Hace 10 años, Jesús Neira pasaba con su hijo a las 2 de la tarde por las inmediaciones del Hotel Majadahonda cuando vio cómo un hombre maltrataba a su pareja en plena calle. Al comprender lo que ocurría, no dudó en intervenir. Se llevó un brutal empujón por el que cayó al suelo, quedando inconsciente. Aquel 2 de agosto de 2008, el acto heroico de Neira cambió la visión que la sociedad española tenía sobre la violencia de género

Jesús Neira trató de liberar a Violeta Santander de las garras de su pareja, Antonio Puerta, y, mientras para la sociedad española fue un héroe, para la víctima su entrometimiento fue innecesario. Neira solo quiso ayudar a Violeta, pero su hazaña significó más que eso. Su intervención consiguió visibilizar el machismo y reflejó la realidad de muchas mujeres maltratadas.

Ese día la vida de Jesús Neira cambió por completo. Tras el golpe que recibió en la cabeza, el profesor de Derecho en la Universidad Camilo José Cela tuvo que ingresar en la unidad de cuidados intensivos (UCI) del hospital Puerta de Hierro, en Madrid. Aunque recibió el alta pocos días después, Neira no mejoró. Tras visitar varios centros hospitalarios, preocupado por su salud tras la agresión, entró en coma. El profesor ya sufría problemas de corazón, pero parece que nadie comprobó si tenía una lesión cerebral tras el golpe.

La lucha contra la violencia de género

Mientras Neira permanecía en coma, Antonio Puerta fue detenido en Alicante y acusado de homicidio en grado de tentativa. El Juzgado número 4 de Majadahonda ordenó su ingreso en prisión sin fianza, donde estuvo algo más de 18 meses antes de recibir la libertad condicional.

Jesús Neira siguió en coma hasta el 11 de octubre de 2008. Cuando despertó, solo recibió halagos y condecoraciones, pero él siempre mantuvo que no era el héroe que decían y que repetiría sus actos si fuera necesario. Sin embargo, un mes después, volvió a entrar en coma por una crisis respiratoria. Durante una visita de Esperanza Aguirre al hospital, ofreció a Neira que presidiera el consejo asesor del Observatorio Regional contra la Violencia de Género.

El profesor recibió el alta médica tras pasar 256 días ingresado y entonces pudo hacerse cargo del puesto que le habían ofrecido, pero la labor del Observatorio no consiguió proteger ni acabar con la violencia hacia la mujer. Lo que sí supuso un gran cambio en aquel momento fue la publicación de los vídeos en los que podía verse la agresión y la intervención de Neira. Una forma de concienciar y sensibilizar a la población sobre la realidad que sufrían y sufren las mujeres.

De héroe a villano

La imagen heroica de Neira se fue empañando y tras varios actos y declaraciones pasó a ser el villano de España. Cuando conoció que Antonio Puerta, el presunto agresor estaba en libertad, atacó a la Justicia española e incluso lamentó ser español. Sus reproches a la política y al órgano judicial del país fueron constantes y cambiaron de forma paulatina la visión que se tenía de él.

Otra polémica se desató cuando un inspector de policía le detuvo en la M-40. Iba conduciendo su vehículo dando bandazos. Le realizaron una prueba de alcoholemia y vieron que triplicaba la tasa de alcohol permitida. Los resultados marcaron 0,87 miligramos de alcohol por litro de sangre. Tras ser detenido por la Guardia Civil, Neira fue condenado a pagar una multa de 1.800 euros, a realizar trabajos para la comunidad y se le retiró el carnet durante 10 meses.

Todos estos hechos propiciaron su retirada de la presidencia del Observatorio Regional contra la Violencia de Género. El profesor se negó a dejar el cargo, pero Esperanza Aguirre ocupó su lugar, tomando las riendas de la institución.

Parece que Jesús Neira nunca llegó a recuperarse por completo de la agresión. En 2015, el polémico profesor ingresó en el mismo hospital en el que se forjó su leyenda al sufrir un derrame cerebral. De este no pudo recuperarse, a pesar de pasar días luchando. Finalmente, falleció el 29 de agosto de 2015 en el hospital.

El agresor y la víctima

Antonio Puerta

El 2 de agosto de 2008, Puerta se encontraba junto a su pareja, Violeta Santander, en el Hotel Majadahonda. En las imágenes que publicaron los medios en su día, se puede ver cómo sacó a su pareja del brazo a la calle de forma agresiva. Jesús Neira, que pasaba por allí, trató de socorrer a Violeta, pero recibió un fuerte empujón que le tiró al suelo, quedando inconsciente.

Antonio Puerta fue detenido en Alicante tiempo después, mientras Jesús Neira se encontraba ingresado en el hospital en coma tras la agresión. Durante el juicio, Puerta mantuvo que en el momento de la agresión se encontraba bajo los efectos del alcohol y la cocaína, pero no le sirvió para reducir su pena. Se le acusó de homicidio en grado de tentativa y entró en prisión provisional sin fianza en la cárcel de Soto del Real, pero no permaneció allí durante mucho tiempo.

Cuando Neira despertó de su coma y le dieron el alta, descubrió que su agresor ya estaba en la calle. Su indignación fue tal que desató la polémica. Parece que Neira no se sentía seguro con Puerta en libertad.

El 13 de octubre de 2010, Antonio Puerta falleció por una sobredosis. Su cuerpo sin vida se encontró en el baño del domicilio que compartía con su madre en Tetuán. Su muerte impidió que se resolviera el caso y destrozó a Violeta, su pareja, con la que había continuado después del episodio.

Antonio Puerta y Violeta Santander continuaron su relación tras la agresión

Violeta Santander

Violeta fue la mujer a la que trató de socorrer Jesús Neira. Supuestamente su pareja la estaba agrediendo en las inmediaciones del hotel, aunque tiempo después ella alegó que no era cierto.

Santander recibió muchas críticas por sus declaraciones en los medios tras la agresión. La mujer defendió a su pareja y mantuvo que si Neira no hubiera intervenido nada hubiera pasado aquel día. Además Violeta Santander mantuvo que Puerta estaba “enfermo”, refiriéndose a su adicción.

Cuando Violeta recibió la noticia del fallecimiento de su pareja, entró en una grave depresión. Su familia tuvo que ingresarla en una clínica psiquiátrica de Madrid porque temían por su vida.

En esta historia, que cumple 10 años este jueves, ninguno de los tres protagonistas pudo continuar con su vida y volver a la normalidad. Neira sufrió hasta su muerte la consecuencia de los golpes. Puerta acabó con su vida por una sobredosis. Y Santander, que sufrió tal presión mediática, terminó ingresada en una clínica por problemas de salud mental. Una tragedia que 10 años después todavía se recuerda y que cambió la vida de los protagonistas para siempre