Lo que prometía ser un acto pacífico en protesta por la "represión policial" terminó por convertirse en una impresionante batalla campal que todavía continúa bien pasadas las 22:00 horas de la noche. La protesta, convocada para las 19:30 y no comunicada a la Delegación del Gobierno, pasó rápidamente de las palabras a la violencia.
Lo que comenzó frente a la Subdelegación del Gobierno acabó extendiéndose por buena parte del centro de A Coruña. Al poco de que hablasen los representantes de los sindicatos, varios manifestantes se quedaron en la zona y no tardaron en sonar los petardos. Después llegaron las piedras, que algunos asistentes lanzaron contra los policías, que respondieron sacando las porras y cargando contra los presentes.
Fue entonces cuando los manifestantes cogieron las vallas de las obras del Obelisco y levantaron una barricada para atrincherarse en el lado que da a la plaza, cortando toda la avenida de la Marina. A partir de ahí, los asistentes comenzaron a dividirse en distintos grupos y los enfrentamientos se fueron trasladando a otros puntos de la ciudad.
Manifestantes utilizan vallas como barricada
Con la noche ya encima, en mitad de la calle comenzaron a arder contenedores y restos de basura a los que algunos manifestantes prendieron fuego, hasta el punto de tener que intervenir también los Bomberos.
De hecho, en los últimos minutos también han circulado vídeos en los que se ve a agentes persiguiendo a un grupo de manifestantes que se aproxima a la ronda de Nelle tras pasar por el entorno del Palacio de la Ópera, a unos dos kilómetros de donde comenzó la protesta.
Las concentraciones ante la Subdelegación del Gobierno terminaron en una gran manifestación por las calles del centro de la ciudad. Protestas que, según Delegación del Gobierno y recoge Europa Press, no habían sido comunicadas oficialmente
Protesta de la protesta
Lo de esta tarde fue la respuesta a lo que sucedió por la mañana. De nuevo, cerca de un millar de personas se concentraron en A Coruña. Por la mañana, contra el acto de Vox; por la tarde, contra la "represión policial". Porque, aunque Santiago Abascal no tardó en abandonar la ciudad tras su discurso, su presencia en A Coruña dejó un regustillo amargo difícil de ignorar.
Lo ocurrido después de la marcha del dirigente de Vox fue una sucesión de disturbios que dejaron varios heridos y al menos dos detenidos. El lanzamiento de piedras y otros objetos contra la Policía provocó la respuesta de los antidisturbios, que comenzaron a cargar contra los manifestantes. La situación terminó convirtiéndose en una batalla campal en la que llegaron a volar sillas y mesas de los negocios de la zona.
Tanto manifestantes como agentes resultaron heridos y varias personas tuvieron que ser atendidas, con tres traslados al CHUAC.
La convocatoria de esta tarde surgió después de estos incidentes. Por una parte, los Riazor Blues y el Sindicato de Estudantes llamaron a movilizarse a las 20:00 horas contra la represión policial. Minutos antes, Galiza Nova, la CIG, el BNG y Erguer habían convocado otra protesta a las 19:30 horas frente a la Subdelegación del Gobierno, con el objetivo de que ambas acabasen confluyendo.
Hasta nueve furgones de la Policía Nacional rodeaban la Subdelegación, en la Marina coruñesa, mientras cientos de manifestantes se concentraban al grito de "Subdelegado, dimisión", responsabilizando a Pedro Blanco de lo sucedido por la mañana.
Una petición en la que coinciden, aunque por motivos muy distintos, los colectivos que denuncian las cargas y los sindicatos policiales, que también reclaman la dimisión del delegado por considerar que permitió una coincidencia de convocatorias que puso en riesgo a los agentes.
Actuación "desproporcionada"
Entre los asistentes estaba el secretario xeral de Galiza Nova, Artai Gabiás, cuya organización había convocado la protesta de la mañana contra la presencia de Abascal. Gabiás defendió que la movilización había sido pacífica y aseguró que la juventud gallega había demostrado que los discursos de Vox "non teñen cabida na Galiza".
El dirigente nacionalista denunció que la Policía no respetó el servicio de orden organizado por Galiza Nova y afirmó que algunos de sus militantes recibieron golpes durante los primeros momentos de la concentración. A su juicio, la actuación de los agentes fue "completamente desproporcionada, desmedida".
Gabiás también confirmó que un militante de Galiza Nova se encontraba detenido tras los incidentes. La organización, explicó, había contactado con abogados para prestarle asistencia y trasladarle su apoyo. Durante la protesta, varios asistentes portaron una pancarta en la que exigían la "libertad de los presos".
Explicaciones a la Delegación
También acudió a la concentración Aitor Neira, candidato de Podemos a la Alcaldía de A Coruña, que había estado en la protesta de la mañana. Neira volvió a reclamar explicaciones al delegado del Gobierno por unas cargas que considera "inxustificadas e desproporcionadas". Aseguró que había visto a menores con heridas en los ojos y a personas que necesitaban atención sanitaria.
El portavoz de Podemos también criticó el comunicado de la alcaldesa, Inés Rey, en el que condenó la violencia y los daños materiales registrados en María Pita. Neira consideró que la regidora había mantenido una posición "equidistante" y defendió que debía diferenciar entre antifascismo y fascismo.
Caminata hasta el Obelisco
La concentración trasladó a las puertas de la Subdelegación del Gobierno el malestar de las organizaciones convocantes por lo sucedido en María Pita. Durante las intervenciones se habló de la "represión policial", de la subida del fascismo al poder y de los detenidos durante los incidentes de la mañana, cuya liberación reclamaban los asistentes.
Aunque en un principio se esperaba que la protesta se quedase en el entorno del edificio de Correos, los manifestantes caminaron por la avenida de la Marina hasta llegar a la Delegación del Gobierno, situada a la altura de la plaza de Ourense. Allí dieron la vuelta y regresaron hacia el punto de partida, antes de que la situación terminase derivando en los nuevos enfrentamientos.
Condena a la violencia
La Delegación del Gobierno informó en un comunicado de que la concentración de esta tarde ante la Subdelegación, que posteriormente se trasladó a la Delegación del Gobierno en Galicia, no había sido comunicada oficialmente.
El organismo recordó que las manifestaciones no se autorizan, sino que se comunican a la autoridad gubernativa, y explicó que las convocatorias de Vox y Galiza Nova para la mañana habían sido trasladadas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Según su versión, la Policía intervino después de que un grupo de manifestantes desoyese sus indicaciones y comenzase a arrojar mobiliario urbano y otros objetos contra los agentes.
La Delegación confirmó dos detenidos por desórdenes públicos y doce policías con contusiones de diversa consideración. Además, condenó cualquier tipo de violencia, defendió el derecho constitucional de manifestación y reconoció el trabajo de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
