13 noviembre, 2022 01:47

Una ceja arqueada -escéptica y juguetona- para gobernarlos a todos. Una voz honda y convincente, irónica y cálida, sabia y amigable, culta sin ser aleccionadora, seductora sin ser pegajosa; una voz capaz de coser un país descascarillado. Si hay un hombre en España que le cae bien a todo el mundo ese es Carlos Sobera (Baracaldo, 1960): como Gila, como la tortilla de patatas, como el vermú de la una y media o el quejío’ de la guitarra de Paco de Lucía, como el sol, el sexo y la siesta. 

Le queremos, irremediablemente. Cómo no apreciar al tipo plácido, impermeable al conflicto, sin gota de histrionismo televisivo -ah: tan frecuente- con el que inauguramos desde la Puerta del Sol varios años de nuestras vidas, cómo no sonreír de lado cuando Sobera nos busca novios en la tele y le quita gravedad a la tragedia del amor, cómo no ponernos golosos cuando nos preguntaba, ¡como prometedor!, si queríamos ser millonarios. 

Una vez fue profesor de Universidad y ahora el alumnado se le ha venido arriba: ya es legión y le observa con afecto desde los sofás del país y desde las butacas del teatro. Presenta la comedia Miles Gloriosus en el Teatro Reina Victoria de Madrid, donde hace del militar protagonista y venido arriba -aunque, al cabo, sólo es un “pobre hombre”, como dice él-, y se deja acompañar por la bella Arianna Aragón, su hija no biológica, fruto de una anterior relación de su esposa, con la que se lleva de perlas y eso se nota. Charlamos con Sobera como él charla cuando habla: con una oralidad exquisita, una tranquilidad pasmosa... y de la vida entera. 

Pregunta.- Así que Miles Gloriosus. Un tipo fanfarrón, pagado de sí mismo, narcisista y obsesionado con el sexo. ¿Quedan muchos hombres así en España, de esos que van con el falo en la mano?

Respuesta.- Sí, hombre, los latinos en general somos de sangre caliente. Esa es la verdad. Ellos y ellas. En esto no hay diferencia de género. Pero yo creo que los tiempos que nos están tocando vivir son más bien de mesura, aunque sea impuesta como consecuencia de tanto exceso como hemos tenido en el pasado. No está mal que seamos prudentes.

P.- ¿Dirías que macho ibérico está agonizando?

R.- Está agonizando, desde luego.

P.- ¿A manos del feminismo?

R.- Bueno, es que está agonizando el macho y está agonizando la hembra, en general, como consecuencia de este mundo loco estamos empezando a perder incluso el interés por la conservación de la especie, qué es lo que mantiene viva la llama del amor. Vamos, que ya no nos interesa ni acostarnos. Qué sé yo ya, pero espero que sobrevivan valores fundamentales como la familia y el amor.

P.- ¿Te preocupa el cambio climático?

R.- Como a todo el mundo.

Sobera.

Sobera. Laura Mateo.

P.- ¿Qué te parece que tiren a nuestras obras de arte sopa de tomate para reivindicarlo?

R.- Yo creo que está bien la protesta y está bien el intento de concienciación, pero cuando las fórmulas a través de las cuales se realizan las protestas adquieren un protagonismo personal tan extenso como es este caso… es sospechoso, ¿no?, y a veces el mensaje de fondo se pierde y eso me parece negativo. La estrategia que se está utilizando para luchar contra el cambio climático debería revisarse. 

P.- Otra cosa no, pero viral es.

R.- Y provoca rechazo. Por poner un ejemplo que no tiene nada que ver, pero que también despierta un poco nuestro instinto de nuestra conciencia de justicia: es como si para desalojar a un okupa de una casa utilizásemos lanzallamas a través de las ventanas para conseguir que se marchen. Pues exactamente igual, dirías: “Coño, ¿a dónde vas?”. Pasa con los que ensucian los cuadros. No cabe duda de que tenemos que elegir bien las estrategias, no ser agresivos y no caer en los mismos errores que cometen aquellos contra los que luchamos.

P.- Te preguntaba por esto porque hablabas de la conservación de la especie. ¿Tú prefieres un Van Gogh o un árbol?

R.- Es que probablemente Van Gogh nunca hubiese sido posible sin el árbol. No existe campo sin vida y sin vida no existiría Van Gogh.

"Yo nunca he ligado, ¿no ves que soy de Bilbao? Allí no tenemos sexo, no sé ni cómo hemos conservado la especie" 

P.- Quería preguntarle al hombre que contempla en First Dates a más gente ligar, cómo liga (o ligaba, en sus tiempos) él.

R.- ¿Cómo voy a ligar yo, si soy de Bilbao? En País Vasco la gente no tiene sexo, de nunca. Siempre me he preguntado cómo han podido conservar la población (bromea)

P.- O sea, que no era un mito.

R.- Por lo menos, yo cuando era joven no, tuve que salir de la comunidad para conocer el sexo (ríe). Yo no he sido ligón nunca, la verdad, tampoco he sido mucho de salir. He sido muy, muy responsable. Te quiero decir: he salido mucho, pero no de irme a las seis de la mañana. Me gustaba más estar con chicas que con amigos, en ese sentido iba un poco a contracorriente, porque en Euskadi es muy típico los grupos de amiguetes y salir de potes. A mí eso me aburría más que a un tonto un palote.

P.- Tú has sido guaperas.

R.- Nunca he sido guapo, como es evidente…

P.- Perdona, pero en esta obra haces de guaperazo.

R.- (Ríe). Esto es ficción.

Sobera.

Sobera. Laura Mateo.

P.- Pero se busca la verosimilitud, como tú bien sabes…

R.- No me confundas, no me confundas (ríe). No he sido guapo ni seductor, y de haber seducido de alguna manera, siempre ha sido con la palabra más que con los hechos.

P.- ¿España es un país de chistes verdes?

R.- Ya no tengo ni puta idea de cómo es España. Éramos de chistes verdes, de humor negro, de mucho recochineo. Eso a mí me ha parecido siempre una seña de identidad importante de la cultura hispánica, porque hemos vivido siempre en medio de la violencia desde que se creó. Por aquí pasaron los cartaginenses, los godos, los romanos, los franceses… pasó todo dios. Hemos estado en Flandes, esto ha sido una locura.

La vida del español, atravesada por la violencia, ha sido siempre de persona conquistada y de persona liberada, así que tuvo que desarrollar un sentido del humor muy especial que ya no tiene. Ahora todo nos parece obsceno (y hay cosas que lo son, pero otras no tanto), y nos la pillamos con papel de fumar y cualquier cosa nos ofende y somos muy políticamente correctos.

"No tengo ni puta idea ya de cómo es España: éramos de chistes verdes y de humor negro... y ahora no tenemos sentido del humor"

P.- Pero eso es en el discurso público o en Twitter, ¿no? Porque yo en los bares sigo viendo a la gente hacer bromas libérrimas con sus colegas.

R.- Eso es cierto y es bonito: probablemente los bares son uno de los pocos sitios en los que todavía la gente se puede reunir con cómplices de su vida, uno deja saltar sus instintos y su cultura de siempre y no pasa nada. Esto en los lugares de trabajo ya no pasa.

P.- Aquí haces de militar. Eso me llevaba a pensar en para qué sirve en este país el “por cojones”.

R.- Los cojones siempre han tenido una importancia vital en la cultura española, pero con diferentes acepciones. “Esto me importa un bledo” es “esto me importa tres cojones”, y “esto lo voy a hacer porque tengo amor propio y orgullo” es “esto lo voy a hacer con dos cojones”. Puede ser símbolo de autoestima y de capacidad de resistencia y eso es bueno, pero si lo entendemos como un síntoma de imposición de voluntad frente al sentido común y la opinión de los demás pues es malo. Aquí hay gente que ha hecho las cosas por cojones toda su vida y así nos ha ido: somos un país de pronunciamientos militares, durante el siglo XIX y durante el XX. Ese es un sentido muy egoísta de la vida, es gente segregacionista, separatista (en el sentido de clasista) y eso es un rollo macabeo.

P.- En esta obra tuya, Geta, el esclavo de Miles, se rebela contra él. ¿Contra qué debemos rebelarnos los españoles?

R.- Ah, querida, contra tantas cosas. Tenemos tiranos políticos, económicos, intelectuales… y si no nos rebelamos acabaremos siendo sus esclavos, que es la peor condición del ser humano.

"En España mucha gente ha hecho las cosas ‘por cojones’ toda su vida, y así nos va: somos un país de pronunciamientos militares"

P.- ¿Quién es nuestro peor tirano hoy?

R.- Pues mira, te diré algo: me parece imperdonable lo que está haciendo Putin en Rusia, pero te diré, aunque sea políticamente incorrecto, que me parece más imperdonable lo que estamos haciendo los europeos y los norteamericanos: ¿a qué estamos jugando exactamente con la guerra de Ucrania? Me gustaría que me lo explicaran. Es verdad que no podemos ir a un conflicto abierto, pero también es verdad que son mucho mayores y más intensas las medidas que se pueden tomar contra Rusia.

P.- ¿Estamos siendo tibios?

R.- Sí, porque tenemos miedo. Intelectualmente estamos con Ucrania, pero materialmente no lo estamos tanto, no sea que al final nos muramos del frío.

P.- Vaya, cobardes.

R.- Europa ha sido cobarde toda la vida, mira lo que ocurrió en los Balcanes en los noventa, era como para que hubiesen renunciando a seguir siendo políticos todos los dirigentes europeos y se hubieran ido a su casa a morir, a dejar pasar el tiempo hasta la extinción natural. Se cometieron constantes crímenes de lesa humanidad. Y esto sigue ocurriendo en el siglo XXI, es una vergüenza, me parece todo muy tibio y muy escaso.

Sobera.

Sobera. Laura Mateo.

P.- Otro gran tirano nuestro son los precios.

R.- Sí, porque el libre mercado muchas veces es tirano, pero la economía dirigida también, con lo cual habría que llegar a grandes pactos de Estado, servirnos de pensadores políticos opuestos para llegar a conclusiones básicas que nos permitan vivir de forma más o menos ordenada. Porque no es normal que el precio del alquiler suba un 200% ni que haya gente que cuente con la connivencia de políticos para poder ocupar viviendas aunque pertenezcan a señoras de 80 años. Hay que ponerse de acuerdo en muchas cosas para facilitar la vida a la gente normal, pero es que creo que en España no va a quedar gente normal dentro de poco.

P.- ¿Cómo somos, anormales?

R.- Paranormales (ríe). La clase media va a desaparecer y sólo habrá gente muy pobre o muy rica, todo esto es un delirio incontrolable: el precio de la gasolina, de la luz, del gas, es que a mí ya hasta lo de la guerra de Ucrania me suena a una excusa idiota…

P.- ¿Para ponernos el pie en el cuello?

R.- Sí. No tenemos capacidad de controlarlos ni de reaccionar.

"El libre mercado es tirano, pero la economía dirigida también: necesitamos grandes pactos de Estado"

P.- Tú eres el niño bonito de Mediaset.

R.- Un niño bonito… no, soy un adulto que trabaja en Mediaset (ironiza).

P.- Eres querido, eres un fijo, un familiar más. Tengo entendido que guardas una buena relación con Vasile, ¿no? Dentro del “todo el mundo en su casa y dios en la de todos”.

R.- Sí, desde luego.

P.- ¿Hay un ‘antes de Vasile’ y un ‘después de Vasile’, como con Cristo? ¿Hay una era llamada ‘post-Sálvame’?

R.- (Ríe). Bueno, Paolo es el responsable de una forma de hacer televisión que va mucho más allá de Sálvame. Se trajo un modelo de realitys, de grandes proyectos y formatos como Gran Hermano o Supervivientes, que ha encantado a la gente de todo tipo, condición cultural y edad. También ha traído a la cadena proyectos como Pasapalabra, que ahora triunfa de maravilla en Atresmedia, pero que en su momento desapareció de Atresmedia por fracaso de audiencia y Telecinco fue capaz de recuperarlo con Paolo y de convertirlo en el éxito en que se convirtió.

Sobera.

Sobera. Laura Mateo.

P.- ¿Es un genio, Vasile?

R.- Para mí ha sido el directivo de los últimos 20 años mejor preparado y más inteligente. Y sí, probablemente es un genio de la televisión. Lo conoce absolutamente todo, no está en las alturas, desde el despacho, dirigiendo las finanzas y las grandes decisiones de cadena, sino que se ha preocupado también por conocer a su gente. Programas, presentadores, escaletas, contenidos.

P.- ¿Te ha dado un abrazo alguna vez, un día que hayas estado tú tristón?

R.- Sí. Mi mujer tuvo un cavernoma hace ahora tres años y sufrió un derrame cerebral, además, intenso, y tuvieron que ingresarla de urgencia en el Ramón y Cajal, y salvó su vida, y muy importante, salió de ahí incólume.

P.- Lo celebro mucho, de corazón.

R.- Es que ni los médicos se lo explican, pero el cavernoma desapareció. Fue un milagro, joder, esto tú se lo cuentas a cualquier médico y dice “perdona, ¿me lo puedes repetir?”, y no te cree, pero así fue. Y yo iba todos los días a estar con mi mujer, como es obvio, pero dejé de grabar First Dates y pasando por Telecinco me encontré con Paolo, que ya me había llamado por teléfono, y me dio un abrazo y me dijo que lo que necesitara, que estaba a mi disposición, que si había que contratar al mejor médico, al que hiciese falta, ahí estaba él, o si hacía falta ir a algún sitio a operarla, o lo que fuese, contara con él. Él tiene un sentido de la familia especial, muy italiano, muy latino.

El otro día, cuando volvió Ana Rosa, lloró. Lo hace de corazón, eso no se finge. Yo no he conocido a otro directivo así y he pasado por todas las cadenas. Es un tío que toma decisiones duras sobre contrataciones y finanzas y que tendrá que luchar, supongo, con el poder político todos los días, y que además se para a darle un abrazo a un presentador, por muy bueno que sea el presentador, eso es una maravillosa excepción.

"Vasile tiene un sentido italiano de la familia: cuando volvió Ana Rosa, lloró con ella, y eso no se finge"

P.- ¿Cómo ves esta nueva era? ¿Ha dejado de gustar lo que gustaba? ¿A qué achacas esta crisis de audiencia entre los mejores de los mejores?

R.- Yo creo que hay un análisis que es muy simple y uno que es más complejo, y yo si quieres te hago los dos, pero el simple me parece que puede justificar o explicar parte de lo que está sucediendo. El simple, veamos: desde el momento en que se produce el traspaso de Pasapalabra de Telecinco a Atresmedia, Atresmedia se hace fuerte porque consigue tener ahí lo que se llama publicitariamente la milla de oro, que es Pasapalabra, el informativo y El Hormiguero, que ya estaban fuertes anteriormente (sobre todo El Hormiguero).

Y ahí es donde Antena claramente sustenta su fortaleza. El prime time de Antena no siempre gana, de hecho, muchas veces pierde. Yo estaba haciendo Supervivientes hasta hace pocos meses y ganábamos Supervivientes tres veces el prime time a la semana, y sin embargo perdíamos el día. Y lo perdíamos por ese tricornio que te decía. Tú piensa que cuando Pasapalabra estaba en Telecinco, Piqueras era el líder del informativo, y no entro en la discusión de si lo hace mejor Piqueras o Vallés o si son mejores los informativos de Telecinco o no…

Sobera.

Sobera. Laura Mateo.

P.- Anda, pero dime quién te gusta más a ti.

R.- Nunca te lo voy a contestar.

P.- Hala, ¿nunca? ¿Ni en toda la vida?

R.- (Ríe) No, porque respeto a todo el mundo. Pero es muy importante al lado de quien vas, esto es como los gregarios en un equipo ciclista cuando se sube el Tourmalet. ¿Quién te acompaña, quién te hace la goma? Pues ya está, Pasapabra ha pasado a A3, ha fortalecido al informativo de Vallés, que de por sí lo hace muy bien, y El Hormiguero ya estaba fuerte, y esa estructura pesa tanto que aunque T5 gane la mañana (que la gana gracias a Ana Rosa) o luche contra las series turcas por la tarde, y muchas veces gane… termine perdiendo el día y el mes.

P.- Te veo como muy poco preocupado. No te veo arañándote la cara para nada, ¿eh?

R.- Sinceramente, no estoy preocupado. Si repasas un poquito la formación de Mediaset, pues ves que hay programas que están dando síntomas de cansancio porque llevan muchísimo tiempo en antena, pero probablemente reformando contenidos o dándole nuevos impulsos se pueden recuperar. Y el cambio de programación siempre es bueno y necesario aunque tengas el viento a favor. Siempre hay cambios, no pasa absolutamente nada.

"El PSOE y el PP nos quieren dejar sin CGPJ durante los próximos 10 años: no pienso votar a ninguno de los dos"

P.- Oye, has visto que dicen los mentideros que Jorge Javier puede ir en las listas del PSOE por Madrid, ¿tú le votarías?

R.- Pues hombre, tendría que ver qué discurso tiene.

P.- Venga, Carlos, que a Jorge Javier le conocemos mucho, le hemos visto muchas más horas que a cualquier político.

R.- (Ríe). Pero yo soy un tipo de medidas concretas, no de ideologías, y tendría que ver primero las suyas. ¿Qué va a hacer usted por el pueblo de Madrid y por los españoles, cómo va a resolver usted nuestros problemas, qué sugiere usted que se puede hacer? Yo atiendo a esas cositas y decido. Porque claro, si PP y PSOE nos van a dejar sin CGPJ los próximos diez años, seguramente no vote a ninguno de los dos, ya te lo voy diciendo. ¿Por qué no?

P.- Yo estoy deseando que sea verdad, Carlos, entiéndeme: imagínate a Ayuso y a Jorge como dos leones en escena.

R.- No creo que sea verdad, porque Jorge tiene un alma política importante pero tiene mayor alma de comunicador, y yo creo que la comunicación le gusta tanto y la vive con tanta intensidad que no creo que vaya a dejar ese mundo por el de la política.

"Sentaría en First Dates a la ministra de Defensa con el de Interior para una cena íntima"

P.- ¿Y tú irías en alguna listita?

R.- Nunca. Y mira que tengo ideas propias y cosas con las que no estoy de acuerdo. Pero hay una cosa que no me gusta de nuestro país últimamente y es que nos hemos atrincherado de nuevo. Siempre me ha parecido maravilloso que pudiéramos hablar abiertamente de política, discutir e incluso tener puntos enconados, pero coño, llevamos un tiempecito en el que nos hemos malhumorado, y eso es enmerdar el debate político. Creo, incluso, que necesitamos ser mucho más duros en lo que digamos, pero siempre educados y respetuosos.

P.- ¿A qué dos políticos nacionales sentarías tú en una mesitaa en First Dates, así, para que estuviesen a gusto en una cena íntima?

R.- Para que tengan una cena íntima… pues mira, como veo que dentro del propio Gobierno no terminan de ponerse de acuerdo en cosas importantes, pondría a cenar a la ministra de Defensa con el ministro de Interior.

Sobera.

Sobera. Laura Mateo.