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Agentes de la Policía Nacional sorprendieron ayer en Santa Marta con una redada en el Banco do Pobre. El inmueble es conocido por llevar unas cuatro décadas vendiendo droga y está considerado el mayor punto de distribución de estupefacientes de la ciudad.

El operativo comenzó ayer por la mañana y se prolongó durante buena parte del día, aunque todavía no ha trascendido información sobre si se han producido incautaciones. Está decretado el secreto de las actuaciones.

Los vecinos de Santa Marta, por su parte, han agradecido el trabajo de la Policía Nacional, el Juzgado y las autoridades que han escuchado sus demandas y celebran la noticia. Fuentes de la Plataforma Santa Marta Segura señalan que se habrían producido cinco detenciones tras registrar tres pisos.

"Supone una gran esperanza para el barrio. Una esperanza de que la seguridad en nuestras calles está más cerca, de que la atención a los toxicómanos con programas tendentes a su rehabilitación se debe abordar y, sobre todo, la esperanza de que la impunidad de los que comercian con muerte y destrucción se acabe con este procedimiento judicial", indica la Plataforma Santa Marta Segura en un comunicado.

La entidad asegura que ve "una luz al final del túnel tras meses de incesante trabajo", aunque se muestra cauta ante el desenlace. Por ahora, fuentes de la plataforma explican que se respira tranquilidad en la zona y que no ven movimiento en el barrio. En todo caso, señalan que seguirán "velando porque se erradiquen los puntos de venta de droga de manera definitiva".

Una demanda vecinal

Los vecinos de la zona del Banco do Pobre llevan años pidiendo que se tomen medidas sobre este punto conflictivo del barrio, que opera desde hace unas cuatro décadas como un "supermercado de la droga".

Precisamente para hacer más fuerza en sus reivindicaciones, crearon la Plataforma Santa Marta Segura. El objetivo era acabar tanto con el Banco do Pobre, que opera 24 horas los 365 días del año, como con otro narcopiso instalado en una casa de la avenida de Bilbao y, para ello, decidieron agruparse.

Los vecinos denunciaron entonces que cada vez hay más personas consumiendo en el barrio y más actividad por la zona del Hospital Clínico. Los residentes en el barrio están especialmente preocupados porque los consumidores son cada vez más agresivos, y las sustancias también son cada vez más destructivas.

Sus demandas continuaron este año. A finales de junio, de hecho, un centenar de personas se concentraron en Santa Marta para exigir más seguridad en Santiago de Compostela. Los vecinos pidieron de nuevo el fin de la venta de sustancias estupefacientes en dos de los puntos más conflictivos de la ciudad, el Banco do Pobre y la Casa da Palmera.

La Plataforma Santa Marta Segura recordó durante la concentración que a mediados de junio fue localizado el cuerpo sin vida de una persona en una caseta de obras del CHUS, que se suma al del varón que falleció en un aparcamiento de la zona en mayo. Dos muertes que los vecinos atribuyen al consumo de estupefacientes y a la cercanía de los dos puntos de venta de droga.

La concentración, además, se celebró solo unas horas después de que el pleno municipal aprobase dos proposiciones para mejorar la seguridad en la ciudad, una del PP y otra del concejal no adscrito Gonzalo Muíños. El pleno contó también con la intervención de Alfonso López, vecino del barrio que defendió ante la corporación municipal que existe "un problema dramático".