Quedan poco menos de tres meses para el sorteo de la Lotería de Navidad 2026, pero la ilusión llegó hace tiempo a las administraciones y a las casas de los ciudadanos. Son muchas las personas que ya han comprado su número de la suerte o que han querido regalar un décimo a aquellos seres queridos que los han acompañado este año.
"Normalmente la gente empieza a pedir la lotería de Navidad casi cuando se está acabando, en febrero o marzo", bromea el responsable de la administración de lotería La Romería en Santiago, Pedro Castillo. La temporada arranca sin embargo en julio, en pleno verano, cuando con las altas temperaturas de este año parecía complicado pensar en las frías fechas navideñas.
El gerente de la administración de lotería Berenguela, Roberto Riveiro, explica que este año están vendiendo más cantidad y que salen muchos décimos a través de la compra online en su página web. Y es que aquellos que residen fuera de Santiago, también viven con ilusión el sorteo.
"Cuando somos una administración relativamente grande, tenemos variedad para lo que pide el cliente", explica Castillo, que concreta que entre los números favoritos están el 7, el 13 o el 69. Clásicos que no pasan de moda pero que suelen agotarse más rápido que otras terminaciones, por lo que es mejor no esperar a última hora para hacerse con el número deseado.
Todos los años, además, se pide mucho la terminación de ese año, en este caso el 26. Algo con lo que coincide Riveiro, que explica que también suelen salir mucho el 5, el 15, o el 17. Algunos de estos números, de hecho, "ya no están disponibles en terminal": "Y mira en qué fechas estamos".
Éxito entre los turistas
No solo los compostelanos compran Lotería de Navidad. Son muchos los turistas, sobre todo nacionales, que aprovechan su visita a la ciudad para comprar un décimo y llevar la suerte a casa. "Cada vez más, el turista extranjero compra: italianos, portugueses, alemanes, americanos, sudamericanos... La tradición del sorteo de Navidad ha crecido tanto que se lo llevan como un recuerdo del viaje", explica Pedro Castillo.
El responsable de La Romería concreta que en su caso vende mucho a través de la web a otras comunidades de España, aunque también hay décimos que salen a otros países: "La web la tenemos muy bien posicionada en inglés". Algunos de estos envíos son, claramente, para compartir ilusión: "Hemos hecho uno de 150 décimos".
"Los de fuera entienden la lotería de Navidad como el Gordo. Los turistas vienen y dicen 'quiero jugar el Gordo' y a lo mejor le das el de la Primitiva y ya te explican que no es eso a lo que se refieren", concreta el responsable de la administración Berenguela.
El sector pide mayor comisión
Los loteros, por otro lado, consideran que la comisión por la venta de décimos de lotería de Navidad debería ser mayor. El coste de la vida, y en su caso de mantener un negocio, va en aumento, pero las comisiones se mantienen: "Desde hace tiempo solicitamos a Loterías que nos haga un ajuste, pero no se ha producido".
"Todos los años ganas más o menos lo mismo. La comisión no cambia, pero los gastos de alquileres o personal sí", lamenta Pedro Castillo. Roberto Riveiro, por su parte, confirma que la situación sigue enquistada y lamenta la falta de voluntad para negociar un aumento en la comisión.
