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Historias de la Historia

El lugar donde Galicia cazó la última ballena de Europa: Caneliñas

La historia de Caneliñas, la base de caza de ballenas situada en Cee que capturó miles de cetáceos hasta su cierre
Factoría de Caneliñas
Factoría de Caneliñas

A principios del siglo XIX uno de los animales más grandes de la tierra puso en jaque a los cazadores de ballenas que faenaban en las aguas de Chile. Se trataba de un gran cachalote albino que cuentan que sobrevivió a más de 100 escaramuzas y que fue capaz de hundir embarcaciones e, incluso, a un legendario buque ballenero estadounidense: El Essex. La historia de este mítico animal y del hundimiento del Essex inspirarían a Herman Melville para publicar en 1851 una de las grandes novelas de la Literatura Universal: Moby Dick, una historia de aventuras, venganza, autodestrucción y exterminio, reflejo del trato y la obsesión que el ser humano dispensaba a las ballenas en todo el mundo. El final de esta persecución y exterminio no llegó hasta finales del siglo XX, y fue un gallego el último hombre en tener entre sus manos la vida de uno de estos animales. Esta es la historia de un lugar que fue la mayor planta ballenera de España y destino de la última ballena que se cazó en Europa, un lugar para olvidar, pero también para mantener en el recuerdo: Caneliñas.

Representación de Moby Dick

El primer registro conocido de la caza de ballenas se remonta a hace más de 5.000 años, aunque se cree que esta actividad se lleva realizando desde tiempos prehistóricos. Inicialmente se limitaba a la captura de animales varados en la costa, pero con el paso de los siglos, la técnica de caza comenzó a mejorar, usando pequeñas embarcaciones en mar abierto para asustar a los cetáceos y llevarlos a la costa.

Pinturas rupestres que representan la caza de ballenas. https://www.nationalgeographic.es/

Pero el inicio del extermino comenzó en el siglo XVII, momento en el que se iniciaba la caza industrial e indiscriminada de este precioso mamífero. A principios del siglo XX, el uso de la tecnología y el aumento en la demanda causaron el descenso en las poblaciones de las ballenas, llevándolas al borde de la extinción. Se estima que durante la década de 1930 más de 50.000 ballenas fueron capturadas cada año en todo el mundo y que en la primera mitad del siglo XX se dio caza a más de 1,3 millones de estos animales.

El ballenero “Essex”. https://www.americanheritage.com

En Galicia está documentada la caza de la ballena desde el siglo XII, pero fue en la década de 1920 cuando esta actividad comenzó a nivel industrial, y lo hizo gracias a un Noruego: Svend Foyn Bruun. Este armador, empresario y ballenero funda en Caneliñas, en el municipio de Cee, la empresa “Compañía Ballenera Española”, tras adquirir una fábrica de salazón con unas tres hectáreas de terreno.

Inauguración de Caneliñas en 1924. http://acostadasbaleas.com/ 

Caneliñas tenía un emplazamiento excepcional, ya que estaba situado a orillas de mar abierto, en una ensenada de aguas tranquilas y a tan solo 60 millas de la zona de caza de ballenas del Océano Atlántico. 

Situación de Caneliñas. https://maps.google.es 

Así, en noviembre de 1924, la factoría recibía su primera ballena. El método de caza era rudimentario pero efectivo. Los barcos balleneros que trabajaban en Caneliñas no eran buques factoría, si no simples cazadores que disparaban arpones dotados de una cabeza explosiva que detonaba tras clavarse en el animal. Una vez muerto, debían remolcarlo lo antes posible a las fábricas en tierra, por lo que tenían un radio de acción muy limitado. Una vez en la planta de procesamiento el animal se cortaba, cocía y despiezaba para aprovechar la materia comercial aprovechable: aceite, barbas, carne, grasa, huesos… El ámbar gris, uno de los más preciados productos de las ballenas, se guardaba en una doble caja de hierro y madera y se exportaba a los mercados de lujo de París.

Despiezando una ballena en Caneliñas

Hasta 1927, año en que Caneliñas echó el cierre por el descenso de las capturas y la presión vecinal, se dio caza a más de 1.200 ballenas, que produjeron más de 40.000 barriles de aceite, siendo la planta de aprovechamiento ballenero más grande de toda España.

Maquinaria para el traslado de ballenas en tierra. http://acostadasbaleas.com

En la posguerra se reabre la industria ballenera española, y Caneliñas vuelve al ruedo formando parte de una nueva empresa “IBSA – Industria Ballenera SA”, que consigue los derechos de pesca entre Estaca de Bares y la desembocadura del Miño. 

Ballena preparada para su procesamiento en Caneliñas. https://www.xataka.com

En 1951 abre de nuevo sus puertas la renovada planta. En su primer año de funcionamiento ya había procesado más de 100 ballenas, y como el negocio iba viento en popa, a principios de los 70 IBSA compra las otras dos grandes factorías balleneras de Galicia, la ballenera de Massó en Cangas do Morrazo y la de Morás en Xove, convirtiéndose en una de las mayores empresas de procesamiento de ballenero del mundo. Hasta el cese de su actividad pesquera se estima que estas fábricas descuartizaron 6.337 cachalotes, 4.686 rorcuales comunes, 291 rorcuales norteños, 17 ballenas azules y 2 yubartas.

La antigua fábrica ballenera y de conservas Massó en Cangas. https://turismoriasbaixas.com/

En 1972, gracias a los avances en la cadena de frío, varias empresas japonesas se interesaron en la carne que procesaba Caneliñas, y alcanzaron un acuerdo para su exportación al país nipón. Tras la firma, llega a Cee un grupo de japoneses para enseñar en la factoría como preparar la carne, higiene, tipo de corte… y se integran completamente en la comunidad local. Caneliñas ya tenía alcance internacional.

Dos trabajadoras de Caneliñas con un operario japonés. http://acostadasbaleas.com

Es esta etapa una de las más productivas de Caneliñas, el negocio marcha bien y no parece que nada pueda truncarlo. Pero un día todo se frena en seco.

Cortando carne de ballena en Caneliñas. http://acostadasbaleas.com/

Los excesos de muchos años de pesca descontrolada y la creciente fuerza del movimiento ecologista acaban calando en la opinión pública y los organismos reguladores, entre ellos la Comisión Ballenera Internacional, con la que España firma un tratado en 1979 en el que se regula la caza de cetáceos en nuestras costas.

Protesta de Greenpeace contra el “Ibsa Tres”, ballenero de Caneliñas, https://www.greenpeace.org

En 1982 se aprobó una moratoria que entró en vigor en 1985, una parada que se esperaba que durase cinco años. Pero fue definitiva. Los científicos expusieron las condiciones necesarias para reanudar la pesca, pero se decidió que no se permitiría volver a la actividad. La caza de ballenas se había terminado, se acabó el negocio, al menos para la mayoría. 

Protesta de Greenpeace contra el “Ibsa Tres”, ballenero de Caneliñas, https://www.greenpeace.org

El 21 de octubre de 1985, Miguel López, a bordo del buque ballenero “Ibsa Tres”, arponeaba al último cetáceo pescado en Europa, un animal de casi 20 metros de longitud que fue remolcado a Caneliñas para su procesamiento

Miguel López. https://www.xataka.com 

Para rematar la situación, dos de sus tres barcos balleneros sufrieron atentados que provocaron el hundimiento de uno de ellos. 

Estado en el que quedaron los balleneros. https://foronaval.com/

Tras resistir durante unos años, a finales de la década de 1980 Caneliñas cerraba sus puertas, convirtiéndose en la última factoría de procesamiento ballenero de Europa en hacerlo.

Montando un arpón ballenero. http://acostadasbaleas.com

Décadas después, la prohibición se mantiene en prácticamente todo el mundo con contadas excepciones en Japón, Islandia, Noruega y algunas pequeñas comunidades árticas. Afortunadamente esta legislación ha dado sus frutos, y las ballenas están recuperando los niveles normales de población tras haberse visto casi abocadas a la extinción.

Carne de ballena en un supermercado japonés. https://hch.tv

En 1989 un club de marineros y antiguos trabajadores de la industria ballenera de Sandefjord, al sur de Noruega, salvó del desguace a uno de los balleneros que pescaban para Caneliñas, el “Ibsa Uno”. Se lo llevaron a su ciudad para restaurarlo por completo y dejarlo plenamente operativo. Hoy el “IBSA Uno”, rebautizado como “Southern Actor”, con su arpón en proa, es una de las joyas del museo sobre la caza de ballenas Hvalfangstmuseet.

Museo de Sandejford. https://tymrazem.pl
El “Ibsa Uno” (Southern Actor) en el Museo de Sandejford. https://www.vesselfinder.com

Para saber más sobre este lugar y su increíble historia, os recomiendo ver el extraordinario documental interactivo que Paula Castiñeira Iglesias y María González Figueroa, vecinas de Cee, realizaron sobre Caneliñas para visibilizar la historia industrial de la zona y dar a conocer uno de los motores económicos de A Costa da Morte, que llegó a situar a Cee en el panorama internacional: http://acostadasbaleas.com/

Caneliñas en el presente. https://memoriaindustrialengalicia.files.wordpress.com
Caneliñas en el presente. http://acostadasbaleas.com/
Caneliñas en el presente. http://acostadasbaleas.com/

Actualmente las instalaciones se encuentran en estado ruinoso. Se especuló con recalificaciones para viviendas en primera línea de playa, un hotel e incluso un Museo de la Caza de la Ballena pero, de momento, Caneliñas sigue siendo un recuerdo ruinoso que poco a poco va quedando en el olvido, aunque ahora ya forma parte para siempre de nuestras Historias de la Historia como el lugar de Galicia donde se cazó la última ballena de Europa.

Caneliñas a pleno rendimiento. https://twitter.com/acostadasbaleas

Historias de la Historia…

Iván Fernández Amil. Top Inspira LinkedIn. Storyteller. Jefe de Compras.

https://www.linkedin.com/in/ivan-fernandez-amil/

https://www.instagram.com/ivanfamil/

Referencias:

  • es.wikipedia.org
  • acostadasbaleas.com
  • lavozdegalicia.es
  • ngenespanol.com
  • rtve.es
  • xataka.com
  • adiantegalicia.es
  • memoriaindustrialengalicia.wordpress.com
  • foronaval.com
  • historiadegalicia.gal
  • buceasinmojarte.blogspot.com
  • elcorreogallego.es
  • tourinews.es
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