Un joven entra sobre las dos de la madrugada en el Club Las Palmeras, un burdel de El Altet (Elche). Tiene un 65% de discapacidad psíquica. Lo que pasó dentro sólo lo sabe él y las tres prostitutas que le acompañaron durante toda la noche. La cuestión es que, al final de la velada, el chico salió de allí con la tarjeta de crédito echando humo: le habían cobrado casi ocho mil euros en consumiciones. Botellas de cava, de champagne francés, combinados, retiradas de efectivo en un cajero próximo... y así hasta sumar una cuenta de 7.932 euros.

La Policía Nacional de Alicante ha confirmado la detención de cuatro personas por un presunto delito de estafa. Se trata de dos prostitutas rumanas, una colombiana y una española que hacía las veces de madame. Todas ellas han pasado a disposición judicial y han sido puestas en libertad. Los agentes intervinieron en el local después de que la familia de la víctima denunciase la presunta estafa. Según fuentes policiales, el desfalco se produjo en un espacio de tiempo aproximado de tres horas.

LE ESPIARON EL NÚMERO SECRETO

Los hechos tuvieron lugar a mediados de abril, aunque las acusadas pasaron a disposición judicial el pasado fin de semana. El joven habría entrado en el local y pidió una consumición. En el momento de realizar el pago, una de las prostitutas observó, presuntamente, el número secreto que el estafado tecleaba. Ya tenía medio trabajo hecho. Ahora sólo faltaba apoderarse de la tarjeta. 

Lo consiguió en pocos minutos. Presuntamente aprovechó un momento de descuido de la víctima para hacerse con la tarjeta. Una vez la tuvo en su poder, la cuenta corriente empezó a bajar de forma escandalosa. En un periodo de tres horas se registraron hasta 16 movimientos bancarios, en los que el único beneficiario era el club

21 BOTELLAS DE CAVA... Y UNA DE AGUA

La lista de la compra que le atribuyen a este joven discapacitado psíquico asciende a 7.932 euros. De ellos, 7.332 corresponden a consumiciones dentro del local en concepto de: 20 botellas de cava, 6 de champán francés a un precio de mil euros la botella, diez combinados, nueve cócteles, dos refrescos y, lo que más llama la atención: una botellita de agua. Para pasar el mal trago, se entiende. También se la cobraron. 

Por si no fuese suficiente desfalco, una de las prostitutas decidió, según cuenta la Policía Nacional de Alicante, agarrar la maltrecha tarjeta de crédito y dirigirse a un cajero automático cercano. Presuntamente sacó 600 euros. Podía hacerlo, porque tenía el número secreto. En un principio se especulaba con la posibilidad de que alguien hubiese convencido al joven discapacitado para ir a sacar dinero, aunque fuentes policiales aseguran que fue una de las prostitutas la responsable del reintegro.

GASTÓ CON EL BURDEL CERRADO

Curiosamente, aunque la hora de cierre del burdel son las 4 de la mañana, la policía ha confirmado que se siguieron registrándose movimientos bancarios en favor del club después de la hora de cierre.

La Policía Nacional detuvo a cuatro trabajadoras del club como presuntas autoras de la estafa

El joven no dijo nada al llegar a su casa. Fue su familia la que detectó el tremendo agujero en sus cuentas, empezó a investigar y llegó al origen de los gastos. De inmediato interpusieron una denuncia que se ha resuelto con la detención de cuatro personas. 

Cuando la Policía Nacional intervino días después, desde el club se defendieron esgrimiendo todas las consumiciones que el chico había pedido durante la noche. Sin embargo, los agentes no creen plausible que una sola persona consumiese más de 30 litros de alcohol en sólo 3 horas y que lograse salir de allí por su propio pie. 

LA DIRECCIÓN LO NIEGA Y ADVIERTE

EL ESPAÑOL se ha puesto en contacto con la dirección del club. José Luis, su propietario, ha negado tajantemente los hechos y asegura que la Policía Nacional ha hecho pública esa versión "porque son amigos del padre del chaval. Pero lo que han publicado es mentira. En realidad estamos deseando que los medios publiquéis esa noticia para tomar acciones legales contra vosotros, porque tenemos las de ganar", advirtió.

El propietario de Las Palmeras, que no negó que la policía realizase una intervención dentro de su prostíbulo, aseguró que su abogado se pondría en contacto con el periódico para dar su versión. Pero al cierre de esta edición, aún ha sido imposible contactar con él. 

A pesar del incidente, el Club Las Palmeras se promociona como un burdel con copas a bajo precio

Curiosamente, Las Palmeras se sigue promocionando en los medios de comunicación locales como un burdel que destaca por el bajo coste de sus copas. Entre 3 y 5 euros la consumición. A ese precio, ¿cuántas se tuvo que tomar el chico estafado para llegar a pagar 8 mil euros?