Todo empieza con un S.O.S.; un mensaje privado de auxilio a las redes sociales: “Han ensuciado mi pueblo con lacitos amarillos”. Ese mensaje activa toda la maquinaria. En los grupos de Whatsapp se pone en marcha de inmediato la operación de limpieza.

A la noche siguiente, a ese pueblo llega un grupo clandestino de la resistencia; una treintena de personas, encapuchadas, que hacen las labores de limpieza del pueblo. Con sus propias manos quitan los lazos amarillos. Con pértigas de 5 metros, descuelgan las banderas esteladas de las farolas y toda la propaganda independentista que invade los espacios públicos y comunes.

Cando acaban se marchan como han venido, sin hacer ruido, aguantando insultos y amenazas durante la operación. Sin cobrar un duro, invierten su tiempo en dar la cara y arriesgándose a que se la partan. Pero al final siempre dejan el pueblo limpio. Misión cumplida.

La brigada anti lazo

Son los GDR, la respuesta constitucionalista a los CDR independentistas. GDR son las iniciales de Grupos de Defensa y Resistencia: “Defensa porque defendemos nuestras ciudades de toda la propaganda que nos imponen desde el independentismo. Resistencia porque ellos se han apoderado de todo. De los espacios públicos especialmente, y esos son de todos, no sólo de ellos. A nosotros nos toca resistir. Y limpiar Cataluña”. Lo cuenta Jaime Vizern, uno de sus fundadores, que redunda en que "somos ciudadanos pacíficos y democráticos. No somos otra cosa por mas que lo repitan una y mil veces. Nos llaman ultras porque es lo único que les queda, pero son ellos los que se están saltando la legalidad": 

Diez grupos… y subiendo

Por el momento hay unos 10 GDR censados por todo el territorio catalán. Cada uno actúa en una zona determinada de Cataluña, aunque algunos, por ser más numerosos o por contar con miembros más activos, se mueven por todo el territorio catalán. Son activistas que se mueven en la clandestinidad y sin ánimo de lucro. Ahora mismo hay diez registrados, aunque se están gestando varios que en breve empezarán a realizar acciones de limpieza.

Cada GDR tiene una media de treinta personas, y cuenta con miembros de todas las edades. “Desde gente muy jovencita hasta dos señoras jubiladas que se apuntan a todas. Las abuelas tabarnesas las llamamos”, explica Esther, la coordinadora de Brigada 155, uno de los GDR más activos de Cataluña. Esta es otra de las particularidades de los CDR: la gran cantidad de mujeres que hay ejerciendo el activismo y liderando algunos de estos grupos. Todos ellos están registrados como asociaciones o en fase de registro, y forman parte de la denominada Coordinadora de Tabarnia, que aglutina a diversas entidades contrarias al independentismo. Salvo Segadors del Maresme, que se definen como totalmente autónomos.

LOS DIEZ GDR EN LA ACTUALIDAD

Mapa de los GDR y su radio de actuación en Cataluña Jorge Barreno

D.U.E (Democracia y Unidad Española): Actúa principalmente por la comarca del Bages, aunque su radio de acción es de los más extensos, moviéndose por toda Cataluña.

Groc Enlloc (Amarillo en ningún sitio): Nació en la comarca de El Garraf, pero se mueve por todo el territorio catalán.

Brigada 155: Está radicado en el Barcelonés y se mueve por comarcas aledañas, como el Baix Llobregat o los dos Vallès. Actúa casi siempre en colaboración con Groc Enlloc.

Segadors del Maresme: Es uno de los grupos más activos. Tienen su base en Mataró y se mueven por la comarca costera de El Maresme, por ciudades como Vilassar, Arenys de Mar o Alella, el pueblo en el que reside el empresario alemán Karl Jacobi. No pertenecen a la Coordinadora de Tabarnia.

1.000 patriotas: Casi todos sus miembro son de la Cataluña Central, que es una de las zonas con mayor número de militantes independentistas, aunque también se desplazan a otros municipios.

La Resposta: Tienen su base en Terrassa y son los que se ocupan de la zona del Vallès Occidental, en ciudades como Sabadell, Rubí o Sant Cugat.

Resistencia Pont de Vilomara: Es uno de los tres grupos radicados en la comarca del Bages, una de las que cuenta con un mayor número de enfrentamientos entre separatistas y constitucionalistas.

Resistencia Castellbell i El Vilar: Es el tercer grupo nacido en la comarca del Bages, actuando en ciudades como Manresa, Balsareny, Sallent, Santpedor o Monistrol de Montserrat

Libera Girona: Es uno de los GDR más antiguos y el primero de la provincia de Gerona, la más independentista de Cataluña.

Llibera La Selva: De los creadores de Libera Gerona, es uno de los proyectos más nuevos de estos Grupos de Defensa y Resistencia. Tiene su base en la comarca de La Selva y está coordinado por una joven activista.

Los GDR ambién arrancan pancartas y las exhiben boca abajo

Limpian por Cataluña… y para salvar el planeta

¿Cómo empezó este fenómeno? A finales de verano, las calles de Cataluña se empezaron a llenar de simbología independentista. Pintadas, banderas esteladas, carteles por el referéndum… A medida que avanzó el Procés y fueron encarcelando a políticos, apareció la figura del lazo amarillo. Lazos con los que se ha llegado a empapelar ciudades enteras, a pesar de que sólo representa a una parte de la población.

Dos fueron las personas que iniciaron, de algún modo, este movimiento. Uno es Jaime Vizern, el joven que se disfrazó de Guardia Civil y se fue a la puerta de la casa en la que vivía Puigdemont en Bélgica. El otro es Juan Ribas, un catalán residente en Sitges “harto de que ensuciasen mi ciudad con toda esta propaganda amarilla”. Ambos empezaron por separado a quitar lazos amarillos. “Yo vivo en Sitges y ahí hay playa. Estos lazos amarillos son de plástico, luego van al mar y matan a los peces. Yo lo hago también por ecologismo y por salvar el planeta”, bromea Juan Ribas, porque en los GDR consideran que es fundamental mantener el sentido del humor en los momentos críticos. 

Carteles arrancados; no sólo de limpiar lazos se nutren los GDR

Estos dos pioneros empezaron a actuar juntos y a montar grupos por separado. Jaime Vizern fundó el que tal vez fue el primer GDR de Cataluña: la denominada D.U.E. (Democracia y Unidad Española). Juan Ribas, por su parte, creó el grupo Groc Enlloc (Amarillo en ningún lugar) y ayudó a montar otros varios grupos por todo el territorio catalán, como Brigada 155, Libera Gerona o Libera La Selva.

Empezaron a salir por la noche a quitar lazos amarillos. Subían fotos y vídeos de sus operaciones a las redes sociales. Así, el movimiento fue creciendo en adeptos. Se empezaron a organizar batidas de este tipo por toda Cataluña. Poco a poco fueron creciendo. Funcionan igual que los CDR independentistas: son totalmente autónomos, pero entre ellos se coordinan, se pasan información y comparten material.

La pértiga es su símbolo

Una de las principales señas de identidad de los GDR es la pértiga. Se debe a que es uno de los principales elementos de limpieza. “Nosotros no vamos armados. No somos violentos. Ni quemamos ruedas, ni cortamos peajes ni ensuciamos ciudades. Nosotros limpiamos espacios comunes que son de todos. Por eso llevamos una pértiga de 5 metros, por si hay que quitar algunos elementos que quedan muy altos, como bandera esteladas”; cuenta Juan Ribas. Un ejemplo, en el vídeo que va a continuación:

Así funciona la brigada anti lazo

Tan integrada está la pértiga en los GDR, que el logo del grupo Groc Enlloc es una bandera de Cataluña donde hay un catalán con una barretina (sombrero típico) y una pértiga en la mano. Cuenta Ribas que “ la bandera de Cataluña de logo es para que les dé más rabia aún a los independentistas, que se han apoderado de todos los elementos catalanes. Yo soy catalán de cuna. Yo tengo, no 8, sino 16 apellidos catalanes. Soy catalán y catalanista. Por eso aborrezco a los independentistas”.

Segadors contra la apropiación de símbolos

La queja de la apropiación que han hecho los independentistas con los símbolos que deberían servir para aglutinar a todos los catalanes es compartida por todos los otros grupos. Es el caso de Segadors del Maresme, el GDR que actúa en la zona de Mataró y aledaños. “Decidimos llamarnos Segadors, como el himno. Porque es el himno de todos los catalanes pero ahora parece que se han apoderado de él los independentistas. Pues nosotros también somos segadors y vamos segando lazos”.

Aseguran los miembros de los GDR que están hartos de aguantas amenazas e insultos. Jaime Vizern lo explica: “Nos llaman fascistas, pero son los independentistas los que se están adueñando de los espacios públicos. Si ponen una bandera en su balcón yo no les voy a decir nada. Ellos sí. Ellos quemaron una casa porque tenía una bandera de España en Balsareny. Nosotros no haremos eso. Pero lo que sí podemos hacer es limpiar nuestros pueblos y nuestras ciudades, porque son nuestros espacios. Y lo vamos a seguir haciendo”, advierte Vizern, de D.U.E., que recuerda que “No estamos vinculados a ningún partido político; no nos representan. Esto son acciones de resistencia clandestina y popular”.

Un GDR muestra varias bolsas de basura llenas de lazos amarillos

“La noche que salga yo a limpiar lazos y no me llamen fascista lo voy a echar de menos”, bromea Esther, de Brigada 155. Ella va más allá y asegura que “la cosa no se queda en insultos y amenazas. Si fuese eso, aún. Pero a mí me han agredido. Pasó en Barcelona, en la plaza de la Virreina. Salieron unos okupas de un Casal, y nos pegaron a mí y a un compañero. Patadas, puñetazos, nos lanzaron a los perros… Luego vas a denunciar a los Mossos y encima tienes que aguantar que te digan que es que vas provocando. No, mire, provocando van ellos que están llenando la ciudad con su simbología que no nos representa a todos. Ya estamos hartos”, cuenta.

Aseguran que no van a parar, que no van a ceder a las amenazas y que, sobre todo, esto va a seguir creciendo. De hecho, acaban de presentarse como movimiento, haciendo público un manifiesto con sus principios fundacionales.

Logotipo de los GDR de Cataluña

“Cada vez hay más gente que está harta de las formas del independentismo. La gente se ha despertado. Hay quien nos escribe pidiéndonos ayuda para limpiar su pueblo, hay quien nos guía, hay quien sube material a las redes. Y hay quien se suma al activismo, que es lo más arriesgado”, resume Esther. “Pero por mucho que nos amenacen lo vamos a seguir haciendo. Porque esto no ha hecho más que empezar”.

Si los lazos no se pueden arrancar, qué mejor forma de modificarlos.

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