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El otoño es una época fantástica para disfrutar de la naturaleza y la gastronomía de temporada. Con octubre a la vuelta de la esquina, llega el momento de saborear las primeras castañas del año.

Las castañas se pueden consumir asadas, cocidas o en platos salados y dulces, como guisos, purés, cremas, mermeladas o bizcochos. También es posible comerlas crudas, aunque resultan difíciles de digerir.

Las castañas, un alimento rico en fibra

Las castañas son el alimento estrella del otoño Shutterstock

Si hay un alimento estrella del otoño, ese es la castaña. Es un ingrediente perfecto para emplear como acompañamiento para carnes y en repostería, con la bica de castañas como el dulce tradicional gallego de la temporada.

Las abuelas gallegas han sabido aprovechar las castañas en multitud de recetas, y no es para menos: se trata de un fruto rico en agua y bajo en grasas. También es fuente de fibra e hidratos de carbono complejos.

"Estos ocupan casi la mitad de su composición; y no debemos olvidar que los hidratos de carbono han de ser la fuente más importante de energía en nuestra dieta", explica la Fundación Española de la Nutrición (FEN).

En cuanto a los minerales, las castañas son fuente de fósforo y potasio. Mientras que el fósforo mejora la absorción de agua y otros nutrientes, el potasio regula la presión arterial y contribuye a disminuir la pérdida de peso por la edad.

"Los contenidos en vitaminas no son muy significativos, pero podemos destacar que la castaña es fuente de vitaminas del grupo B (B1 y B6).

Pero, ojo, no debemos olvidar que las castañas son ricas en taninos, un compuesto químico de origen vegetal, perteneciente a la familia de los polifenoles, que provoca sensación de sequedad y astringencia en la boca.

"Comer castañas crudas puede producir molestias intestinales". En este sentido, la FEN recomienda almacenarlas durante siete o diez días, "para que en este periodo disminuyan los contenidos en taninos y el almidón se transforme en azúcares más asimilables".

La receta más fácil para preparar bica de castañas

Las castañas se pueden utilizar en una gran variedad de recetas dulces y saladas. Entre todas las recetas disponibles, hoy te enseñamos cómo preparar en tres sencillos pasos bica de castañas, un bizcocho tradicional gallego muy esponjoso, ideal para el otoño.

  • 200 g de castañas
  • 125 g de harina común
  • 3 huevos
  • 100 g de azúcar
  • 40 g de mantequilla
  • 8 g de levadura química

Una vez tengamos listos todos los ingredientes, los pasos a seguir son:

  1. En una olla con abundante agua, cocinamos las castañas a fuego medio durante 30 minutos
  2. Pelamos las castañas y las picamos con la ayuda de una picadora
  3. A continuación, batimos los huevos y el azúcar con unas varillas hasta que dupliquen su tamaño
  4. Añadimos la mantequilla e integramos hasta obtener una masa homogénea. Después, agregamos las castañas
  5. De forma paralela, mezclamos la harina con la levadura y la incorporamos a la mezcla anterior
  6. Precalentamos el horno a 180º y cocinamos por 35 minutos con calor arriba y abajo
  7. Dejamos enfriar, desmoldamos y... ¡a disfrutar!