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Crecer Creando: El método de una coruñesa para aprender matemáticas de forma divertida

Ana Rodríguez ha creado varios juegos mediante los que enseña a niños y adultos a perderle el miedo a la disciplina y a descubrir que son buenos con los números
Ana Rodríguez y uno de los juegos que creó.
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Ana Rodríguez y uno de los juegos que creó.
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La pasión por las matemáticas motivó el proyecto educativo de Ana Rodríguez, que creó Crecer Creando para demostrar que esta disciplina es divertida y que todo el mundo puede llegar a dominarla. La coruñesa, que diseñó un método basado en sus propios juegos, no tiene estudios vinculados al cálculo o a la enseñanza, pero le encanta estudiar y dedica su tiempo a conseguir que todos sus alumnos se enganchen a las matemáticas.

Crecer Creando surgió solo, gracias a los hijos de Rodríguez. La mujer comenzó a buscar alternativas a las clases tradicionales para que sus pequeños pudiesen disfrutar de las matemáticas y empezó a ir a los colegios para conseguir que más niños se enganchasen a los números. "Cuando mis hijos fueron adolescentes, decidí abrir este negocio y dedicarme a dar clases", explica la gallega. Las lecciones las imparte con juegos que ella misma crea porque no encuentra a la venta ninguno que se adapte a su método de enseñanza. "Hay muchos juegos de lógica, pero no de equipo o de cálculo mental. La gente comenzó a verlos y a querer comprarlos, así que empecé a venderlos. Ahora tengo más de 30 en catálogo", indica Rodríguez.

Una alternativa al sistema educativo tradicional

El objetivo de esta apasionada por las matemáticas es demostrar que a los más pequeños también "les encantan" y asegura que tras haber conocido a cientos de personas, "no he encontrado a ninguna a la que no le gusten". Rodríguez dice que es habitual que en su tienda situada en la calle Roberto Tojeiro Díaz aparezca gente que cree que las odia, las aborrece o que no se le dan bien, y que es mejor prevenir este tipo de percepciones desde pequeños.

Dos niñas y un niño aprenden matemáticas con uno de los juegos de Crecer Creando.

"Hay niños que se aburren o que se adaptan menos al sistema educativo, que muchas veces tampoco se adapta a ellos. Yo creo que las matemáticas se dan de un modo muy equivocado, como algo que hay que estudiar, repetir y practicar, cuando es algo sencillo y natural en todos nosotros y solo hay que usar la lógica", explica la coruñesa. Su experiencia le lleva a recomendar atajar los problemas con las matemáticas de raíz, especialmente si generan conflictos en el colegio: "Empezamos con siete años con el problema y llevamos a los once contando con los dedos".

La dinámica que Rodríguez emplea en clase consiste en aprender a base de diversión, mediante la utilización de diferentes juegos que permiten a los niños relajarse y darse cuenta no solo de que les gustan las matemáticas, sino de que se les dan bien. Los pequeños le pierden el miedo a esta disciplina y poco a poco ganan confianza en si mismos para enfrentarse a nuevos retos.

Los juegos de Crecer Creando

Otro de los objetivos que la emprendedora buscaba con su iniciativa, además de hacer que cada vez más gente se enganchase a los números, era crear juegos educativos que los niños pidiesen a los Reyes Magos. "Yo quería que los viesen como una aventura, exactamente igual que con un videojuego, y creo que lo he conseguido. Todos mis alumnos en el cole, y hablamos de más de 100 niños al año, piden estos juegos por su cumple y Navidades. Conozco casos en los que los abuelos les querían regalar una consola y ellos prefirieron mis juegos", explica orgullosa Rodríguez.

Los juegos de Crecer Creando, aptos para niños y adultos.

Las actividades que la coruñesa creó divierten tanto a los más pequeños como a los adultos y están adaptados a diferentes niveles. Los que trabajan todas las capacidades en un solo juego suelen ser de aventuras. Uno de ellos consiste en varios tableros sobre viajes por el mundo en los que deben conseguirse físicamente las reliquias enfrentándose a diferentes aventuras. Otro, más sencillo, es un solo tablero que hay que recorrer hasta llegar al centro y en el que se pueden conseguir extras gracias a "una parte mágica y otra de azar".

Las casillas que la gallega desarrolló para su método contienen diferentes retos o minijuegos de memoria o cálculo mental a contrarreloj, entre otros. "Son de un nivel intenso, pero como les gusta no se dan cuenta. Si fuesen deberes, dirían que no lo hacen", bromea Rodríguez. Alguno de los niños de 8 o 9 años que acuden a su academia están en nivel experto, equivalente al instituto. Los pequeños se enfrentan a dificultades como no conocer los dos puntos que representan la división, pero acaban resolviendo las cuentas "más rápido que la mayoría de los adultos".

Crecer Creando no es solo el trabajo de Ana Rodríguez, sino también su pasión: "Pagaría por hacerlo, pero tengo que vivir de esto". La coruñesa decidió dejar algunos juegos gratuitos en la web para que todo el mundo pueda acceder a ellos con el objetivo de que más gente pueda probarlos y perderle el miedo a las matemáticas.

Algunos de los colegios que incorporaron sus actividades son el C.E.I.P. San Francisco Javier, el I.E.S. Agra do Orzán y el CEIP Emilia Pardo Bazán, en Coruña, o el C.P.I. Castro Baxoi, en Miño y el C.P.I. Alcalde Xosé Pichel, en Coristanco. Con el primero de ellos, frente al cual se ubica su tienda, tiene un proyecto diferente y acude cada año a realizar una sesión en todas las aulas del centro.

Tres niñas se divierten con un juego de Crecer Creando.

Los colegios e institutos incorporan poco a poco juegos de Crecer Creando, pero Rodríguez asegura que, "sobre todo al principio", muchos docentes acudían a la tienda y los pagaban "de su bolsillo". Los principales compradores están en A Coruña y su área de influencia, pero también comercializa mucho en Cataluña e incluso en otros países como Irlanda, Suiza o Alemania.

Las clases de matemáticas en Crecer Creando

Las lecciones de Crecer Creando están paralizadas este verano debido al coronavirus, aunque antes de la pandemia Rodríguez impartía dos diarias con grupos reducidos según las necesidades de cada pequeño. "Las edades son una orientación, aunque realmente no importa. Me gusta agruparlos según su forma de ser: los hay muy tranquilos, otros súper inquietos que me encantan...", explica la profesora.

Tres niños ríen mientras juegan con una de las actividades de Crecer Creando.

Rodríguez tiene varios alumnos con necesidades específicas, con los que los resultados son muy buenos. "A los niños con autismo les gusta mucho, y hay familias que me traen a niños con mucha hiperactividad y déficit de atención, porque esto les ayuda con la concentración. El resultado es increíble", indica la coruñesa, que también cuenta entre sus alumnos con pequeños con altas capacidades que forman parte de programas de la Xunta y que encuentran en sus lecciones algo que les estimula.

"Los padres son los que tienen miedo. Tengo un niño de seis años que están con mayores, al nivel de la ESO. Aquí ninguno se cela porque otro sepa más, nunca lo he visto. El ambiente es genial, están muy unidos", concluye con cariño la impulsora de Crecer Creando.

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