Publicada

Cambió el ruido de la ciudad por la calma del rural. Carmen regresó a su Lestedo natal, en el municipio de Boqueixón, tras haber pasado una década trabajando para una firma de moda en A Coruña. Lo hizo con el apoyo de su madre, con la que ahora trabaja mano a mano y costura a costura en The Andión Family.

Carmen (madre) y Carmen (hija) son los dos pies sobre los que se sustenta una familia formada por un grupo de mujeres que crean con mimo cada una de las prendas de la marca. Hechas a medida y con tejidos seleccionados por ser únicos, las camisas o los vestidos de la firma se venden en cantidades limitadas, haciendo que sean todavía más especiales.

Este proyecto que apuesta por la moda lenta ha colaborado con grandes marcas como Sézane, un impulso que no ha hecho que sus responsables cambien de filosofía: apostar por lo pequeño, por esas prendas delicadas y atemporales que conquistan a clientas de todo el mundo, y mantenerse fieles a sí mismas sin ansias de crecer demasiado.

El germen

El origen de The Andión Family está en una pequeña aldea gallega en la que Carmen madre abrió un taller de confección a medida en 1975. El espacio se ubica en el bajo de la casa, a donde gente tanto del municipio como de otros lugares de Galicia iba para encargar ropa. El buen hacer de la modista hizo que poco a poco creciese, ganando fama.

La llegada del Covid-19 provocó que las clientas no pudiesen ir al taller a probar las prendas, por lo que Carmen le propuso a su progenitora diseñar blusas. Era lo que siempre había querido, y tras 10 años en una gran empresa de moda, sintió que era el momento de apostar por un proyecto personal. Pese a las reticencias iniciales de la madre, ambas iniciaron las pruebas y hoy en día está claro que el riesgo mereció la pena.

Una blusa y un vestido de The Andión Family. Cedida

"Mi madre me dio un poco el capricho de 'tenemos telas e hilo, hacemos lo que quieras y vemos qué pasa'", explica la diseñadora, que indica que comenzó a subir a redes sociales las prendas que elaboraban. El boom llegó, precisamente, cuando una creadora de contenido compartió su trabajo y sus seguidores comenzaron a aumentar de forma exponencial.

The Andión Family es conocida por sus bonitas blusas, aunque no fue esta la primera prenda en salir del taller. "Lo primero que vendimos fue un vestido de novia a una chica de Madrid. Hice un vestido para una fiesta a la que fui y lo colgué. La chica se enamoró y vino a probarlo al piso de un amigo", indica Carmen sobre esta forma "casera" de hacer las cosas: "Venir al taller es como estar en tu casa".

Madre e hija se entienden de maravilla. "Si yo le digo una idea, capta perfectamente lo que quiero. Mi madre lleva 52 años en esto y te hace un patrón casi sin pedirte las medidas. Es una pasada", explica Carmen con admiración. Ambas trabajan con un grupo de patronistas y costureras que llevan años formando parte de esta familia y colaboran con una cooperativa de Boqueixón.

Dos prendas de The Andión Family en pleno proceso de elaboración. Cedida

¿Y por qué llamaron The Andión Family a la marca? Todo reside en las raíces, como cada paso de este proyecto. Es el segundo apellido del padre y abuelo materno, un hombre con "muy pocos recursos" que se dedicaba a capar cerdos y caracterizado por su estilo: "Tenía muy poco dinero, pero iba diferente, era creativo".

"Cuando mi madre le empezó a hacer la ropa a mi abuelo, él combinaba su chaleco estampado distinto de la corbata y siempre llevaba una flor en la solapa. La cogía del jardín: si no era un clavel era una camelia o una rosa. Le gustaban mucho las flores. La marca es también un homenaje a mi abuelo y a su forma de vivir austera, tranquila", explica la fundadora de la firma.

Ropa a medida

The Andión Family no produce stocks, sino que elabora un prototipo de la prenda para que sus clientas puedan hacer los pedidos a medida, algo que facilita que los artículos sean más personalizados. Las tallas disponibles, además, son muy amplias, por lo que personas con todo tipo de cuerpos pueden lucir los diseños "de fantasía" y "contemporáneos" que propone la marca.

La mayor parte de las reservas proceden de mujeres, aunque también hay niñas que visten a juego con sus madres y hombres que muestran interés por las prendas de The Andión Family. Precisamente debido a esta demanda, la firma gallega lanzará una línea de hombre próximamente.

"Queremos que sean prendas que te quieras poner siempre y que no se vayan rápido de tu armario"

Carmen, creadora de The Andión Family

Las prendas de la firma, en todo caso, están hechas con tejidos naturales, fundamentalmente algodón, seda y lino. "Utilizamos algún tejido técnico waterproof que suele ser más poliéster. No usamos tejidos derivados del petróleo salvo que sean reciclados o de segunda mano", explica Carmen.

¿Y cuál es la fuente de inspiración de The Andión Family? "Empezó inspirándonos en los trajes que me hacía mi madre. De pequeña, no me compraba en marcas de niños, me lo hacía todo ella. Y a mí me encanta trabajar mucho las prendas, que tengan mucho detalle; soy un poco romántica y recargada", explica la diseñadora, que también bebe de la gente que ve por la calle y de piezas antiguas.

"Queremos que sean prendas que te quieras poner siempre y que no se vayan rápido de tu armario", concreta Carmen. Los artículos más populares de la marca (y también su seña de identidad) son las blusas, aunque la primera pieza que salió del taller fue un vestido de novia y la colección cápsula que ha lanzado ha generado mucho interés.

Uno de los vestidos de novia de The Andión Family. Cedida

La mayor parte de las ventas se realizan a través de la web de The Andión Family y de su Instagram. Las clientas deben cumplimentar un cuestionario con sus medidas, así como contactar con las diseñadoras para poder adaptar la prenda, que estará en su casa en un plazo máximo de cuatro semanas: "Las prendas bordadas a mano llevan más tiempo".

Más allá de España, la ropa de esta firma gallega también se puede ver en las calles de Estados Unidos, China o Italia, donde trabaja con tiendas multimarca. El saber hacer de madre e hija llamó la atención de Sézane, marca francesa de lujo asequible que permitió que gente que todavía no había llegado a The Andión Family lo hiciese gracias a una colaboración.

Enseñar el trabajo detrás de cada prenda

"La ropa de The Andión Family tiene mucha personalidad, es muy diferente y permite poner algo que llama un poco la atención, que te pregunten por la calle '¿esa blusa de dónde es?'", explica Carmen, que señala que adquieren pocos metros de cada tela, dándole exclusividad a las prendas.

"No me arrepiento nada del cambio. De lo que más contenta estoy es de haber podido marcar yo mis propios ritmos, de no hacer temporadas, de no trabajar agobiada con un año de antelación. Hacemos prendas que nos apetece, con tejidos que nos flipan"

Carmen, creadora de The Andión Family

¿Se valora realmente todo lo que hay detrás de las prendas? "Aún hay bastante desconocimiento del tiempo y del trabajo que llevan las cosas. Muchas marcas ponen ahora 'Made in Spain', pero el hecho de que sean hechas a mano o no es diferente. La gente se cuestiona cada vez más lo que compra, pero no lo suficiente", explica Carmen.

La diseñadora señala que existe una "burbuja de la red social": "A la mayoría le puede gustar la ropa, pero le parece cara. Hay un desconocimiento grande de lo que hay detrás, y nosotros deberíamos enseñarlo todavía más. La gente que realmente lo entiende, piensa que el precio debería ser mayor".

Dos blusas de The Andión Family. Cedida

Las clientas de The Andión Family huyen del fast fashion y apuestan por prendas que cuidan "como un tesoro": no solo las visten para una ocasión especial, sino que les dan cariño todo el año. "Son piezas para durar. Yo tengo blusas compradas de segunda mano que me pongo todos los años", ejemplifica la diseñadora.

Carmen, que ha encontrado en su regreso a Lestedo la paz que buscaba, vive su día a día con la satisfacción de amar lo que hace y cómo lo hace: "No me arrepiento nada del cambio. De lo que más contenta estoy es de haber podido marcar yo mis propios ritmos, de no hacer temporadas, de no trabajar agobiada con un año de antelación. Hacemos prendas que nos apetece, con tejidos que nos flipan".