Santiago de Compostela ha despedido este viernes a Xosé Manuel Beiras con un multitudinario homenaje en el Museo do Pobo Galego, donde familiares, amigos, representantes políticos y ciudadanos han recordado la trayectoria del histórico dirigente nacionalista, fallecido el jueves a los 90 años. El acto ha estado marcado por los llamamientos a mantener viva su herencia política y social, en una despedida que ha reunido a distintas generaciones vinculadas al nacionalismo gallego, según informa Europa Press.
"Fuiste el presidente que merecemos y nunca tuvimos", ha proclamado Martiño Noriega, exalcalde de Santiago y una de las figuras a las que Beiras consideraba parte de su legado político. La frase ha sido uno de los momentos más destacados de un homenaje en el que Encarna Otero, amiga y compañera de luchas del histórico dirigente, lo ha reivindicado como el "presidente de Galicia en otro mundo posible". Ambos han coincidido en la importancia de continuar la "estela" de una figura que dejó una profunda huella en la política gallega.
También ha intervenido Gerardo Pisarello, quien ha asegurado que Beiras "hoy solo se marcha físicamente, pero seguirá marchando junto a Castelao y Rosalía". En su discurso, ha relacionado su legado con el compromiso de las nuevas generaciones y con las luchas sociales actuales. Por su parte, la alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, ha apelado a transmitir sus ideas y mantener viva su memoria en momentos que ha calificado de "involución".
Su hijo recuerda su compromiso con las luchas sociales
Uno de los momentos más emotivos del homenaje ha llegado con las palabras de Ricardo Beiras, uno de los hijos del fallecido, que ha intervenido en nombre de la familia. En su discurso, ha recordado la trayectoria de su padre, que fue el primer catedrático de Economía de Galicia, pero que decidió implicarse en las luchas obreras y participar en movilizaciones sociales. Entre los recuerdos familiares, ha evocado cómo dedicaba parte de sus domingos a acudir a manifestaciones, una elección que reflejaba su compromiso más allá de la carrera académica.
Ricardo Beiras también ha criticado las disputas por los cargos políticos cuando terminan por ocultar "lo importante" y ha reivindicado una herencia que, a su juicio, trasciende las siglas. En un tono más personal, ha recordado la faceta más presumida de su padre y la imagen característica que construyó junto a su compañera Aurichu, sin necesidad de recurrir a grandes campañas de marketing.
El acto ha incluido distintas intervenciones y piezas musicales interpretadas por el flautista Luis Soto, amigo personal de Beiras. La música ha dado paso a la gaita y al Himno de Galicia, en una despedida en la que se han visto puños en alto y se han escuchado gritos de "Galiza ceibe, poder popular!" en una sala llena de asistentes.
Tras el homenaje, el féretro ha abandonado el Museo do Pobo Galego acompañado por familiares y personas cercanas, entre ellas Martiño Noriega y Antón Sánchez, de Anova. Al ritmo del Himno del Antiguo Reino de Galicia, el cortejo ha emprendido el camino hacia el cementerio de Boisaca, donde Beiras recibirá sepultura.
