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Una frutería del barrio coruñés de Monte Alto cuida la salud de sus clientes con recetas semanales

Ana Belén López regalará semanal o quincenalmente a sus clientes recetas de comida saludable con sus ingredientes y pasos de elaboración y en su escaparate muestra originales mensajes motivacionales
Belén, junto a su receta semanal.
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Belén, junto a su receta semanal.
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Belén Frutería es una tienda de barrio, ubicada en Monte Alto, en A Coruña, que tiene al frente a Ana Belén López desde hace 24 años. Una mujer incombustible que trata a sus clientes por su nombre y con los que forma una gran familia, además de mantener una tienda online con la que hace llegar sus productos a toda España y la plataforma Plancasero.es, que complementa sus actividades con una oferta más amplia de productos gallegos, empanadas, frutas, verduras y productos especiales para laconadas, entre otros.

La tienda está de actualidad en la zona debido a una reciente iniciativa de la dueña: poner en la puerta del negocio recetas semanales saludables que propone a sus clientes. Una propuesta con todo lujo de detalles: desde los ingredientes hasta los pasos de su elaboración. Comenzó esta semana y ha sido todo un éxito y el plato que ha comenzado la iniciativa han sido tallarines de verduras a base de berenjena, calabacín, zanahoria, pimiento, tomate o cebolla.

En cuanto a la elaboración, destaca que los pasos iniciales son poner en una cazuela las verduras con aceite y pimiento verde para posteriormente trocear. "Te pones a hacerlo y no te lleva más de 10 minutos", detalla.

A esta acción se une otra que lleva a cabo en su escaparate, donde muestra desde hace unas semanas unas pequeñas pizarras entre los productos con mensajes motivacionales y con retranca para llamar la atención de clientes y transeúntes y que se animen a entrar en la tienda. "Una manzana al día mantiene al médico en la lejanía", "Sé como la fruta, bella por fuera y sana por dentro", "Eres el aguacate de mi guacamole" o "El que trabaja en la fruta ni vive ni disfruta", son algunos ejemplos.

"Tengo un servicio personalizado 24 horas siete días a la semana y estas ideas me las invento o busco inspiración en internet. Decidí hacerlo así porque hoy en día todo se basa en el marketing y con mi tipo de negocio hay que saber diferenciarse, no puedes esperar aquí con tu mandilón a que la gente venga a comprar", reconoce. Asimismo, las ideas de propuestas de recetas de ahora en adelante concreta que serán semanales o quincenales, en función de su disponibilidad.

Futura decoración vintage y trabajo vocacional

Ana Belén López comenzó de rebote en la tienda en la que lleva más de dos décadas, ya que iba para enfermera y se puso detrás del mostrador para ir ganando un dinero mientras estudiaba para las oposiciones, pero una vez empezó a rodar en el negocio, su mentalidad cambió. La vocación le viene de familia porque su padre y su hermano ya trabajaban en la fruta adquiriéndola en el mercado y distribuyéndola a tiendas pequeñas como la suya.

"Descubrí que me encanta el trabajo, estar de cara al público, aunque es duro al principio. Cuando pasaron los años esto ya se convirtió en la casa de una gran familia, ya no es una frutería, me piden favores personales y conozco a todo el mundo, el porcentaje de relación personal es del 80% y te implicas", admite orgullosa.

Rememora que decidió lanzarse al negocio online en 2019, algo que le benefició especialmente durante el año siguiente, el de la pandemia, durante los meses más duros. "Las tiendas de barrio en la pandemia fuimos el boom, me acuerdo de llamadas sobre lavar las fresas con lejía que no se las hacían a los grandes supermercados", cuenta ahora entre risas.

En esta línea, afirma que decidió reinventarse dado que tiene familia fuera y reflexionó que "cuando te vas de tu casa lo que más echas de menos es la comida", por lo que desde ese momento se enfocó a los productos gallegos y su distribución.

En 2019 empezó a posicionar la página de la frutería y en diciembre comenzaron a llegar resultados, lo que dio lugar a que en 2020 durante la pandemia se viera "desbordada" por los pedidos y llegara a tener su pequeña tienda llena de cajas listas para enviar o para ser elaboradas. "Lo peté y por eso mantuve la tienda online hasta ahora, que me ha dado a conocer y hago envíos a toda España a domicilio", explica, sobre lo que matiza orgullosa que "desde 2019 hasta 2024 casi que estamos han aumentado los clientes online y todos repiten".

"Mi fruta es más cara que en otros sitios, lo reconozco, pero es de calidad, se va todos los días al mercado porque no tengo cámara, todos los días se repone la materia prima", dice con la sinceridad que la caracteriza y siguiendo su lema vital: "A veces para ganar, hay que saber perder". Sobre su idea de las recetas, subraya que decidió comenzar porque "llevamos una vida de locos, sin tiempo a nada y comemos mal, lo que provoca muchas enfermedades". "Hay cosas sencillas y sanas que no cuestan nada, por eso regalo este tipo de ideas", resume.

Su cabeza no para y de cara a primavera quiere seguir sorprendiendo dándole a su tienda una decoración vintage, una renovación estética que la diferencie aún más y llame la atención de la clientela. Otra iniciativa será utilizar las cajas de poliespan de los pedidos a modo publicitario customizándolas o añadiéndoles el logo propio de la frutería, para que su nombre se vea allá donde viajen con los pedidos.

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