Publicada

La repostería es un pilar fundamental de la gastronomía gallega. Caracterizada por ingredientes sencillos y tradicionales, la selección de los dulces más representativos incluye la larpeira, las filloas, la bica y, cómo no, la tarta de Santiago.

Pero el recetario dulce gallego va mucho más allá. Entre esas elaboraciones menos conocidas, aunque igual de sabrosas, destaca la proia gallega, un dulce típico de Pontedeume (A Coruña) del que se ha hecho eco Joseba Arguiñano, hijo de Karlos Arguiñano.

Proia gallega, el dulce típico de Pontedeume que encanta a todos

La proia de Pontedeume es un pan dulce con un aroma y sabor muy especial. Se trata de una receta muy tradicional que tiene como protagonistas el anís y la manteca de vaca, aunque en esta versión Joseba Arguiñano la sustituye por mantequilla.

En una publicación en redes sociales, el cocinero y presentador de televisión explica que la proia gallega es un pan enriquecido, pero muy sencillo. Esta se prepara con ingredientes muy básicos que suelen estar en cualquier despensa: harina, leche, anís, huevo, levadura, mantequilla, limón y azúcar.

Según Joseba Arguiñano, es perfecta para desayunar o para merendar acompañada de un café. A continuación, te detallamos las cantidades y los pasos a seguir de la receta publicada:

Ingredientes

  • 300 g de harina de fuerza + 30 g para estirar
  • 105 g de azúcar
  • 105 g de mantequilla fundida
  • 80 ml de leche
  • 35 ml de licor de anís
  • 15 g de levadura fresca
  • 1 huevo
  • 3 gramos de sal
  • 1/2 limón

Para la costra dulce:

  • 75 g de azúcar
  • 30 ml de licor de anís
  • 20 g de mantequilla

Pasos a seguir

  1. En un bol, agregamos el azúcar, la levadura, la sal y la ralladura de limón
  2. A continuación, añadimos la leche templada, el licor de anís y el huevo, y batimos con una varilla
  3. Después, incorporamos la harina y la mantequilla fundida y mezclamos bien hasta obtener una mezcla homogénea
  4. Dejamos reposar la masa unos 30 minutos
  5. Transcurrido este tiempo, espolvoreamos un poco de harina sobre una superficie limpia y amasamos
  6. Ponemos la masa en un bol y dejamos que repose unas 2 o 3 horas, hasta que doble su volumen
  7. Sobre una encimera, le damos forma de torta y la ponemos en una bandeja de horno
  8. Con el canto de la mano hacemos tres surcos en cada dirección y tapamos la masa con un trapo para que fermente otra hora más
  9. Para la costra dulce, mezclamos el azúcar con el licor de anís y pintamos la superficie. A continuación, cortamos la mantequilla y la esparcimos en los surcos
  10. Precalentamos el horno a 180ºC y horneamos durante 20 minutos
  11. Dejamos enfriar y... ¡a disfrutar!

Aunque la receta tradicional emplea manteca, con mantequilla también queda muy rica. La tradición cuenta que este postre era algo que los habitantes de Pontedeume ya preparaban al hornear pan en casa con manteca de cerdo o de vaca. "Aunque también es posible que nos llegara a través de los monjes agustinos, al igual que la costrada", afirma el libro Historia da gastronomía.

Además, si se sobra algo de masa, puedes envolverla en film transparente y meterla en una bolsa de congelación para otra ocasión.

La proia de Pontedeume se sirve en desayuno o en la merienda, acompañada de un café o de un vaso de leche caliente.