Fotomontaje de unos procesadores y un inodoro Toto.

Fotomontaje de unos procesadores y un inodoro Toto. N.C. Omicrono

Tecnología

Inesperados ganadores de la IA: una empresa de inodoros y otra de condimentos que fabrican componentes claves de chips

Las compañías japonesas Toto y Ajinomoto producen materiales que son vitales para los procesadores, lo que ha atraído la atención de inversores.

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El auge de la inteligencia artificial (IA) está impulsando una demanda sin precedentes de procesadores y chips de memoria en todo el mundo. Mientras que los principales fabricantes, como Samsung, Nvidia o Qualcomm, y las grandes tecnológicas, como Meta o Amazon, aceleran la producción, dos inesperadas compañías se están convirtiendo en las grandes ganadoras.

Se trata de Toto, un importante fabricante japonés de inodoros y bidés de alta tecnología, y de Ajinomoto, una empresa nipona de condimentos umami —también conocido como glutamato monosódico— y bases para sopas, que han logrado un papel clave en la infraestructura de IA gracias a que fabrican componentes esenciales para los chips.

Toto, mundialmente conocida por sus inodoros inteligentes, fabrica desde hace décadas componentes clave para la industria de los semiconductores: mordazas electrostáticas, que se usan en la producción de chips de memoria NAND; lo que ha atraído la atención de un fondo activista con sede en Reino Unido, según informan diferentes medios internacionales.

Por su parte, Ajinomoto, a partir de su experiencia con aminoácidos, produce un material aislante que se utiliza en el embalaje de semiconductores avanzados y que resulta imprescindible. Dos empresas que han visto cómo las necesidades de la inteligencia artificial, como el aumento de los precios de la memoria impulsados por la demanda con la IA, se han topado con su negocio.

Piezas cerámicas

Pocos imaginan que detrás de un chip de memoria puede haber tecnología diseñada por un fabricante de inodoros. Sin embargo, desde 1988 Toto produce los denominados electrostatic chucks —mordazas electrostáticas—, unas piezas cerámicas de alta precisión que sujetan las obleas de silicio durante la fabricación de chips NAND, regulan su temperatura y las protegen de cualquier contaminación en el proceso.

Conjunto de procesadores Intel Core Ultra.

Conjunto de procesadores Intel Core Ultra. Intel Omicrono

Un negocio que Toto encuadra en su división de "cerámica avanzada" y que, según Bloomberg, ya acapara en torno al 42% de su beneficio operativo total. Ese potencial no ha pasado desapercibido para Palliser Capital, un fondo activista británico que ha escrito a la junta de Toto para denunciar que el mercado está ignorando y subestimando el valor real de su división de cerámica avanzada.

Palliser, que según el Financial Times acumula una de las veinte mayores participaciones en Toto, va más allá en su diagnóstico y califica a la compañía japonesa como "el beneficiario de memoria IA más infravalorado y pasado por alto" del sector.

La fiebre por los centros de datos para inteligencia artificial ha disparado la demanda de chips de memoria, lo que se traduce a su vez en una mayor necesidad de los componentes que fabrica la empresa nipona de inodoros.

Cabe señalar que la tecnología cerámica de Toto está optimizada para el grabado criogénico —un proceso de fabricación que se volverá cada vez más relevante conforme los chips de memoria aumenten su complejidad y número de capas—, lo que le garantiza demanda también a largo plazo.

Un inodoro de la marca Toto.

Un inodoro de la marca Toto. Toto Omicrono

La noticia de que Palliser Capital había tomado una participación y presionaba a Toto para que pusiera en valor su negocio de componentes para chips ha bastado para disparar sus acciones más de un 5% en un solo día. En el último año, el fabricante japonés acumula ya una subida superior al 54%.

El fondo de Reino Unido no solo pone en valor el negocio de chips de Toto, sino que también se lo reprocha. Palliser Capital critica que la compañía japonesa no está explicando a sus inversores la importancia real de ese segmento y que, internamente, sigue sin destinar los recursos suficientes a su división más lucrativa.

La hoja de ruta que propone Palliser es concreta: expandir el negocio de cerámica, vender las participaciones cruzadas en otras empresas y sacar partido a los 76.000 millones de yenes en caja —unos 416 millones de euros— que acumula la compañía. Si Toto ejecutara ese plan, el fondo estima que la acción podría revalorizarse más de un 55%.

Un material aislante

En el caso de Ajinomoto, el gigante alimentario japonés fabrica glutamato monosódico y ha transformado ese conocimiento en una película dieléctrica ultrafina que actúa como capa aislante en los sustratos de los chips de alto rendimiento, que evita cortocircuitos y permite grabar circuitos a escala micrométrica. Un material que actualmente está presente en prácticamente todos los ordenadores del mundo.

Una bolsa de Ajinomoto.

Una bolsa de Ajinomoto. Amazon Omicrono

Según las informaciones, las últimas cuentas de Ajinomoto demuestran una fortaleza que sobrepasa su negocio principal de alimentación: en los nueve meses cerrados en diciembre, registró un aumento del 8,9% en su beneficio neto y del 5,6% en su beneficio operativo.

Un aumento impulsado en parte por su segmento de "Salud y otros", que engloba los materiales electrónicos para semiconductores. Tras la publicación de resultados el 5 de febrero, las acciones de la empresa se dispararon un 13 % y acumulan ya una subida superior al 56 % en el último año.

Otras empresas que se están beneficiando de la inteligencia artificial y que no pertenecen al sector tecnológico son Daikin, conocida por sus aires acondicionados y que suministra materiales químicos de alta pureza que se usan en la fabricación de semiconductores; y Kao, compañía de cosmética, que posee un negocio de limpieza de obleas de silicio.