David Chipperfield es un prestigioso arquitecto británico y ganador del Premio Pritzker 2023, reconocido por su estilo minimalista. Nació en Londres, pero se considera un auténtico enamorado de Galicia.
En concreto, el miembro de la Real Academia de Artes ha encontrado en Corrubedo (A Coruña) su lugar ideal para veranear, y no es para menos: este rincón combina aguas turquesas, gastronomía tradicional y un entorno privilegiado para avistar delfines.
El rincón de Galicia que enamoró a David Chipperfield
Dunas de Corrubedo
Corrubedo es un tesoro único en Galicia gracias a su Parque Natural de las Dunas de Corrubedo. Este espacio natural, situado entre las rías de Arousa y la de Muros y Noia, alberga una gran variedad de ecosistemas en sus casi 1.000 hectáreas.
La gran duna móvil es la atracción principal del parque, con más de 1 kilómetro de largo, unos 250 metros de ancho y unos 20 de alto. "Entre la leyenda y la exageración, se documenta que a finales del siglo XIX superaba los 60 metros de altura", indica Turismo de Galicia.
Por otro lado, el Parque Natural de las Dunas de Corrubedo presenta un gran arenal distribuido en varias playas, entre ellas Ladeira y As Dunas, así como una zona de marismas donde se mezclan aguas saladas y dulces.
Hablamos de las lagunas do Corregal, de agua dulce, y Vixán, de agua salada. Ambas cogen entre juncos y carrizos a las 3.000 aves acuáticas que viven en este espacio: cercetas, zarapitos, patos-cuchara, correlimos y chorlitejos.
Otros recursos turísticos de interés son el Camino de Espiñeirido, un itinerario circular de unos 8,6 kilómetros, ideal para familias con niños, y el Dolmen de Axeitos, una estructura megalítica con más de 6.000 años de antigüedad, declarado Bien de Interés Cultural (BIC).
Delfines en el mar
Además, con un poco de suerte, podrás avistar delfines en su hábitat natural. La costa gallega alberga diversas especies de cetáceos y las probabilidades de ver delfines, sobre todo en temporada estival, son altas.
Todo esto, y mucho más, hace que David Chipperfield esté completamente enamorado de este rincón de Galicia. De hecho, aquí construyó su propio apartamento, que utiliza como residencia estival, además de un bar: Bar do Porto, un establecimiento sencillo, pero lleno de esencia.
En esta línea, la gastronomía de Corrubedo está protagonizada, cómo no, por los productos del mar. Especialidades como pulpo á feira, berberechos, mejillones al vapor y vieiras a la plancha son imprescindibles en tu visita a la villa.
Qué ver más allá de las dunas
Para los amantes de la naturaleza, el Monte Tahúme ofrece vistas panorámicas al extenso Parque Natural de Corrubedo. Desde este punto también es posible disfrutar de la Ría de Muros y Noia, el Monte Louro y el Cabo Fisterra. Hacia el sur, toda la costa arousana, las Illas Atlánticas e incluso Baiona.
El itinerario de viaje puede incluir una parada en Ribeira, capital del municipio y su ciudad más importante, y en el Castro de Baroña, uno de los asientos mejor conservados y más emblemáticos de toda la región.
Se construyó en un momento indeterminado de la Edad de Hierro y alberga varias peculiaridades que aún hoy no han podido ser respondidas. Desde 1933 es Patrimonio Artístico Nacional y Bien de Interés Cultural (BIC).
