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La acampada por el derecho a la vivienda instalada en la Praza do Obradoiro de Santiago de Compostela ha convocado para este lunes, 12 de octubre, una concentración antirracista y anticolonial.

La movilización, promovida por el colectivo de personas racializadas que participa en la protesta y respaldada por el Foro Galego de Inmigración, busca denunciar la discriminación que sufren las personas migrantes a la hora de acceder a una vivienda.

La convocatoria tendrá lugar a las 12:00 horas en la Praza do Obradoiro, junto a las tiendas de campaña que permanecen instaladas desde hace más de una semana en las inmediaciones de la Catedral de Santiago.

La protesta coincidirá con el Día de la Fiesta Nacional y tendrá una doble reivindicación: visibilizar las dificultades de acceso a la vivienda y cuestionar la celebración del 12 de octubre por su vinculación histórica con la colonización de América.

Denuncian discriminación en el acceso a la vivienda

Los convocantes consideran que las personas migrantes y racializadas se enfrentan a obstáculos adicionales a los que ya afectan al conjunto de la población en el mercado inmobiliario.

En este sentido, denuncian prácticas discriminatorias por parte de algunos propietarios, arrendadores e inmobiliarias, que, según sostienen, dificultan todavía más el acceso a un alojamiento digno. "Añadimos a la problemática estructural del mercado de la vivienda el racismo que de forma indisimulada aplican rentistas, inmobiliarias y otros propietarios", señalan desde el colectivo.

Los organizadores aseguran que estas situaciones obligan a muchas personas a recurrir al alquiler de habitaciones, en ocasiones bajo condiciones que califican de abusivas, con precios elevados y escasas garantías.

Con esta concentración, pretenden incorporar la perspectiva de las personas migrantes a las reivindicaciones de la acampada, que mantiene su protesta en el Obradoiro para reclamar el derecho a una vivienda accesible.

Una movilización que también cuestiona el 12 de octubre

La elección de la fecha no es casual. Los colectivos convocantes consideran que el 12 de octubre debe servir para recordar las consecuencias de la colonización de América y denunciar las desigualdades que, a su juicio, continúan vinculadas a aquel proceso histórico.

Bajo la premisa de que "no hay nada que celebrar", la concentración reivindicará la memoria de los pueblos indígenas americanos y denunciará la violencia sufrida durante la colonización europea.

Los promotores también relacionan ese pasado colonial con las desigualdades económicas actuales y con un modelo que, según su interpretación, favorece la acumulación de riqueza a través de bienes esenciales como la vivienda.