El dron STUD de XDOWN.

El dron STUD de XDOWN. Defenceblog Omicrono

Tecnología

La OTAN se fija en EEUU: se interesa en un mini dron de 2 kg que vuela a 305 km/h y tiene 64 kilómetros de alcance

La OTAN pone los ojos en el STUD estadounidense, un mini dron del tamaño de una pelota de fútbol americano capaz de acabar con los Shahed.

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Estados Unidos es uno de los principales fabricantes de drones militares, desde uno con inteligencia artificial (IA) que puede operar en enjambres hasta otro que explora miles de kilómetros en un solo vuelo. Ahora la OTAN se ha fijado en uno que vuela a 305 km/h y tiene 64 kilómetros de alcance.

Durante una reciente exhibición en una base de la OTAN en Rumanía, una startup californiana llamada XDOWN ha acaparado todas las miradas con el STUD (Small Tactical Unmanned Drone), un dron del tamaño de un balón de fútbol que promete cambiar las reglas del combate de infantería.

Ante más de 500 altos mandos militares, el STUD demostró su simplicidad: un soldado solo tiene que sacarlo, encenderlo y lanzarlo al aire; según recogen desde Defenceblog.

En apenas dos segundos, el dispositivo pasa de estar guardado a estar operativo, eliminando la necesidad de raíles de lanzamiento, personal de tierra o complejos ensamblajes.

Lo que hace especial al STUD no es solo su portabilidad, sino sus prestaciones, que parecen imposibles para un objeto de apenas 44,5 cm de largo y 2,36 kg de peso.

Según los datos técnicos de XDOWN, este pequeño dron alcanza una velocidad máxima de 305 km/h y tiene un alcance de 64 kilómetros.

Su arquitectura multifuncional le permite transportar una carga útil de casi un kilo, lo que lo convierte en una "navaja suiza" aérea.

El dron STUD de XDOWN.

El dron STUD de XDOWN. Defenceblog Omicrono

Dependiendo del paquete de misión, el STUD puede actuar como un sensor de reconocimiento avanzado (ISR), una munición de ataque de precisión, una unidad de guerra electrónica para interferir señales o un interceptor cinético.

En esta última función, el sistema ha sido diseñado específicamente para neutralizar drones suicidas de baja velocidad, como los Shahed de diseño ruso, que se han convertido en la principal pesadilla de las infraestructuras en Ucrania.

La lógica detrás del STUD nace directamente de las lecciones aprendidas en el frente ucraniano. Como explica Alexander Balan, CEO de XDOWN, el equipo militar del futuro dependerá menos de los fusiles tradicionales y más de sistemas no tripulados compactos y de bajo coste.

En el escenario actual, una formación de infantería sin capacidad aérea propia está en una desventaja sistemática; el STUD soluciona esto permitiendo que un solo operador transporte hasta 12 unidades en una mochila táctica estándar.

Este enfoque no es solo una ventaja ofensiva, sino una doctrina de supervivencia. El sistema permite observar, localizar y atacar desde el aire sin depender de unidades de apoyo externas, otorgando a cada pelotón una soberanía táctica que hasta ahora solo tenían las fuerzas especiales.

La ambición de XDOWN no se queda en el diseño; el objetivo es la producción en masa. Para ello, la startup se ha aliado con la firma rumana Qognifly Systems, estableciendo una planta de fabricación en Bucarest.

Se espera que para el verano de 2026 la planta produzca hasta 3.000 unidades mensuales, con el objetivo final de alcanzar las 6.000 unidades al mes.