La ganadería y su día a día en la aldea llenan a Lucía Casal, una joven de 23 años Melide que ha elegido seguir los pasos de su familia en el sector primario. Lo hace con orgullo, enseñando a través de sus perfiles en redes sociales cómo es realmente el trabajo en una granja o con maquinaria agrícola, reivindicando que ser ganadera no está reñido con tener las uñas pintadas y que las chicas no tienen nada que demostrar cuando se suben a un tractor.
Criada en una pequeña aldea de Melide, Lucía se formó con un ciclo medio de Forestales y el ciclo superior de Ganadería y asistencia en sanidad animal, que la llevó dos meses de Erasmus a Irlanda. Fue precisamente esta experiencia la que hizo que se diese cuenta de que quería seguir adelante con la explotación ganadera de su padre, priorizando este oficio frente a la tienda de moda de su madre.
El relevo generacional está, por tanto, asegurado en una explotación que comenzaron sus abuelos con vacas de leche hace años y que su padre cambió por las de carne debido a la gran carga de trabajo que tenía con su empresa de servicios con tractores. La familia tiene ahora 26 madres ("e ampliando"), mientras la joven desarrolla en paralelo un proyecto de destete para 500 terneros.
El peso de la vocación frente a las críticas
Lucía Casal se incorporó con 20 años a la granja "Sempre me gustou estar rodeada de animais, botándolle unha man a meu pai na granxa", reconoce la joven, que añade: "Foi unha das mellores decisións que puiden tomar na miña vida e volvería a repetilo 1.000 veces máis porque estou moi contenta. Estou traballando no que me gusta e ademais coa miña familia, iso é unha vantaxe".
La ganadera confiesa que es muy familiar y valora especialmente la oportunidad de poder pasar más tiempo con los suyos, tanto para aprovechar el tiempo libre como trabajando.
Con su padre comparte mucho más, al estar codo con codo la empresa de maquinaria del progenitor. Melide, Toques, Santiso, Palas de Rei y Monterroso son algunos de los municipios en los que trabajan gracias a la confianza de sus clientes, que cuentan con ellos para hacer la campaña. Precisamente, Lucía Casal nos hace un hueco para hablar en plena temporada de hierba seca.
Lucía Casal con el tractor con el que trabaja.
Disponer de la maquinaria les permite depender en menor medida de empresas externas para hacer los trabajos propios de la granja, y solo contratan la recogida del maíz y para echar el estiércol en las fincas. Además, actualmente hay empresas que se dedican a cubrir vacaciones en las ganaderías para que sus propietarios puedan descansar y disfrutar de unas merecidas vacaciones.
¿Y cómo se organizan para hacer frente a tantas tareas ? "Imos día a día, a noite anterior planificamos se temos que levantarnos antes ou non para deixar as vacas atendidas en función de se teñen tratamentos, por exemplo, e despois o día xa che vai poñendo as cousas en orde", explica Lucía Casal, que añade que se lleva muy bien con su padre.
"Tanto coas vacas como cos tractores, sempre me di que faga eu as cousas para que aprenda. Co tempo que levo, o que fai meu pai fágoo eu e o que fago eu faino el. Non temos que esperar un polo outro, e así avánzase moito", señala la joven sobre la confianza que su progenitor deposita en ella.
"Aínda queda quen dubida de que haxa unha rapaza que vaia así cara o mundo cun tractor e, sobre todo, que meu pai me deixe sola"
Lucía Casal, ganadera e influencer
Esto la ha ayudado especialmente a hacer frente a muchos prejuicios, ya que tradicionalmente el trabajo sobre tractor ha sido desempeñado más por hombres que por mujeres. Una circunstancia a la que se suma la juventud de Lucía, por lo que al principio hubo algunos clientes reticentes a que fuese ella y no su progenitor el que se encargarse de las labores encargadas.
"Dudaban de como quedarían os traballos feitos, e agora xa queren que volva eu. Ven que o traballo queda igualmente ben feito", explica la ganadera, que añade: "Aínda queda quen dubida de que haxa unha rapaza que vaia así cara o mundo cun tractor e, sobre todo, que meu pai me deixe sola".
Lucía Casal ha recibido, además, numerosos comentarios machistas en redes sociales: "As mulleres acribilláronme, porque se eu son gandeira e ando no tractor non podo ter as uñas pintadas. Paréceme moi forte que ese comentario veña dunha muller. En redes socais, ademais, tes que esforzarte o dobre porque senón os homes pensan que non o fas ti, ou que está papá detrás".
Lucía Casal, poniendo a punto la maquinaria para ir a trabajar.
La joven ha tenido una gran fortaleza para hacer frente a todas estas circunstancias que la han hecho sufrir. "Non podes deixar que a xente te coma, hai que demostrar que as mulleres tamén podemos estar nisto e non temos porque recibir estos comentarios", señala la ganadera, que lleva muchos años compartiendo contenidos a través de sus perfiles.
Algo que llevó a que sufriese acoso escolar en el instituto, donde algunos compañeros se burlaban de ella por subir fotos de sus animales y se dirigían a ella con comentarios despectivos. Sus padres fueron, al igual que ahora, un gran apoyo para que no se rindiese y siguiese adelante con un proyecto con el que ha ganado premios y amistades en todo el país.
Y es que el perfil de Lucía Casal es muy interactivo y la joven comparte y compara con profesionales del sector de otros puntos de España cómo se hacen las cosas en un lugar y en otro para mejorar y aprender. La influencer reconoce que no tiene programación porque no se lo permite su trabajo en el campo, por lo que hace vídeos que sube cuando puede, sobre todo en campaña.
Las grabaciones improvisadas, desde desenganchar una máquina hasta explicar qué le sucede a una de sus vacas, son las que más disfrutan tanto ella como sus seguidores, aunque también hace numerosas colaboraciones.
La vida en el campo
La vida en las aldeas, en el campo, está muchas veces idealizada y otras muchas demonizada. El día a día puede ser duro, pero también ofrece muchas ventajas que tanto Lucía Casal como otros influencers muestran a través de sus vídeos.
"Antes estaba mal visto ser da aldea, e hoxe en día é un luxazo. Para min é o mellor que hai. E non solo iso: damos alimento a moitas persoas. Antes non se valoraba nada, pero hoxe en día a xente está máis concienciada de onde vén o alimento", explica la joven, que reconoce que trabajan llueva o haga calor: "Sempre hai outro día, e non pensas no anterior. Falo porque che gusta".
Lucía Casal, dos de los animales de su granja.
La ganadera reconoce que vivir en Melide es una suerte, ya que a apenas media hora tienen ciudades como Lugo o Santiago de Compostela, pero en otras zonas del rural es complicado acceder a ciertos servicios que han ido desapareciendo: "Se a xente marcha do rural, esos servizos nunca se van conseguir. Se creamos emprego no rural e apostamos por el, quizais se creen máis servizos".
Lucía Casal, sin embargo, anima a aquellos que estén pensando en trabajar en su sector a que lo hagan solo por vocación. "Ten que gustar moito. Ten cousas boas e malas coma en calquera outro traballo, tamén nunha cidade. Aquí disfrutas da natureza, e coma quen di abres a porta da casa e non lle tes que pedir permiso a ninguén. É unha vida máis libre", señala la joven.
La ganadera tiene claro lo que más valora de su vida: "O que máis me gusta é levantarme pola mañá e escoitar os paxariños cantar e ver os animais tranquilos. Digo: 'hoxe hai vida no campo'. Levántaste con esa ledicia". Pero todo tiene sus contras, y Lucía Casal reconoce que sufre mucho cuando uno de sus animales enferma o cuando debe despedirse de ellos, que forman parte de su familia.
"Se algo che gusta a ti, non podes esperar a que os demais che dean a aceptación. Telo que facer por ti e para ti"
Lucía Casal, ganadera e influencer
Esta joven de Melide tomó la decisión de seguir adelante con el negocio de su padre, trabajando tanto en la ganadería como con la maquinaria. Un paso que volvería a dar sin ninguna duda pese a las críticas recibidas. Y es que Lucía Casal tiene clarísimo que es importante luchar por los sueños y por estar donde se quiere estar: "Se algo che gusta a ti, non podes esperar a que os demais che dean a aceptación. Telo que facer por ti e para ti".
Un mensaje lleno de fuerza para aquellas personas que tengan dudas, a las que invita a arriesgarse. "O que dirán non vai dar de comer. Quen nos imos facer ben a nós mesmas somos nós, porque sabemos o que nos gusta, e non outra persoa que ten ideas diferentes".
