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En una misma calle del centro de A Coruña, San Andrés, un café normal (sin marca de especialidad, sin leche de soja o de avena que son más caras y en taza de tamaño estándar) cuesta 1,60 euros en un local y 1,70 en otro.

En tres bares distintos del Paseo Marítimo en la ensenada del Orzán el precio también varía: 1,60, 1,70 y 1,90 euros. En dos de estos locales se pide lo mismo tanto en la terraza como en el interior, pero en otro cuesta 20 céntimos más si se bebe en la calle, hasta 2,10 euros.

En un establecimiento hostelero de la Marina se sirve un café con leche por 1,60 euros; en otro a pocos metros, por 2,20 (1,90 valen un expreso y un cortado). Y en un bar de Elviña, el café cuesta lo mismo que hace diez años, cuando abrió: solo 1 euro.

Estos son quizá los extremos del valor del café que se puede beber en A Coruña. El más barato es una anomalía, sobre todo porque la horquilla más habitual en la mayor parte de las zonas de la ciudad va de 1,50 a 1,70 euros en la actualidad.

"Para mí el café, en taza normal, no debe subir nunca de un euro. No me gusta sangrar a la gente, que no tiene la culpa de que la vida suba", opina Alejandro Martínez, dueño del bar de Elviña, Buddha Coffee, donde basta con una moneda (1,20 euros en tamaño grande) para ingerir esta bebida tan habitual en la vida cotidiana.

Por barrios y zonas

La vida encarece cada año y en no pocos meses de enero sube el precio de la barra de pan, el cacao, los materiales de construcción, la bajada de bandera del taxi, el café...

En los mercados sube un poco cada año la carne, el marisco, el embutido o la fruta. De algunos de estos alimentos se quita el consumidor con el sueldo más apretado, incluso del café, el que se suele tomar por costumbre antes, durante o después del trabajo.

En el mercado libre la elección va con cada uno. "Este año el precio del café ha subido dos veces. Yo no lo subí al principio del año, cuando sí lo hicieron otros hosteleros, pero hace poco lo he tenido que repercutir con una subida", admite un empresario con local en el Paseo Marítimo donde el café ha pasado de 1,60 a 1,70 euros.

Este mismo precio es el que tiene el café con leche en otro local de una calle peatonal del centro. "No lo hemos subido en lo que va de año. Vale lo mismo en la terraza. Los turistas de Italia, Inglaterra o Francia se sorprenden porque para ellos es barato", cuenta la hostelera de este negocio.

Muy cerca en el centro, en Riego 22 "el café no se ha subido en dos años" y en el interior vale 1,50, diez céntimos menos que en terraza. En Tortoni, 1,60 dentro y fuera, tras subir 10 céntimos durante el año. En Manxares sigue costando 1,50 euros con cualquier tipo de leche.

Matizan no obstante estos hosteleros que si el café se pide para llevar "hay bares que lo suben 10 céntimos por el coste del recipiente de cartón o la cuchara de plástico o madera". Y casi todos le suben el precio si el cliente pide leche de soja o de avena.

Imagen de archivo de plantaciones de café. EP

En la zona de Riazor predomina el café con leche normal y tamaño pequeño o normal a 1,70 euros; en Elviña, entre 1,20 y 1,40; en Matogrande se cobra a 1,60 en unos bares y 1,90 en otros.

El café no tiene un precio estándar en A Coruña. Ni todos los negocios hosteleros son iguales ni todo el producto es el mismo. Cambia la forma de consumirse, como también el interés del cliente por el producto que consume. El café de especialidad, cada vez con más locales específicos, no se ha analizado para este reportaje.

Turistas consumen en terrazas de la Marina, en A Coruña. Quincemil

"El café es un producto de cotización internacional y llevamos años con subida libre del precio. Hay que tener en cuenta que influyen el aumento del coste del transporte o de la producción de la variedad arábica. Es normal que poco a poco se haya ido repercutiendo, tanto en hostelería como en supermercado", valora el presidente de la Asociación Provincial de Hostelería de A Coruña, Héctor Cañete.

66 millones de tazas al año

La Asociación Española del Café (AECafé) recoge en su último estudio anual, de 2025, que en el país se consumen 22,3 millones de tazas de café en establecimientos de hostelería y 43,7 millones en los hogares. En estos, el consumo ha caído un 2,4%, mientras que los locales donde se sirve café han aumentado un leve 0,2%.

Los costes logísticos y energéticos, en parte condicionados por conflictos geopolíticos recientes como las guerras en Ucrania e Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, han tenido incidencia tanto en la cotización de la materia prima como en su distribución y posterior consumo.

Además, fenómenos meteorológicos extremos han estropeado cosechas en los principales países productores como Brasil, Colombia, Indonesia o Etiopía, y encarecido los costes de producción.