Han pasado ya tres meses desde el lanzamiento en España de los nuevos Mac con procesador M1 de Apple, y ya podemos sacar muchas conclusiones. A estas alturas ya es evidente que Apple puede revolucionar el ordenador personal, con un procesador potente pero muy eficiente.

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Es igual de evidente que estamos ante los inicios de una nueva era, y que los inicios siempre son difíciles. Después de un 'periodo de gracia', ya estamos viendo malware diseñado para los nuevos Mac, por ejemplo, y también se han encontrado problemas en el consumo de batería.

Ahora podemos añadir otro a la lista: un problema que dispara la cantidad de datos escritos en el SSD integrado, haciendo que, a largo plazo, pueda sufrir errores de corrupción en los archivos almacenados.

Problemas en los nuevos Mac

Algunos usuarios de los nuevos Mac con procesador M1 han avisado en redes sociales y sitios como Reddit que han descubierto un uso excesivo del almacenamiento en sus dispositivos.

Sin que el usuario haga nada, el sistema se dedica a escribir datos en la unidad interna sin motivo aparente; aunque es algo difícil de detectar si no lo estamos buscando específicamente, ya que la escritura se realiza en segundo plano y sin avisar al usuario.

Nuevo MacBook Pro con procesador Apple M1 Apple

Es por eso que es complicado saber hasta qué punto este es un problema generalizado. En realidad, ya han pasado semanas desde que los primeros usuarios se dieron cuenta, pero no ha sido hasta ahora que más personas han compartido la misma experiencia con sus ordenadores.

La cantidad de datos escritos en los discos duros es absurda; un usuario en Twitter compartió una captura de pantalla en la que se ve que el sistema escribió nada menos que 150 terabytes de datos, y leyó unos 159 terabytes, en un periodo de sólo dos meses. Eso, en un SSD que es de 'sólo' 2 terabytes, indica que el sistema está escribiendo y leyendo datos constantemente.

Mataría los SSD

Ese puede convertirse en un problema muy grave en apenas unos meses de uso del portátil. Y es que es bien sabido que los SSD empeoran con el tiempo y el uso, hasta el punto de volverse totalmente inservibles.

A diferencia de un disco duro, donde el almacenamiento de datos se realiza con una grabación magnética en un disco, en un SSD se usan chips de memoria, que pueden ser escritos sólo una cantidad determinada de veces hasta que empiezan a fallar.

Para el usuario medio, eso no suele ser un problema, aunque es algo a tener en cuenta en los últimos años de uso del dispositivo; simplemente, la mayoría de la gente no genera suficientes terabytes cada día como para afectar a la vida útil del SSD. Pero si el sistema operativo está escribiendo constantemente en la unidad, eso cambia.

Los cálculos indican que, con semejante tasa de transferencia diaria, es posible que los SSD de los MacBooks empiecen a fallar a los seis meses de uso; cabe la posibilidad de que incluso antes se noten cambios en el rendimiento, o que perdamos archivos sin explicación.

Sin embargo, aún no se conocen todos los datos de este caso, debido a su propia naturaleza; al fin y al cabo, no han pasado tantos meses desde el lanzamiento de estos ordenadores.

Otro detalle a tener en cuenta es que Apple no ofrece una manera sencilla de obtener los datos de uso del SSD; la herramienta usada para obtenerlos puede no ser del todo compatible con macOS para ARM y obtener datos erróneos. Sea como sea, Apple aún no ha hecho declaraciones al respecto.

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