Sonia Nerea es la primera actriz porno de Ceuta y, aunque es cristiana, vive en el barrio el Poblado de Sanidad, antes militar y ahora de musulmanes, "donde me apoyan y me animan porque saben que vengo de un pasado difícil. Ahora me ven bien, que me he recuperado".

El padre la sacó del colegio porque no era muy buena estudiante y se tuvo que "buscar la vida". Desde los 16 años ha trabajado de camarera, en hostelería, en publicidad, como barrendera, y hasta hizo un curso de fontanería.

A los 17 años tuvo a su "tesoro", su hijo Fran, de una relación con un militar que no funcionó. "El padre iba y venía, y cuando el pequeño cumplió dos años nos separamos definitivamente", recuerda. "Una cosa lleva a la otra" y se topó con las drogas: "Traficaba y tuve que pagar una fianza para librarme de la cárcel". Entonces su ex pareja la denunció por abandono y le quitaron la custodia de su hijo. Y como final de todas las calamidades que sufrió, su madre apareció muerta una mañana. Al hacerle la autopsia en el hospital, descubrió que padecía un cáncer y se lo había ocultado a la familia. Cayó en una depresión.

Siona Gold posa en el barrio de Ceuta en el que se crió Antonio Sempere

Todo eso ya queda atrás desde que se metió en el mundo del porno. El 5 de enero de 2016 grabó su primer vídeo con Torbe. "Mi regalo de Reyes", recuerda en la entrevista con EL ESPAÑOL. Y otra fecha señalada fue el cumpleaños de su madre ya fallecida, el 4 de mayo, que rodó una película con el Niño Polla, el Nacho Vidal del momento que trabaja en Estados Unidos.

Cuando comenzó con la pornografía, "creía que me echarían del barrio" de casas militares abandonadas que ocuparon vecinos de El Príncipe. Pensó "los musulmanes o me lapidan o me admiran". Pero como saben lo mucho que ha sufrido y la conocen, "están todos muy orgullosos de que saliera adelante. Más que mi familia", presume. Alguno se sorprende: "Con lo mora que tú eres, la última persona que esperábamos en el porno".

Se inició en el porno con Torbe

Siona Gold es su apodo artístico. Tiene las mismas letras que su nombre real pero en distinto orden, y "Gold", "oro" en inglés porque "yo lo valgo", dice esta ceutí de 29 años. Una de las pequeñas mentirijillas que le coló a Torbe en el video 'En la cama con Torbe' de putalocura.com. "Todo lo que digo en el video de presentación es verdad pero le hice creer que tenía 24 años porque en la industria del porno las prefieren jovencitas", confiesa.

Para el magnate de la industria del porno no tiene más que buenas palabras: "Se ha portado muy bien; a mí me ha llevado incluso a comprar ropa, no puedo decir nada malo de él". Y referente a su condena no se cree que "haya drogado a las niñas porque Torbe es antidroga".

Siona, que empezó en el porno con Torbe, posa en la habitación de su casa de Ceuta Antonio Sempere

La interacción entre Sonia y Torbe funcionó. Le escribió un mensaje por la noche y al día siguiente la llamó. En el vídeo de presentación se ve el "feeling":

-¿Con cuántos chicos has fo***do?

-No llevo la cuenta.

-Eso quiere decir que son muchos.

-¡Qué sé yo! Entre 200 y 500.

-¿No habías pensado antes en hacer porno?

-Sí lo había pensado, pero no le había echado los cojones ni el valor, tampoco conocía a alguien de confianza.

-Pues que suerte que nos encontramos así de casualidad. Me dijo un pajarillo que la chupas de maravilla.

Y Torbe le pide que se ponga cómoda y se quite la ropa para "ir al lío". Sonia se la ha vuelto a colar, una chica "cerrada y tradicional" que llega nueva al porno no "ha follado con una media de 200 a 500 hombres". Pero esa cantidad vende más.

Eligió este productor para iniciarse porque su hermano veía el porno de otra de las productoras, Fakings, y le daba vergüenza que la viera. A pesar de ello, desde el principio informó a su familia, incluso a su hijo menor, de que "no se asustarán si me encontraban desnuda por las redes sociales o en alguna película porque me iba a meter en el porno". Todos se sorprendieron porque es la única mujer de cuatro hermanos y además "yo era muy cerrada; perdí la virginidad con el padre de mi hijo, y no sabía lo que era un 69, un francés completo ni un BDSM, los juegos de dominación".

Considera que "hacerlo bien depende de la práctica", y se fija en los ojos y los labios de los hombres. Aunque el físico tiene que ir unido a 'que te fo***n bien'. Así que lo siguiente que le pide a un chico es "que sea bueno en la cama, que me mantenga húmeda y me deje satisfecha".

"Soy muy mora, muy cerrada"

Tras la relación con el padre de su hijo, confiesa que se pasó varios años, "solo con follamigos". Ahora es una chica feliz con un hijo al que adora y una pareja que la apoya en todo a pesar de que no se dedica al porno. Antonio es de Málaga y comenzaron la relación al mismo tiempo que ella se introducía en la pornografía. Este cocinero de 38 años también busca un hueco en la televisión. Se presentó a las pruebas de Masterchef y aunque no pasó el casting, seguirá probando suerte el próximo año. Pero tiene claro que "el porno, no".

De todos modos, Sonia no se lo permitiría, "soy muy egoísta; lo mío es mío y no lo toca nadie". Así que si quiere entrar en el porno será "cuando no esté conmigo". Además asegura que "tampoco saldría con un actor porque soy muy mora, muy cerrada".

"Él me conoció aquí, y se lo dije muy claro, que me dedicaba a esto y no lo voy a dejar. Es lo que me da dinero y lo que me gusta, porque me sacó de la depresión", concluye Sonia. Al chico le costó bastante al principio pero ahora cuando tiene días libres la acompaña a festivales, es el que ve los vídeos y repasa las escenas para darle consejos, y además práctica sexo con ella en la webcam.

La carrera de Siona como actriz porno le ha llevado a ilustrar portadas de revistas

Su vida discurre entre Ceuta, con la familia, y Barcelona donde comparte piso con otras actrices que trabajan para la misma productora, Conrad Son, dirigida por uno de los actores y productores más conocidos internacionalmente, el descubridor de la actriz porno Anastasia Mayo. Desde Cataluña, donde están las empresas de porno más fuertes, viaja por todo el país para grabar secuencias, hacer sesiones de fotos o asistir a festivales eróticos.

Un escena vaginal de 10 minutos son 100 euros

El trabajo para una actriz porno también tiene horarios. Sonia se levanta a las 10 de la mañana, y media hora más tarde y hasta el mediodía acude a las sesiones de fotos o grabar con la productora. Todo después de pasar por caja.

Por los desnudos no cobra menos de 200 euros y "con una penetración vaginal" sube a 300. Las tarifas también van por tiempo, así que una escena vaginal de 10 minutos son 100 euros. "Nosotras lo tenemos fácil porque puedes tirar de lubricante, pero los chicos si no se empalman tienen que estar con pastillas o pinchazos", detalla. Por el sexo anal, que Sonia no lo practica aunque "soy muy atrevida y hago lo que me piden", cobran entre 350 y 500 euros.

Come con sus amigas y por la tarde continúa con trabajos de publicidad y eventos. Una sesión de fotografía de diez minutos con un tatuador es 100 euros más. Por la noche se queda tranquila en casa y hace porno en directo por la webcam para la productora Fakings.

Para trabajar por internet "lo mejor es ponerte un horario porque los que te siguen se conectan siempre a la misma hora". Según Sonia, "no pagan muy bien", 20 céntimos el minuto emitido aunque no entre ningún cliente. Pero hay productoras que dan hasta el 50% a la actriz, 50 céntimos, porque normalmente el espectador paga un euro por minuto. Para este trabajo hay que tener un poco de experiencia porque cuando un cliente entra "tienes que hacer lo te pida". Sin embargo, como está conectada con varios al mismo tiempo sin que ellos lo sepan, "intentas llevarlos a tu terreno, engañarlos". "Es muy sacrificado porque estás ahí muchas horas, y con hasta 8 chicos a la vez sin que se den cuenta", explica la ceutí.

Análisis para descartar enfermedades

En el día a día también hay partes más administrativas como son los controles y analíticas porque "si no estás limpia no trabajas". Cada tres semanas se hacen análisis para descartar enfermedades venéreas, "muy frecuentes porque en la industria española el sexo se practica sin preservativo y quien diga lo contrario, miente", asegura. Los resultados los reciben en el mismo día y enfermedades comunes en la profesión, como la gonorrea, se solucionan con "una pastilla y en una semana estás curada". 

Siona Gold, con su hijo Fran, en el mirador de Isabel II de Ceuta Antonio Sempere

No esconde que "es difícil vivir del porno" y que un alto porcentaje de las actrices trabajan también como "escort" -chicas de compañía- ofreciendo servicios de calidad normalmente en las propias casas que comparten. La pornografía está ligada de siempre a la prostitución porque los productores consideran que muchas mujeres se meten en la industria como una excusa para tener "caché" y cotizar más en los servicios con clientes. Les pagan mejor y además al ser conocidas es más fácil captar hombres.

Para llamar la atención de los espectadores en ocasiones la presentan como "la musulmana Siona Gold que es una chica muy religiosa". Y aunque es cristiana se considera una "chica caliente" porque lleva "sangre árabe". En el porno no abundan musulmanas, pero "hay de todo". Recibe muchas peticiones de chicas jóvenes del barrio para que las ayude a entrar en el porno pero "a todas les digo lo mismo, porque son musulmanas; lo siento mucho pero no quiero problemas con tu familia, búscate la vida como lo he hecho yo". Es fácil entrar, "solo tienes que meter en el buscador de internet 'quiero se actriz porno' y te salen muchísimas páginas, incluida la de Torbe".

Mirando el futuro

Esta actriz, modelo porno y bailarina "striper" está llena de proyectos dentro y fuera del sector del porno. Una de sus aspiraciones es trabajar con su amigo Nacho Vidal que "tiene una larga lista de espera" -ríe-.

Prefiere seguir en España de momento, pero estudia inglés porque ve cómo llaman a sus compañeras de Italia, Francia y Estados Unidos, y "casi todas se van, aunque a mí todavía me quedan cosas por hacer aquí".

A pesar de mostrarse encantada con su vida se prepara con profesionales de la interpretación porque aspira a actriz o a trabajar en la televisión. Se introdujo en el porno para hacerse un nombre y "a ver si en diez años puedo terminar en la televisión" como su paisana, la actriz de 'Aquí no hay quien viva', Eva Isanta, también de Ceuta.

Noticias relacionadas