Las gafas de Meta se usan para grabar sin permiso a otras personas

Las gafas de Meta se usan para grabar sin permiso a otras personas Arte EE Omicrono Omicrono

Tecnología

Poner canciones de Frozen, la respuesta viral contra las gafas de Meta que se utilizan para acosar y gastar bromas pesadas

El uso de las Ray-Ban de Meta se empieza a prohibir en instituciones, mientras las mujeres son grabadas por la calle sin consentimiento.

Más información: Nuevo escándalo de privacidad en Meta: revisores humanos acceden a vídeos íntimos de los usuarios de sus gafas con IA

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Una persona se acerca y comienza a hacerte preguntas, la situación es normal, pero la conversación se vuelve extraña. No sabes qué es, pero notas incomodidad. Quizás no has reparado en que lleva unas gafas de pasta gruesa con una luz en un lateral y que a través de ellas estás siendo grabada.

Este vídeo acabará en redes sociales siendo motivo de burla o acoso. La popularidad de las gafas inteligentes de Meta se encuentra en un punto en el que empiezan a llenar internet de contenidos extraños o sorprendentes, pero siguen sin ser tan famosas como para que las víctimas de algunas grabaciones sin consentimiento las detecten rápido.

Cines y teatros de Reino Unido se plantean medidas para prohibir el acceso a estos locales con las gafas, donde ya está prohibido grabar con móviles. En los tribunales de Inglaterra y Gales se han prohibido recientemente. La compañía responsable de este dispositivo responde a la polémica con ciertas medidas de seguridad como eliminar los videos abusivos que se suban a sus redes, aun así sigue siendo fácil encontrarlos.

Las Ray-Ban de Meta se lanzaron en 2022, permitiendo comunicarse con la IA y grabar contenido con formato manos libres. Desde entonces, la empresa ha presentado varios modelos y su competencia se suma a este nuevo mercado.

La idea inicial planteada por la empresa de Mark Zuckerberg era facilitar la grabación de contenido como una GoPro diaria y el acceso a asistentes de IA. Sin embargo, la proliferación de estas gafas ha derivado también en dos tipos de uso cuestionables: el acoso sexual y las bromas pesadas.

Los usuarios se colocan las gafas y graban con ellas bromas pesadas a empleados de restaurantes o tiendas, compañeros de instituto y demás personas por la calle. Por otro lado, graban a mujeres en playas o por la calle, se acercan y ligan con ellas sin informarlas que están siendo grabadas.

Aunque las gafas son de buen tamaño, su diseño es disimulado y muchas personas aún no las conocen como para detectarlas rápido. El hecho de no llevar un móvil en la mano despista a la víctima que puede tardar en darse cuenta que está siendo grabada.

Oakley Meta Vanguard

Oakley Meta Vanguard Chema Flores Omicrono

Investigadores de varias universidades de Reino Unido han publicado un informe sobre cómo dispositivos como estos han generado nuevas formas de abuso y violencia de género. Eliminar después esos vídeos es complicado o casi imposible. En respuesta, otros usuarios de redes sociales proponen trucos como reproducir música con derechos de autor para que las plataformas se vean obligadas a borrar el vídeo.

Cámaras por todas partes

El medio británico, BBC, recogía a principios de año la denuncia de una joven que fue grabada con estas gafas paseando por la playa y lo descubrió al recibir el video publicado en TikTok. El hombre se acercó y le preguntó su nombre y su teléfono. Ella declinó la oferta amablemente sin saber que esta interacción, que parecía un simple coqueteo, acabaría siendo un vídeo desde la perspectiva del hombre que recibiría miles de likes en redes sociales.

Una búsqueda rápida en Instagram de "Meta Glasses" lleva a videos similares donde la mujer incluso acepta dar su perfil en redes a ese hombre que ha iniciado el flirteo. En ningún momento del vídeo se le informa a la joven que su cara y el propio perfil se están grabando a través de unas gafas y que acabará publicado en internet.

Esta dinámica es habitual en redes sociales y no es ilegal grabar a otra persona en público. Pero los comentarios que acompañan a los vídeos con mensajes vejatorios sobre las personas que salen en ellos, agravan la sensación de indefensión de quienes son grabados sin consentimiento.

Kylie Jenner con las gafas de Meta

Kylie Jenner con las gafas de Meta Álvarez del Vayo Omicrono Londres (Reino Unido)

Reino Unido está investigando a Meta después de que, supuestamente, subcontratistas pudieran acceder a grabaciones íntimas de las gafas de los clientes. También en Estados Unidos hay abierta una investigación que alega que Meta violó las leyes de privacidad y realizó publicidad engañosa.

Las gafas de Meta son el wearable inteligente y con cámara que más se parece a una gafa tradicional. Solo una pequeña luz alerta de la activación de la cámara como medida de seguridad. También permiten escuchar música, traducir conversaciones en directo o contestar llamadas con manos libres.

Usar música de Disney

Como respuesta a esta nueva forma de violencia digital, han nacido consejos, también en las redes sociales, como reproducir canciones de películas Disney con los altavoces del teléfono o decir en voz alta "Meta deja de grabar" en un intento de activar la IA de las gafas.

El truco no es nuevo, en 2022 una patrulla de policía en Estados Unidos reprodujo canciones de Disney a todo volumen desde las ventanillas de su coche patrulla. Pretendían evitar que uno de los residentes los grabara trabajando. Los agentes estaban investigando el robo de un vehículo en un barrio cuyos vecinos eran mayoritariamente latinos. El departamento de policía de la ciudad abrió entonces una investigación sobre el comportamiento de los agentes.

Mark Zuckerberg, CEO de Meta, usa las gafas Meta Ray-Ban Display

Mark Zuckerberg, CEO de Meta, usa las gafas Meta Ray-Ban Display Reuters Omicrono

En realidad, este truco no impide ser grabado, pero sí incrementa las posibilidades de que ese vídeo sea eliminado en las redes sociales. La mayoría de plataformas online, como YouTube o Instagram, cuentan con sistemas automáticos de detección y control de contenidos que incluyen imágenes o audio con derechos de autor.

La primera capa de supervisión es automática. Los sistemas de IA analizan millones de publicaciones, imágenes y vídeos antes o poco después de que se publiquen para detectar posibles infracciones. Cuando la IA tiene suficiente confianza en que un contenido infrinja las normas, puede eliminarlo automáticamente.

En otros casos, envía el contenido a revisión manual. También se basa en las denuncias de los usuarios y cuenta con la revisión humana. En el caso de los derechos de autor, no todos los contenidos que infringen esta norma se eliminan automáticamente. Depende mucho del propietario de esos derechos: si prefiere bloquear el video, reclamar los ingresos publicitarios o la atribución en el contenido.

Sin embargo, internet es muy amplio, lleno de espacios o foros donde estas normas no se cumplen. La red social X, por ejemplo, es mucho más permisiva y Twitch puede recurrir solo a silenciar trozos del vídeo.

Meta refuerza la seguridad

En pleno juicio por la posible adicción que generan sus redes sociales, la multinacional fundada por Marck Zuckerberg se enfrenta también a esta polémica. En respuesta, sugiere nuevas medidas para convencer al público de que su producto es más útil que peligroso.

Para empezar, las gafas integran una pequeña luz LED blanca que parpadea para advertir a los demás de que la cámara está encendida, muchos usuarios se aprovechan de que la gente aún no está acostumbrada a esta tecnología y ni la ven. También se ven respaldados por el vacío legal que aún no contempla medidas para estos nuevos dispositivos.

Incluso hay quien está tapando esa lucecita. Entonces Meta respondió con una actualización de software. Si el sistema detecta que el usuario intenta manipular, tapar o romper el 'LED de captura' para grabar de forma furtiva, la cámara se desactiva de forma automática.

Para cuando el video ya ha llegado a redes, la respuesta es otra. Adam Mosseri, director de Instagram, informó este verano a través de un vídeo en la propia red social que este tipo de contenido pasa a estar prohibido. Aseguran desde la empresa que ya han eliminado miles de videos y persiguen aquellos con hashtags asociados con contenido de acoso, como “rizz”, “pickup artist” y “cold approach”. Esto se aplica a las redes sociales de Meta, pero internet es muy amplio.

Todas las medidas se antojan como un pequeño parche que no consigue frenar la posibilidad de usar este nuevo dispositivo con malicia y una vez generado el daño, resultaría muy complicado de reparar. Por ahora estas gafas solo graban unos minutos, pero la empresa aspira a conseguir que graben continuamente el día a día.