Menor con una cámara de fotos de juguete.

Menor con una cámara de fotos de juguete. @daen_2chinda en Unsplash Omicrono

Tecnología

Cinco cosas que debes saber antes de subir la foto de un niño a internet

Muchos españoles suben fotos de menores a internet sin saber los peligros que acarrea, aunque existen estrategia para ayudar a que no terminen en la Red.

22 agosto, 2020 01:00

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Las redes sociales se han convertido en un espacio en el que los españoles comparten una gran cantidad de fotografías de todo tipo; algo especialmente común en tiempos de pandemia y confinamiento. El problema es que no todo el mundo toma las precauciones adecuadas, y de eso tienen la culpa tanto los usuarios como las grandes tecnológicas.

Pese a las medidas que muchos toman, una vez una imagen está publicada en internet, resulta prácticamente imposible hacerla desaparecer en su totalidad de la red por mucho que la borremos de la plataforma en cuestión. Por esa precisa razón hay que tener aún más cuidado a la hora de compartir fotografías de menores de edad.

En este sentido, la firma de ciberseguridad S2 Grupo alerta de que durante los últimos meses se ha producido un incremento considerable de fotos y vídeos de niños y niñas en las redes sociales, lo que aumenta el riesgo de convertirse en víctimas de ciberdelitos. Con el fin de evitarlo, la compañía aprovecha para darnos cinco consejos clave a la hora de compartir fotos de menores en las redes sociales. 

Autorización de los padres

En primer lugar, estos expertos en ciberseguridad nos recuerdan que para publicar fotos de menores de hasta 14 años es necesario contar con la autorización de los padres, aspecto que muchos pasan por alto.

Bebés jugando con una tablet.

Bebés jugando con una tablet. @ilumire en Unsplash

En el caso de que el menor en cuestión se encuentre en el rango de entre 14 y 18 años, deberán ser ellos mismos quienes nos den el consentimiento.

Evitar poner la ubicación

En redes sociales como Instagram es bastante común etiquetar las publicaciones con la ubicación en la que las fotos fueron realizadas. Una práctica que debemos evitar a toda costa, pues podríamos estar dando información a cibercriminales de dónde se encuentra la vivienda, el colegio o el parque al que suelen acudir los menores.

Asimismo, hay que evitar mencionar el nombre del menor en las publicaciones. Puede parecer una nimiedad, pero así impediremos que pueda salir en buscadores como el de Google.

Nunca subir desnudos

Seguro que en más de una ocasión has visto a seguidores tuyos subiendo fotos de menores desnudos en lugares como la playa, la piscina o a la hora de darse un baño. Desgraciadamente, aquellos que lo hagan se exponen a que esas publicaciones acaben en manos de algún pedófilo, por lo que no es nada recomendable hacerlas públicas.

Pixelar o tapar las caras

Menor se tapa la cara con una hoja.

Menor se tapa la cara con una hoja. @shuarak en Unsplash Omicrono

Desde S2 Grupo creen que si no hay un consentimiento escrito de los padres lo mejor es no subir la foto del menor. Pese a ello, una opción es pixelar o tapar el rostro del niño, un pequeño trabajo extra que podría librarnos de muchos malentendidos.

Si publicas, reduce el público

Si, pese a los riesgos, te gustaría compartir imágenes de tus retoños en alguna de tus redes sociales, intenta reducir al máximo posible su exposición. En el caso de Instagram, puedes subir las fotos a las historias de "Mejores amigos" en lugar de hacerlo con todos tus seguidores; mientras que en Facebook puedes configurarlo de manera que la publicación vaya solo a determinadas personas en vez de a todos tus amigos o a los amigos de tus amigos.

Otras recomendaciones

Desde la empresa de ciberseguridad también insisten en ser selectivos con lo que publicamos, pues no es conveniente que toda la vida del menor esté detallada en una red social. Ese niño o niña crecerá y podría avergonzarse de todo lo que hay sobre él, no olvidemos que cuesta eliminar información de internet.

Miguel A. Juan, socio-director de S2 Grupo, explica que aunque la publicación de estas imágenes se hace con la mejor de las intenciones, "hemos de recordar que éstas pueden ser manipuladas y se han conocido casos en los que han sido utilizadas por otros menores para burlarse o en álbumes con contenido sexual infantil". No cabe duda de que toda precaución es poca para evitar caer en las redes de los cibercriminales.