De la fruta a las zapatillas de correr. Esa es la filosofía de Fuxe Fuxe, una marca gallega que ha decidido darle una vuelta a uno de los productos más habituales entre corredores, ciclistas y aficionados al deporte de resistencia: los geles energéticos.
Su propuesta es sencilla, pero detrás esconde años de trabajo: elaborar un gel con ingredientes naturales, buen sabor y el aporte energético necesario para acompañar a los deportistas durante sus entrenamientos y competiciones.
Al frente del proyecto está Carlos García, cofundador de una iniciativa que comenzó a gestarse alrededor de 2020, cuando sus impulsores se encontraron con un problema que muchos deportistas conocen bien: la dificultad de encontrar geles energéticos que resultasen agradables de consumir y que estuvieran elaborados con ingredientes naturales. "No conseguíamos encontrar un gel que no supiera a jarabe o que no estuviera llena de cosas sintéticas", explica Carlos.
Aquella inquietud acabó convirtiéndose en una idea empresarial que combina nutrición deportiva, aprovechamiento de materias primas y producción gallega. Y, tras varios años de desarrollo, Fuxe Fuxe ha comenzado este 2026 su comercialización con un primer producto elaborado principalmente con açaí y manzana.
Más de un 50 % de fruta y dos años buscando la fórmula
El primer gel de Fuxe Fuxe tiene al açaí como protagonista, aunque también incorpora manzana. Según explica su cofundador, más de la mitad de su composición es fruta, una característica con la que la marca pretende diferenciarse de otras propuestas de nutrición deportiva.
Pero conseguir esa fórmula no fue tan sencillo como mezclar ingredientes. "Estuvimos dos años haciendo pruebas", recuerda Carlos. Durante ese tiempo trabajaron junto a profesionales de la nutrición y del desarrollo de producto para encontrar el equilibrio entre sabor, textura y aporte energético.
El objetivo era conseguir un gel que mantuviera las características que necesitan los deportistas durante el esfuerzo físico, pero que al mismo tiempo ofreciera una experiencia de consumo diferente. "Estuvimos meses en el laboratorio probando y viendo también con nutricionistas cómo conseguir una fórmula que fuera natural, pero que tampoco se quedara lejos de lo que son otros geles", señala.
El resultado es un producto que, según los datos facilitados por la marca, contiene 50 gramos de hidratos de carbono y 440 miligramos de sodio por cada 100 gramos. Además, no incorpora cafeína.
Su consumo está pensado principalmente para antes o durante el ejercicio, especialmente en disciplinas de resistencia como el running, el trail o el ciclismo. "Está pensado para ese plus de energía mientras estás haciendo ejercicio", explica Carlos, que insiste en que su propuesta no busca reproducir el efecto estimulante de la cafeína, sino aportar carbohidratos durante el esfuerzo.
Por ahora, Fuxe Fuxe comercializa únicamente esta variedad. Una decisión deliberada: antes de ampliar su catálogo, sus impulsores prefirieron centrarse en perfeccionar un solo producto.
Fuxe Fuxe contiene 50 gramos de hidratos de carbono y 440 miligramos de sodio.jpeg
De la fruta gallega a un proyecto con vocación social
Una de las particularidades de Fuxe Fuxe está en su proceso de elaboración. Carlos explica que la marca trabaja con una fábrica gallega especializada en el tratamiento de fruta y materias primas, con una importante vertiente de inclusión laboral de personas con discapacidad.
La colaboración fue fundamental desde el nacimiento del proyecto. De hecho, la idea surgió también de la posibilidad de aprovechar fruta y otras materias primas que podían terminar desperdiciándose para transformarlas en un producto destinado a la nutrición deportiva. "Surgió hablando con esta fábrica, viendo cómo podíamos aprovechar esa materia prima que se desperdiciaba y convertir esa fruta en energía que fuera natural, que supiera mejor y que también fuera de la tierra", relata.
Para Carlos, este aspecto es tan importante como el propio producto. La fábrica con la que colaboran cuenta con una larga trayectoria y desarrolla una actividad vinculada a la inclusión social. "Dentro de la fábrica hay muchísimas personas trabajando que cuentan con una discapacidad. Es un proyecto súper bonito", destaca.
La vinculación con Galicia es, además, uno de los principales motivos de orgullo para sus impulsores. "Para mí lo es todo. Es un orgullo que el círculo del gel se cierre en Galicia, tanto la materia prima como su procesamiento", afirma.
Y resume la esencia de la marca en una frase que repite durante la conversación: "Fruta local que se convierte en energía natural".
Un nombre para quienes no pueden quedarse quietos
La propia denominación de la marca refleja el espíritu con el que nació. Fuxe Fuxe hace referencia, según explica Carlos, a esas personas inquietas que siempre están en movimiento, que disfrutan del deporte y de las actividades al aire libre. "Todos somos un poco Fuxe Fuxe, de esas personas que no paramos quietas, unos culos inquietos", comenta.
Por eso, aunque los geles energéticos están especialmente asociados a corredores y ciclistas, la marca no quiere limitarse exclusivamente a estas disciplinas. "Es para cualquier persona que practique deporte, cualquier culo inquieto que pueda necesitar un plus de energía", señala.
La textura y el sabor también han llamado la atención de quienes lo han probado. Carlos asegura que, por su contenido en fruta, algunas personas lo comparan con un puré o un zumo espeso, alejándose de la percepción habitual de los geles deportivos.
Incluso han encontrado consumidores que lo utilizan como tentempié fuera del ámbito deportivo, aunque esa no sea su finalidad principal.
De los avituallamientos de las carreras a las manos de los deportistas
Antes de comenzar su comercialización, Fuxe Fuxe pasó por una fase de pruebas en la que la opinión de los deportistas resultó fundamental.
Una de las experiencias que recuerda Carlos fue su participación en la media maratón Vig-Bay, donde distribuyeron geles gratuitamente en los puestos de avituallamiento para conocer la respuesta de los corredores. "Lo que hicimos fue ponerlos en los avituallamientos e ir recogiendo datos de lo que le parecía el producto a la gente", explica.
La marca también ha colaborado con otras pruebas deportivas, entre ellas carreras de montaña, y mantiene el contacto con deportistas y nutricionistas para seguir mejorando su propuesta. "Damos producto a cambio de preguntarles qué les parece, cómo lo ven y qué mejorarían. Queremos construir el proyecto de Fuxe Fuxe con la gente", destaca.
De momento, los geles se comercializan a través de su página web, en paquetes de seis, quince y treinta unidades. Sin embargo, sus responsables ya trabajan para conseguir presencia en establecimientos físicos y ampliar su distribución.
La prioridad, por ahora, es que cada vez más deportistas conozcan el producto. "Queremos que la máxima gente lo pruebe, porque a muy buena parte de quienes lo catan les encanta el sabor y que sea un gel natural y diferente", asegura Carlos.
Seleccionados por la Business Factory Food de Galicia
El proyecto ha conseguido recientemente otro impulso importante: su selección para participar en la Business Factory Food de Galicia, una iniciativa de apoyo al emprendimiento y la innovación en el sector alimentario.
Para Carlos, formar parte de este entorno supone una oportunidad para aprender de otras empresas, mejorar la estrategia comercial y avanzar en el crecimiento de la marca. "Estamos muy cerca de empresas gallegas como Hijos de Rivera o Vegalsa. Estamos aprendiendo muchísimo, viendo cómo desarrollar el proyecto y empapándonos de todo", explica.
El siguiente reto pasa por consolidar la comercialización y acercar el producto a nuevos distribuidores, establecimientos y deportistas.
También está sobre la mesa la posibilidad de ampliar la gama de sabores. Durante el desarrollo del primer gel realizaron pruebas a ciegas con distintas combinaciones de frutas, entre ellas mango, maracuyá, frutas del bosque y açaí. Finalmente eligieron esta última, pero el mango continúa siendo uno de los candidatos para futuras variedades.
"El de mango nos pareció también la leche. Es un poquito más ácido y, al estar hecho con frutas, se nota mucho la calidad", recuerda.
Por el momento, no hay una fecha anunciada para lanzar nuevos productos. Carlos insiste en que prefieren avanzar poco a poco y escuchar a quienes ya están utilizando sus geles.
Y, mientras preparan sus próximos pasos, Carlos vuelve a la idea con la que comenzó todo: "Fruta local que se convierte en energía natural". Una frase que resume la ambición de esta joven marca gallega: demostrar que la nutrición deportiva también puede tener sabor a fruta y una historia propia detrás.
