Aunque Ilham lleva en Santiago toda su vida, desde los 13 años, hace un año volvió a sus raíces abriendo la primera y única cafetería en Santiago de Compostela especializada en sabores marroquíes y caseros. Se trata de Nömada, en el número 2 de la rúa da Espiñeira, que cuenta también con menú semanal y menú degustación dos domingos al mes.
Tras toda una vida dedicada a la hostelería y a las afueras de Santiago, el 24 de noviembre de 2024 Ilham abría las puertas de Nömade en el centro de la ciudad. "Apareció este local en mi vida por casualidad, lo compré sin saber qué iba a hacer", explica la dueña. Ilham decidió volver a sus raíces y ofrecer un brunch totalmente diferente a los que se ofrecen en la capital gallega.
Confiesa no haber tenido nunca miedo de que esta apuesta no funcionara, "Santiago siempre me dio confianza". "Dedicándome a la hostelería, siendo de Santiago, no podía venir alguien y abrir un sitio marroquí que no fuese yo", añade.
Interior de Nömada
En Nömada es posible disfrutar de dulces caseros árabes como baklava, msaman, bagrir que puedes rellenar con queso crema, mantequilla y mermelada o crema de cacahuete, entre otros. También hay sitio para sabores a los que, a lo mejor, estamos más acostumbrados como croissants, donuts rellenos o tostadas, siendo la de aguacate, queso crema y huevo poché uno de los platos estrella del local.
Sin olvidar el té, una de las bebidas más importantes en la cultura marroquí, "es algo que tomamos durante todo el día, es como la tertulia" y que no ha pasado desapercibido en el local y goza de mucha popularidad.
En Nömada todo el mundo puede disfrutar de sus platos, ya que ofrecen opciones veganas, vegetarianas y sin gluten. "Cada vez soy yo más consciente, porque también estoy casi al otro lado, cada vez me cuesta comer más carne. Y dije yo quiero que sea para todos los públicos", comenta la propietaria del local. Además, el local es petfriendly.
La idea del local surge para dar a conocer "un poquito más" de cómo desayunada Ilham en casa donde se juntaban amigos, vecinos y "gente que apenas conocía" alrededor de una mesa, "la comida hacía de nexo para juntar a todo el mundo".
Empezó sirviendo desayunos, pero la demanda por parte de los clientes por seguir probando sabores marroquíes hizo que también sirviera comidas. Comenzaron haciendo cuscús los viernes y, dado el gran éxito, lo amplió a uno semanal donde se pueden encontrar cuscús y pastela todos los días, "no podríamos quitarlo porque la gente nos mataría", bromea Ilham.
Bagrir con crema de Lotus y bagel con huevo revuelto, aguacate y jamón york
"El cuscús es vegetal, hacemos con carne, hacemos con cordero, hacemos de todo, pero por encargo", explica. De lunes a domingo, podemos encontrar cuatro primeros y cuatro segundos, con opciones para todos los públicos, y cada dos domingos al mes tienen un menú degustación. La cocina se les ha quedado pequeña y en febrero Ilham abrirá un local especializado en comida casera marroquí cerca de la cafetería.
"El concepto de Nömada siempre fue que la gente se sintiese en casa", explica la dueña, y un año después puede confirmar que el local, para algunos de sus clientes, es su segunda casa. Además, en él también se realizan talleres y exposiciones de artistas locales que revitalizan al barrio y sirve como encuentro para sus vecinos.
