Y tal vez en Cataluña había mucha gente con ganas de ser engañada”.

ALFONS LÓPEZ TENA: “DETRÁS DEL SENTIMENTALISMO DEL PROCÉS HAY UN PROYECTO SINIESTRO”

"Puigdemont dice lo mismo que dicen Erdogan, Putin o Trump". Alberto Gamazo El Español Barcelona

Alfons López Tena (Sagunto, 1957) es uno de los principales ideólogos del independentismo catalán de nuestro siglo. Al menos en su origen. Después de haber pasado por movimientos universitarios antifranquistas, de haber sido activista a favor de los Païssos Catalans, de haber estado afiliado a Convergència y de haber estado trabajado como notario y en el Consejo General del Poder Judicial, dio el salto a Solidaritat. Aquel partido en el que confluían gente como él, como Joan Laporta o como Uriel Beltrán, actualmente en ERC.

Eso fue a principios de esta década. El proyecto político no salió adelante y Tena dejó la primera línea política. En su haber, el mítico eslogan “España nos roba”. Ahora observa el Procés con una mezcla de decepción y miedo. “Detrás del sentimentalismo y la folklorización del proceso hay un proyecto muy siniestro y no es para tomárselo a broma. Como no pueden defender racionalmente sus posiciones, por la mentira y la corrupción, lo llevan todo al ámbito sentimental. Desplazan el terreno de juego”.

“Esto es una farsa desde el primer día”

“Tanto desde CiU como desde ERC tienen un objetivo claro con todo esto del Procés: gesticular mucho para mantener el dinero y los cargos de sus redes clientelares. Lo que querían en realidad era un acuerdo con el gobierno de España para recibir más dinero. Yo me di cuenta de que todo esto era una farsa desde el primer día. De Convergència, de Esquerra y de las CUP, que son las juventudes de Convergència. Fíjate: fracasó el Estatut y CiU y Esquerra siguieron igual. Como proyecto no tienen, ahora se han preocupado de fomentar las comisiones de fiestas y festejos, como Òmnium Cutural o la ANC, pero detrás de esto nunca ha habido nada. Sólo una gran mentira”.

“Esto empezó allá por el primer gobierno de Aznar, cuando se acaba lo de obtener más dinero y más competencias, cuando ‘es va esgotar el peix al cove’ (se acabó lo bueno). Como no tenían proyecto, optaron por lo que ves. Por la independencia como farol para tener a la gente entretenida. Por el infantilismo, por el ‘amenazar con...’, por el sentimentalismo. Esa es la estrategia, creerse que ellos son el pueblo catalán. Creen que la voluntad del pueblo es su voluntad. Sustituyen el discurso por el sentimentalismo. Acuérdate de las declaraciones de Artur Mas antes de las elecciones diciendo que “nosotros hacemos el bien porque somos los buenos”. O a Junqueras pidiendo en un mitin “hacer todo lo posible para que el bien venza al mal”.

“Deshumanizar al contrario”

“Traidores, vendidos, fachas, enemigos del pueblo… Así califican al que no piensa como ellos. Con este planteamiento de buenos y malos se llega a la deshumanización de todo aquel que no les baila el agua. Ya no es que les llamen fachas, que el fascismo al final es una opción política contra la que yo he luchado toda mi vida, por cierto. Ya es que los dividen entre buena y mala gente. Hablamos de descalificaciones personales; hablamos de la deshumanización del contrario. Del mismo discurso populista que estamos viendo de Trump en Estados Unidos, Orban en Hungría o de Erdogan en Turquía”.

“¿El principal responsable de todos esto? El pueblo catalán, naturalmente. En el fondo son los que les votan y les ponen ahí. Al final los diputados, los cargos electos… esos no caen de Marte. No entran en tanque fusilando a la gente en las calles. Los pone el catalán con sus votos. Está bien eso de pedir responsabilidades a los servidores públicos, pero también hay que señalar la responsabilidad del votante”.

"Cataluña es una esquina marginal, provinciana e irrelevante"

“Si juegas a apropiarte de las instituciones en beneficio de tu partido, al final el pueblo las ve cada vez más ajenas. Luego está la pérdida de oportunidades para Cataluña. La Agencia del Medicamento la perdimos. El mundo sigue adelante y nosotros nos hemos quedado como una esquina marginal, provinciana e irrelevante que ya no interesa a nadie. No es verdad que el mundo nos mira y este proceso no se estudiará en las universidades”.

“Socialmente no le veo arreglo. Ni a corto, ni a medio ni a largo plazo. Yo lo de la independencia ya lo doy por descartado. Se abrió una ventana durante un tiempo. Pero después de todo este juego de farol, que cada vez se ha ido pervirtiendo más… ¡Pero si ya han hecho dos parodias! Han desacreditado un proyecto político como es la independencia. Y la situación social va a seguir igual, no va a cambiar. Esta gente vive de la herida, por lo que les interesa tenerla abierta. Los catalanes desean la independencia… pero no la quieren. Lo que quieren es la sensación de superioridad moral que da el fracaso”.

XAVIER RIUS: “EL PELIGRO DEL PROCÉS SON LOS CONVERSOS, QUE SE SUBIERON TARDE AL CARRO PERO AHORA DAN LECCIONES”

Xavier Rius

Xavier Rius (Barcelona, 1963) se define a sí mismo en su bio de Twitter como ‘indepe cuerdo’, porque cree que el independentismo actual ha perdido el norte por completo. Con 14 años estuvo en las Joventuts de Convergència. Es periodista, escribió 15 años para La Vanguardia y 4 para El Mundo. Ahora dirige uno de los medios más críticos con el establishment catalán, el digital E-Notícies.

“El principal problema del Procés es que esto del Procés ha sido un gran castillo de naipes desde el principio. Esto es porque se basa en una gran mentira, que es decir que son mayoría. No lo son. En las elecciones de 2010 votaron independentismo un 48,72%. En las de 2012 un 47,8. En las de 2015 un 47,7 y en las últimas de 2017, un 47,5. Siempre en torno a los dos millones de votantes. Está claro que no son mayoría, pero está más claro aún que con un 47 o un 48% de la gente no puedes proclamar la independencia, por mucho que digan eso de un país en marcha.

“No han contado con el detalle de que esto es Europa Occidental. Ni son los Balcanes ni es el Cáucaso. En la Europa Occidental de los últimos 300 años las fronteras solamente se han movido con guerras o invasiones. Es una cuestión de lógica geopolítica””.

“¿Llegaremos a las manos?”

“Claro que hay fractura social. Los únicos que lo niegan son los que nos han llevado a ella. No les interesa reconocerlo. Pero hay fractura e irá a peor. La única duda que yo tengo es saber si al final llegaremos a las manos. El principal peligro son lo conversos. Calculo que son el 20% de los actuales votantes independentistas. Son un peligro porque ahora dan lecciones aunque se hayan subido tarde al carro”.

“A nosotros,a los que pensamos así, no nos llaman a TV3, que debería ser la televisión de todos. No nos llaman porque romperíamos la versión oficial y eso no les interesa. Lo que sí es cierto es que el Procés ha servido como instrumento de promoción profesional a mucha gente. Pensando como piensan los que nos han llevado aquí tienes más posibilidades de colocarte en un buen lugar en un medio público”.

“Una falta de respeto a los auténticos exiliados”

“La situación actual no es seria en ningún caso. No es normal decir que tienes dos presidentes. No es normal que digas que tienes presos políticos. No es normal que digas que tienes un gobierno en Cataluña y otro en el exilio. Lo considero incluso una falta de respeto a los catalanes republicanos que sí que tuvieron que exiliarse de verdad en 1939”.

“A mí me gusta hacerle dos preguntas a los que defienden el Procés. La primera es si ahora en Cataluña estamos mejor que antes. Creo que es innegable que estamos peor. Las empresas se han ido y la sociedad está rota, enfrentada y agria. La segunda pregunta es si creen que ahora estamos más cerca o más lejos de la independencia de Cataluña que cuando empezó el Procés. Yo creo que estamos más lejos. Se han cargado la imagen de que los catalanes éramos buenos. Los malos eran los vascos, que habán optado por la violencia. Pero ahora el estado va a tener el ojo avizor a todo lo que pase aquí. Va a ser muy difícil lo de volver a una Cataluña ‘rica i plena’ como dice el himno”.

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