El Presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier.

El Presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier. Reuters

Tecnología

Alemania inventa el material definitivo: permite crear piezas de coche hechas con ostras que se pueden disolver en el mar

Unos científicos crean una espuma de magnesio ultraligera y biodegradable utilizando únicamente residuos marinos: polvo de concha de ostra molida.

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La industria de la automoción y la aviación lleva décadas buscando el "material perfecto": aquel que sea extremadamente ligero para reducir el consumo de combustible, pero lo suficientemente resistente como para absorber el impacto de un accidente. Alemania parece haber encontrado la respuesta en un lugar inesperado: los cubos de basura de la industria alimentaria.

Un equipo de científicos del Centro Helmholtz de Hereon, en Alemania, ha conseguido producir una espuma de magnesio elaborada íntegramente con recursos marinos.

El ingrediente secreto es el polvo de concha de ostra molida, un subproducto que hasta ahora terminaba en vertederos y que ahora se postula como el agente espumante definitivo para crear metales porosos de alta tecnología.

El proceso, publicado en la revista científica Discover Materials, destaca por su simplicidad y sostenibilidad. Los investigadores mezclaron el polvo de ostra con una aleación de magnesio y calcio fundidos.

Al alcanzar altas temperaturas, el carbonato de calcio de las conchas reacciona liberando dióxido de carbono (CO2), lo que genera burbujas dentro del metal líquido.

Al enfriarse, el resultado es una estructura metálica con poros homogéneos que atrapan ese gas en su interior. Esta composición porosa no solo hace que el material sea ultraligero, sino que le otorga una elasticidad única.

Esta capacidad de deformación es la que permite que el material absorba cantidades ingentes de energía, convirtiéndolo en el candidato ideal para las zonas de deformación de los coches o chalecos de protección.

La espuma de magnesio elaborada con polvo de concha de ostra molida.

La espuma de magnesio elaborada con polvo de concha de ostra molida. Helmholtz-Zentrum Hereon Omicrono

Lo que hace que este avance sea un hito en la economía circular es su procedencia y su final. Tanto el magnesio como el calcio utilizados son subproductos de la desalinización del agua de mar.

Esto significa que todos los componentes nacen en el océano y, según las pruebas realizadas en laboratorio, podrían terminar allí sin causar ningún impacto ambiental negativo.

El doctor Hajo Dieringa, científico de materiales en Hereon y coautor del estudio, explica a Tech Xplore que "al final de su vida útil, el material podría devolverse al océano. Simplemente se disolvería en el agua sin liberar metales tóxicos".

Esta afirmación se basa en análisis químicos que demuestran que la espuma es compatible con el ecosistema marino, funcionando casi como un sistema biológico.

Más allá de los rascacielos o los vehículos convencionales, los expertos vislumbran un futuro donde este metal poroso esté presente en la aviación, la construcción naval y el equipo de seguridad personal.

Al ser un material altamente moldeable, su capacidad para amortiguar vibraciones lo hace perfecto para componentes de motores o estructuras de aviones que necesiten reducir su peso sin sacrificar integridad.

"Combinamos el rendimiento tecnológico con la responsabilidad ambiental", afirma Dieringa, quien ya planea nuevos experimentos añadiendo fibras de carbono recicladas para estabilizar aún más la masa fundida.