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Anhyra, la 'cosplayer' de videojuegos coruñesa que triunfó en la Blizzcon: "Es un sueño"

Su caracterización como uno de los personajes de la saga Diablo le sirvió para ganar uno de los premios de la famosa conferencia de Blizzard celebrada en California
La 'cosplayer' coruñesa Anhyra.
@serenity_zonaotaku
La 'cosplayer' coruñesa Anhyra.
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En los últimos años la palabra cosplay se ha hecho cada vez más popular en el mundo. Se trata de una afición que consiste en recrear a personajes de videojuegos, películas o comics. En España y en Galicia se suelen ver en celebraciones como Expotaku.

Pues bien, una de las mejores cosplayers del mundo es coruñesa. Se trata de Alejandra Pérez, conocida como Anhyra. Debido a la situación sanitaria actual pudo presentar su último diseño en la Blizzcon, que este año se celebró de manera online. Se trata de la gran convención de Blizzard, una de las empresas más importantes del sector, responsable de éxitos como World of Warcraft, StarCraft o Diablo.

Anhyra consiguió el premio a mejor arma y armadura. "Tuve suerte, pues normalmente hay que ir de manera presencial a California. Es un viaje largo y costoso, además de que necesitaría facturar varias maletas para llevar el traje. No sería nada viable", comenta Anhyra. Su amor por el cosplay surgió en el 2014. "Vi que había gente que lo hacía, me llamó la atención y quise probar. Tuve que aprender muchas técnicas nuevas y, poco a poco, fui buscando proyectos cada vez más difíciles. Te vas poniendo retos y cada vez te exiges más", comenta.

Como aficionada a los videojuegos, buscó caracterizarse de sus personajes más queridos. "Los videojuegos me gustaban mucho, de hecho empecé un poco por eso. Había un personaje cuya armadura me gustaba y quise hacerla por probar", afirma. 

Un proceso entretenido

Anhyra fabrica artesanalmente todos sus diseños. "En mi caso me gusta más elaborar la armadura o el traje que el hecho de lucirlo. En el cosplay hay muchas maneras de hacerlo. Hay gente que se compra los trajes y se los pone en convenciones. Luego hay gente más creativa que lo construye de cero", señala.

Para ello, tuvo que aprender técnicas como la costura o el patronaje: "No tenía ni idea". Sus habilidades con la pintura le permitieron perfeccionar sus diseños antes de moldearlos. "Aprendes y haces un poco de todo. Tienes que especializarte hasta en fotografía y vídeo", comenta.

Un premio inesperado

Anhyra decidió ver la Blizzcon de este año con sus amigos haciendo directo en Twitch. "No tenía ni idea de que había ganado. Lo vi en directo, como cada año. De hecho, cuando mostraron los cosplays más destacados, estaba elogiando a los demás. De repente, salió el mío y ponía que había ganado. No me lo creía. Empecé a llorar en directo y mucha gente comenzó a felicitarme. Es un sueño", señala.

Se trata de su primer premio internacional, aunque ya contaba con algunos a nivel estatal. Desde que empezó, se ha caracterizado de más de diez personajes. La confección de sus trajes en un proceso lento y laborioso. "Empiezas tomándote las medidas y ajustando los patrones de las piezas. Hay que construir cada una en goma EVA, para que sea ligera. Vas adaptando cada parte. Después hay detalles que son más difíciles. Por ejemplo, en este último traje usé un molde de silicona para hacer una réplica de la calavera del hombro en resina, para que sea más ligera", comenta.

Anhyra admite que no sabe cuánto cuesta uno de sus trajes. "No llevo la cuenta del gasto en materiales para no asustarme. No es algo barato. Todos los materiales son de la mejor calidad. No es un hobby que se monetice demasiado, así que intento presentarme al mayor número de concursos posibles. Con mis últimos trajes he ganado siempre algún premio", señala.

Irá a la próxima Blizzcon

Gracias a su cosplay de uno de los personajes de la saga Diablo, Anhyra consiguió un premio en metálico de 1.500 euros y una invitación para la próxima Blizzcon. "Mi plan es guardarlo para pagarme el viaje a California el año que viene", comenta.

Ahora, tiene entre ceja y ceja el gran premio de la Blizzcon. "No tengo claro cual será mi siguiente deseo, pero me apetece competir por ganar. Quiero hacer algo más grande y aprender algo de electrónica", comenta. Pese a su dilatada experiencia y la calidad de todas sus obras, todavía no se ha interesado en su trabajo ninguna productora audiovisual. "Estuvo a punto de surgir una colaboración para un proyecto de fantasía, pero al final nada. Por el momento solo es un hobby, pero a la larga me gustaría dedicarle más horas y más tiempo", señala.

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