El cinturón de seguridad multiadaptativo de Volvo

El cinturón de seguridad multiadaptativo de Volvo Volvo / C.F. / Gemini Omicrono

Tecnología

El cinturón de seguridad del coche va a cambiar: este nuevo modelo se adapta al ocupante con precisión de milisegundos

Volvo ha creado el cinturón multi-adaptativo, que debuta en el SUV EX60 eléctrico para aumentar la seguridad y evitar lesiones.

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Durante décadas, los coches se han diseñado pensando en un cuerpo muy concreto: un hombre de percentil 50, de unos 1,75 metros y 75 kilos, que se convierte en la medida de todas las cosas, desde la forma del asiento hasta el cinturón de seguridad.

Esa referencia ha marcado cómo se prueban los vehículos, qué maniquíes de prueba o dummies se usan y cómo se calibran los sistemas de retención, dejando fuera de la ecuación a mujeres y niños, pero también a hombres con cuerpos más pequeños, con sobrepeso o simplemente diferentes.

Volvo, que ya estuvo detrás del primer cinturón de seguridad de tres puntos en 1959 y luego liberó la patente, lleva años desarrollando una nueva versión que aspira a resolver el problema de un plumazo. 

El cinturón de seguridad multiadaptativo, que debuta en el recién presentado SUV EX60 eléctrico, no es solo un avance técnico para salvar vidas: es un intento por romper con la lógica de la talla única en seguridad y acercarse, por primera vez, a una protección verdaderamente personalizada para cada ocupante.

La firma sueca lo presenta como la mayor actualización del cinturón en más de seis décadas, con la perspectiva de convertirlo en el nuevo estándar y una premisa clara: adaptar en milisegundos el comportamiento del cinturón a la persona concreta que va sentada en cada asiento y al tipo de accidente que está a punto de producirse.

"Trabajamos basándonos en el principio de igualdad de seguridad para todos. La idea es que, independientemente de quién seas en términos de tamaño, forma, peso y todas esas cosas, debas tener exactamente la misma protección", afirma Mikael Ljung Aust, jefe técnico sénior de seguridad de Volvo en declaraciones recogidas por Ars Technica.

El cinturón multiadaptativo

Para poder adaptarse a los ocupantes del coche (de momento solo en los asientos delanteros), el funcionamiento del cinturón multiadaptativo se alimenta de datos procedentes de sensores exteriores, interiores y de choque que describen tanto el contexto de la colisión como el cuerpo que debe proteger.

La lista sería demasiado larga, pero en esos instantes entra en juego información procedente de, entre otros, radares, cámaras, sensores ultrasónicos, LIDAR, sensores de peso en el asiento, sensores de cierre y tensión del cinturón, acelerómetros de choque y sensores de deformación estructural.

En cuestión de milisegundos, la electrónica del EX60 analiza todos esos datos para identificar la dirección y gravedad del impacto, la velocidad del vehículo y la forma y postura del pasajero, y envía esa información al módulo del cinturón.

El cinturón de seguridad multi-adaptativo de Volvo

A partir de ahí, el sistema selecciona un ajuste de retención específico para esa combinación de factores, porque no es lo mismo un golpe lateral a baja velocidad que afecta a una persona pequeña que una colisión frontal severa con un ocupante corpulento.

La clave en la rapidez a la hora de procesar todos estos parámetros y reaccionar a tiempo está en HuginCore, el nuevo sistema central de Volvo.

Desarrollado internamente con la colaboración de Google, Nvidia y Qualcomm, es capaz de realizar 250 billones de operaciones por segundo y abarca desde la arquitectura eléctrica hasta el ordenador central, los controladores de zona o el software.

En la mayoría de coches modernos, los cinturones trabajan con un máximo de tres perfiles de fuerza, que determinan cuánta presión ejerce la banda sobre el pecho durante un impacto para equilibrar dos objetivos: evitar que el cuerpo se desplace demasiado hacia delante y, al mismo tiempo, reducir el riesgo de fracturas de costillas, lesiones torácicas o cervicales, las más habituales.

Los componentes del cinturón de seguridad multiadaptativo de Volvo.

Los componentes del cinturón de seguridad multiadaptativo de Volvo. Volvo Omicrono

Volvo multiplica ese abanico para disponer de hasta once perfiles de carga, lo que permite mucha mayor precisión en el ajuste. Eso significa que el cinturón puede dosificar la fuerza de retención en función de una amplia gama de tallas, pesos, formas del cuerpo y la posición exacta del ocupante, así como del tipo de choque.

Por ejemplo, en el caso de un ocupante grande en un choque grave, el sistema selecciona un perfil de carga alto, de forma que el cinturón se opone con más fuerza al movimiento hacia delante, reduciendo la probabilidad de impacto de la cabeza contra el volante o el salpicadero.

En cambio, si el EX60 detecta a una persona más pequeña en un accidente moderado, elige un perfil de carga más bajo, que permite algo más de recorrido del torso para minimizar la presión sobre las costillas y el esternón.

Sensores y software

El funcionamiento del cinturón depende por completo de la nueva arquitectura electrónica y de software del EX60. El sistema utiliza datos de sensores exteriores para anticipar el tipo de impacto, su dirección y energía, mientras que en el interior analiza la altura aproximada, el peso, la postura y la posición del asiento de los ocupantes del vehículo.

Esa información se procesa en una centralita que coordina también airbags y pretensores, los dispositivos que tensan el cinturón en menos de lo que dura un parpadeo, justo antes o en el momento mismo del choque. El cinturón multiadaptativo decide no solo cuánto debe tensarse, sino también cómo y cuándo liberar ligeramente esa tensión, de manera sincronizada con los airbags, para controlar el viaje del cuerpo hacia las bolsas de aire.

Otra novedad relevante es que el sistema está preparado para mejorar con el tiempo. Volvo ha diseñado el cinturón para que pueda recibir actualizaciones de software remotas, de modo que la marca pueda ir ajustando los algoritmos a partir de datos de tráfico real y nuevos casos de accidente.

El Volvo EX60 eléctrico

El Volvo EX60 eléctrico Volvo Omicrono

Desde el punto de vista de la seguridad, la gran aportación de este cinturón reside en la capacidad de controlar mejor la energía que recibe el cuerpo. Las lesiones graves en un accidente de tráfico, especialmente en el tórax y la cabeza, tienen mucho que ver con cómo se transfiere la fuerza del impacto al organismo y con la forma en la que el cuerpo se desplaza dentro del habitáculo.

La filosofía de Volvo es que estos nuevos cinturones 'entiendan' el cuerpo del ocupante y la situación, y a partir de ahí realicen microajustes que el usuario no percibe conscientemente, pero que influyen en la probabilidad y gravedad de las lesiones. Ese ajuste fino es especialmente relevante en impactos moderados, donde la fuerza de sujección del cinturón tradicional puede resultar demasiado agresivo para ciertos cuerpos.

Los ingenieros de Volvo, que calculan en un millón las vidas salvadas por el cinturón de tres puntos, han desarrollado y validado este sistema en el laboratorio de impactos de la marca, donde cada día recrean distintos tipos de accidentes con una batería de dummies y configuraciones que van más allá de lo que exige la normativa.

Su convicción es que pueden salvar muchas más con esta nueva versión del cinturón, que tiene en cuenta que la seguridad ya no puede seguir girando alrededor de un único tipo de cuerpo.