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Tras el incendio el pasado 12 de febrero en la comisaría de la Policía Nacional de Santiago, el cuerpo de seguridad se tuvo que desplazar hacia dos sitios: el primero fue enfrente de la comisaría, en la rúa Rodrigo de Padrón, para atender los trámites y peticiones de la ciudadanía; el otro en la Praza do Obradoiro donde mediante dos furgones realizan expediciones de DNI y pasaportes.

El líder del PP de Santiago, Borja Verea, ha denunciado que los policías continúan trabajando "a la intemperie" dos meses después del incendio y que "hay decenas de alternativas muchas más dignas".

En una rueda de prensa celebrada este viernes, el popular ha alertado de la situación de los agentes de la capital gallega: "no es normal esta solución provisional que se está alargando. Haga frío, calor, llueva o haga sol, los ciudadanos esperan a la intemperie y la policía está encajada en dos furgonetas".

Así, ha señalado que en estas semanas pasaron 8.000 personas por "este campamento improvisado y sin las más mínimas condiciones de intimidad", mientras que por el edificio situado frente a la comisaría atendieron a otras 4.000.

"Estamos ante otro ejemplo más de esa desconexión total de Goretti Sanmartín con la ciudad. Un problema que tiene ante sus narices, porque solo tiene que mirar a la izquierda cuando entra a Raxoi", ha remarcado.

Uso de un local municipal

El gobierno local aclaró que estuvo "a disposición" de la Policía Nacional y de la Delegación del Gobierno desde "el primer momento en que se produjo el incendio" y la propia alcaldesa, Goretti Sanmartín, afirma que estuvo en contacto con la comisaría y demás autoridades.

En ese sentido, este mismo viernes, han comunicado que el Concello de Santiago acordó con la Policía Nacional el uso de un local municipal "atendiendo a las necesidades que formularon".