David López Frías Pablo Mateos

Nadie diría que en esta nave industrial hay todo un equipo de elite entrenando de forma intensiva a un chico y una chica que se preparan para ser campeones del mundo. Y sin embargo eso es justo lo que ocurre este sábado en el polígono industrial de Chinchilla de Montearagón, una localidad a 15 kilómetros de Albacete donde entrenan los jóvenes que representarán a España en el Mundial de Karaoke que se celebrará el próximo fin de semana en un hotel de Singapur.

Dentro de la nave hay focos, ordenadores y una sala de grabación. Varias pantallas guían a los artistas y las paredes están forradas de chroma key. Cuatro profesores orientan a los elegidos. A veces les piden una nota más aguda o más pasión en la mirada. "Arrodíllate y siente ese verso", les dicen. "Esos brazos más sueltos y el paso más sabrosón”.

Se llaman Abel García y Charo Giménez y por ahora son los campeones de España pero aspiran a ser los mejores del planeta. Ella es estudiante y él es mecánico de coches. Ninguno tiene trabajo estable y ambos son favoritos en el Mundial. No tanto por su talento como por los precedentes: España ganó los Mundiales que se celebraron en 2012 y 2013 y aspira ahora a revalidar el título. Si España vence en karaoke, ¿a quién le importa volver a perder Eurovisión?

VUELVE ESPAÑA

El gran magnate del karaoke en España se llama Karlos Hurtado. Él es quien se encarga de seleccionar a los mundialistas desde 2011 y quien organiza el campeonato nacional. "En 2014 no participamos porque no teníamos dinero para enviar a nadie", explica. "Pero este año nos vamos a desquitar".

Es tal la importancia de la delegación española que el eslogan del Mundial de 2015 es 'Vuelve España'. "Somos los grandes favoritos y nos están esperando”, presume el empresario español.

Karlos Hurtado en Chinchilla. Pablo Mateos

Hurtado vive del karaoke desde hace dos décadas. Es el propietario de Karaokemedia, la empresa albaceteña que lidera el sector en nuestro país. Además de regentar su propio local, produce un sinfín de productos relacionados: desde discos instrumentales interpretados por su propio equipo de músicos hasta máquinas portátiles para cantar. 

Su relación con el karaoke empezó en 1992. Fue una vez con su hermano a comer a un restaurante chino y vio que había una tele donde proyectaban canciones con letra para cantar. “Se nos encendió la bombilla y montamos en Murcia el que yo creo que fue el primer karaoke de España”, recuerda. “A los pocos meses había cinco locales iguales al lado que nos hacían la competencia. Enseguida llegó la fiebre del karaoke, pero nosotros fuimos pioneros”.

EL TRAMPOLÍN A LA FAMA

El karaoke se convirtió en un trampolín para Hurtado como cantante amateur. “Empecé a participar en concursos y me los llevaba casi todos", recuerda. "Yo he ganado premios hasta en Miami. Sólo perdía alguna vez contra el típico niño de ocho años que gana porque es gracioso”. 

A partir de ahí probó suerte en los concursos de talento: “Quedé tercero en un concurso de cantantes en Telemadrid. Tuve mi momento de popularidad. Pero un día el tabaco me quitó la voz. Me resfrié y no volví a recuperarla. Entre lo mucho que yo fumaba y el humo que tragaba en el karaoke, se me quedó una voz con la que sólo puedo imitar a José Luis Perales”.

Hurtado decidió darle una oportunidad a otros cantantes noveles. En 2011 supo de la existencia de los campeonatos internacionales de karaoke y empezó a enviar a cantantes españoles: “Empezamos casi de broma. Ese año fuimos casi sin preparación pero quedamos campeones de Europa y finalistas del Mundial de Irlanda”, rememora. Desde entonces prepara a conciencia a los mundialistas y ha logrado que España sea una auténtica potencia mundial. 

España se proclamó campeona del mundo dos veces en categoría femenina. “En 2012 ganamos con Raquel Pando y en 2013 vencimos con Sarah Ramos. Los miembros del jurado dijeron que no habían visto una cosa igual en toda la historia de los mundiales. Es normal. Piensa que de pequeña había participado en Eurojunior [la versión infantil de Eurovision]”.

Sarah Ramos, de verde, ganó el Mundial en 2013

Sarah Ramos es nuestra última campeona y una niña prodigio de la canción. Con 11 años representó a España en Eurojunior. Luego estudió arte dramático y con 18 recobró el gusto por los concursos. 

Ramos también tenía la imagen tópica que relaciona el karaoke con los bares y las reuniones de amigos. "Cuando me enteré de que había un campeonato, me lo tomé como si estuviera en Eurovisión", dice.

La cantante se impuso en el campeonato nacional por delante de Charo Giménez, que ahora representa a España. Lo que encontró en el Mundial de Helsinki no fue precisamente un bar con una pantalla de karaoke sino un auditorio y una competencia enorme: "Había cantantes de un nivel espectacular pero todos se decantaban por el estilo clásico o el moderno. En el jurado acabaron valorando más mi apuesta arriesgada, que fusiona ambos".

Ramos se impuso cantando un tema de Andrea Bocelli, dos de Eurovision y el Hallelujah de Leonard Cohen. "Es una de las mejores experiencias de mi vida y me abrió caminos", explica. "El certamen me permitió conocer a un productor de Madrid con el que estoy grabando un disco". 

LOS RIVALES: JAPÓN Y LAS FEROE

Este año España vuelve a aspirar a todo. En Singapur participan 40 países. Karlos Hurtado enumera los principales rivales: “Siempre hay que esperar lo mejor de gigantes como Japón, Indonesia o Filipinas. Pero también participan países rarísimos (sic) como las islas Feroe”, advierte. “Hay otros países que no son raros pero que siguen estrategias raras. Es el caso de China. Envían cantantes con voz chillona y estridente y eligen canciones en chino, que es un idioma que sólo conocen ellos”.

A los chinos siempre los eliminan los primeros. 

El Mundial de Singapur se celebrará en uno de los hoteles más lujosos de la capital. Durante cuatro días, 80 cantantes (40 hombres y 40 mujeres) defenderán temas a su elección. La primera ronda se disputará el próximo viernes. Cada cantante interpretará dos canciones y el jurado escogerá quiénes pasan a la siguiente ronda. Al día siguiente se celebrará la semifinal y el domingo la final, donde los elegidos interpretarán una sola canción. 

“El aliciente no es sólo el concurso sino el fiestón que se monta cada noche y al que se van incorporando los cantantes eliminados”, dice Karlos a modo de consolación.

'LA ROJA DEL KARAOKE'

¿Quién conforma la selección española de karaoke? El vencedor y la vencedora del campeonato de España. 

En esta edición, el concurso nacional ha contado con más de 8.000 participantes. “Celebramos las fases previas en las 50 mejores salas de España”, dice Hurtado. "Las pruebas duran varios meses. Los campeones de cada sala se clasifican para la final que cada año se celebra en una ciudad diferente. En 2012, por ejemplo, la organizamos en Marina d'Or, ciudad de vacaciones. Siempre contamos con la participación de cantantes famosos como Kiko y Shara, Maverick o Alberto Comesaña. La presentación corre a cargo de grandes clásicos del espectáculo como Fernandisco o el rubio de Cruz y Raya".

El último campeonato de España se celebró el 31 de octubre en Toledo. De ahí salió La Roja del karaoke: es decir, el equipo que representará a España en el Mundial de Singapur. 

La selección de este año está formada por la valenciana Charo Giménez y el vitoriano Abel García Niso. Ambos son cantantes amateurs que ahora están en paro y que han llegado a este certamen siguiendo caminos bien distintos.

Giménez es una estudiante de Administración y Finanzas que desde los 22 años ha estado participando en concursos televisivos de canción como La Voz

García se puso a cantar en un karaoke, interpretó una de Frank Sinatra y el camarero le convenció para participara en este concurso: “Ese camarero no sabía que me estaba enviando al campeonato de España. Pensaba que era un concurso en el que podía ganar una cena para dos personas”. 

EL PODER DE LA MERITOCRACIA

Hurtado explica que hay países donde ni siquiera se celebran fases previas. La empresa organizadora del campeonato nacional elige a alguien a dedo para que represente al país. “Nuestros campeones son los mejores porque han derrotado a 8.000 personas para estar aquí”, dice. “Éste es nuestro filtro y por eso somos una potencia mundial”.

Por eso y por el exhaustivo proceso de preparación al que someten a los cantantes. En este local recubierto de tela verde pasan las horas ensayando. Dentro de la nave preparan los temas con la profesora de canto Eva Jiménez y con el productor musical Eduardo Imbelloni. 

También les acompaña Jesús Oliveira, un venezolano que además de profesor y productor es miembro del jurado en el Mundial. Oliveira les ayuda a orientar sus actuaciones y a trasladarles lo que va a valorar el jurado para poder ganar.

El primer año Oliveira fue el asesor técnico de la delegación española. Se encargaba de toda la parte artística: desde las luces hasta la última tecla de la afinación. Eso gustó en el jurado, que lo puso como ejemplo y recomendó al resto de delegaciones que llevasen a un Jesús Oliveira en su expedición. "En 2014 no participamos pero me invitaron a ser jurado y este año repito", explica.

CUENTAS PENDIENTES

La espina clavada en la expedición española es no haber ganado nunca el campeonato masculino. Karlos Hurtado recuerda que estuvieron a punto de hacerlo en 2012 con Alain Baquero, un vitoriano que cantó “canciones de Cristina Aguilera pero con mucho swing". Incomprensiblemente ganó Panamá. 

Este año, todas las esperanzas están puestas en Abel García, que también es vitoriano y se impuso en el campeonato de España con una versión del Jesucristo Superstar de Camilo Sesto. 

Alto, delgado y con melena rizada, comparte con el cantante cierto parecido físico. Se arrodilla con pasión durante los ensayos mientras grita: “¿Por qué he de morir?”.

Jesús Oliveira lo mira y asiente: “La interpretación es buena, pero tenemos que tener en cuenta que vamos a cantar Jesucristo Superstar en Singapur, donde el Islam es una de las religiones principales”. Oliveira domina hasta el detalle más mínimo.  

NO ES LUGAR PARA BORRACHOS

La gran cruzada de Karlos Hurtado y su equipo desde hace años es demostrar que el karaoke ya no es un reducto de borrachos. “Tal vez era así en los años 90”, dice muy serio. “Pero ahora se ha convertido en la gran cantera de cantantes de España”. 

El empresario pone como ejemplo al cantante que representó a España en el Mundial de 2011: “Después de participar en el certamen lo fichó La Década Prodigiosa. El 90% de los cantantes profesionales que hay hoy en día en España han empezado en un karaoke aunque no lo quieran reconocer. ¿Dónde si no iban a dejarles cantar en sus inicios? Lo que ocurre es que el karaoke sigue teniendo esa consideración de lugar al que uno va con sus amigos a emborracharse y hacer el tonto. Eso se hace en los karaokes, pero en un campeonato mundial hay muchísima calidad. Igual no es el equivalente a Eurovisión pero sí al Festival de la OTI”. 

España ganó su primer Mundial en 2012 en Finlandia Pablo Mateos

Hurtado conoce bien los entresijos de las productoras televisivas y considera que los intereses de las televisiones son muy oscuros: “A mí no me cogieron en Operación Triunfo. En los programas buscan perfiles muy concretos. Eso supone que a menudo haya intérpretes muy válidos que se quedan fuera".

Piscolabis en la nave

Las jornadas de preparación son maratonianas y pueden prolongarse durante todo el día. Cantantes y profesores preguntan a Karlos Hurtado si van a ir a algún restaurante a comer. 

Hurtado niega con la cabeza: “No tenemos tiempo. He traído provisiones y picaremos algo aquí mismo, en la nave”. 

Saca unos embutidos y unas patatas fritas y se explica: “Vamos con retraso porque las fases previas del campeonato de España se han alargado demasiado y tenemos poco tiempo para preparar la final”. Nadie protesta. El equipo funciona como un engranaje que asume que hay que hacer ciertos sacrificios. 

Hurtado dice que este concurso no compensa y que siempre pierde dinero. Pero el dinero no lo es todo en el mundo del karaoke: “Cada vez que ganamos un Mundial, las líneas aéreas nos permiten que la copa, que es enorme, viaje con nosotros en el avión. Lo normal es que nos obliguen a facturar”. 

La expedición se va este martes a Singapur. El equipo tiene mucha fe en los candidatos de este año y saca pecho al recordar que en este siglo somos campeones del mundo en un concurso de música. Es algo que no podemos decir de Eurovisión.