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Toda A Coruña cuenta ya con su quinto contenedor. Sin embargo, la basura no parece haberse redistribuido como se esperaba. Aunque el negro ha llegado para mejorar el sistema de reciclaje, el amarillo continúa siendo el favorito. Este sigue lleno, mientras el resto permanecen vacíos. Así lo evidencian muchas zonas de la ciudad, donde al caer la noche las bolsas se acumulan alrededor de este contenedor.

El Concello modificó el formato del contenedor amarillo con el objetivo de evitar que se depositen en él residuos que no le corresponden. Ahora dispone de una pequeña abertura por la que solo pueden introducirse envases, briks y latas. Para reforzar su uso correcto, se instaló un sistema de cierre que impide levantar la tapa.

Aún así, son muchos los vecinos que intentan introducir bolsas por una abertura que consideran "demasiado pequeña" y, ante la imposibilidad, optan por dejarlas fuera. Pero también, las cerraduras han durado poco. Alguno, en vez de coger y tirar las bolsas en el recipiente que corresponde, ha optado por forzar el cierre y seguir tiranto todo en este.

"Teóricamente esos contenedores son para envases, que pasan perfectamente por la ranura. Las bolsas hay que tirarlas al contenedor negro y lo orgánico, al marrón", explica José Luis Boado, presidente de la agrupación vecinal y de comerciantes de Monte Alto.

Mientras una parte de la ciudadanía se queja de que sus residuos no caben en la abertura del contenedor amarillo, lo que realmente ocurre en muchos casos es que no se están separando correctamente. Pero el problema se agrava cuando sí resulta necesario abrir el contenedor por la gran cantidad de envases generados, como sucede en el sector de la hostelería.

Juan José Rodríguez, presidente de la Asociación de Vecinos y Comerciantes de la Sagrada Familia, lo vive desde dentro. Como hostelero considera que hace falta una fórmula específica para el sector y, como vecino, percibe que todavía hay un notable desconocimiento del sistema. "Entendemos que es bueno reciclar, pero creemos que debería haber otra forma. La gente no está por la labor y suele tirarlo todo junto", señala.

Víctor Lamela, presidente de la Asociación de Vecinos de Novo Mesoiro, comparte ese diagnóstico: "La gente se queja constantemente del sistema de contenedores e incluso no lo entiende, porque piensa que en algún momento se va a poder abrir la tapa grande. Al final se quedan bolsas fuera y mucha gente que recicla termina tirando la bolsa del amarillo en el negro porque no le entra. Ya he visto algún cierre roto".

En Os Mallos, según Pilar Neira, de la asociación vecinal del barrio, la implantación del nuevo sistema ha generado dudas similares. Muchos vecinos todavía no tienen claro dónde tirar cada residuo, aunque el contenedor negro, paradójicamente, es el que menos problemas está generando.

¿Dónde va cada cosa?

A Coruña avanza con la implantación del quinto contenedor: estos son los barrios que ya lo tienen @EloyTP

Desde Quincemil vemos necesario aclarar en dónde va cada residuo para evitar que la basura se siga acumulando alrededor del contenedor amarillo, mientras el resto de recipientes permanecen vacíos.

  • Contenedor azul: papel y cartón. Debe utilizarse exclusivamente para papel y cartón. No deben depositarse en él briks ni residuos como papel de cocina, servilletas o similares, que se consideran orgánicos.
  • Contenedor amarillo: envases. Aquí se depositan envases de productos de higiene o limpieza (tubos de pasta de dientes, botellas de suavizante), envases de yogur, latas, briks, envases de madera y de cerámica. No es el contenedor adecuado para objetos como juguetes, utensilios de cocina, cubos de plástico o artículos infantiles.
  • Contenedor verde: vidrio. Mantiene la dinámica anterior. En él deben depositarse botellas, frascos de colonias, tarros de alimentación y envases similares. Elementos como espejos, ceniceros, bombillas o vasos deben llevarse a los puntos limpios.
  • Contenedor marrón: residuos orgánicos. Incluye restos de alimentos, servilletas, papel de cocina usado y otros residuos biodegradables que pueden destinarse a la elaboración de compost.
  • Contenedor negro o gris: fracción resto. Todo aquello que no encaje en los contenedores anteriores debe depositarse aquí: juguetes, chupetes, utensilios de cocina, pañales, productos de higiene, arenas de mascotas, polvo, pelos o colillas.

La implantación del quinto contenedor avanza en A Coruña, pero lo hace acompañada de confusión, resistencia y falta de información. Un escenario que, según coinciden vecinos y comerciantes, exige más pedagogía y soluciones adaptadas a la realidad de cada barrio.