Prótesis de pie 4

Prótesis de pie 4

Tecnología

La prótesis con forma de trípode que monitorea el entorno con sensores

Esta prótesis de pie con forma de trípode está repleto de sensores para monitorear el entorno y el movimiento, pensada para terrenos difíciles.

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Aunque la medicina ha avanzado muchísimo, a día de hoy seguimos teniendo dificultades para adaptar soluciones médicas a los problemas de la actualidad. Aunque a día de hoy es posible volver a caminar aunque tengamos un miembro amputado, a veces no es tan fácil debido a, por ejemplo, terrenos difíciles o variaciones en este imprevistas. Investigadores en Stanford han desarrollado una prótesis de pie que es bastante peculiar.

Esta prótesis, para empezar, sigue la estética de un trípode, lo que ayuda a la estabilidad de esta. Por otra parte, este pie protésico tiene una serie de sensores para ayudar a mejorar la estabilidad y monitorear el entorno y el movimiento. Todo un avance que ayudará enormemente a personas con severas dificultades.

La prótesis de pie más avanzada: sensores y forma de trípode

Estos investigadores han pensado este dispositivo para que le sea más fácil a sus usuarios el caminar por terrenos difíciles. El equipo de investigación diseñó el dispositivo prototipo utilizando un sistema de emulación protésica que les permitió modificar y optimizar sus diseños rápidamente, sin tener que pasar por el largo y tedioso proceso de fabricación necesario. En definitiva, adaptaron sus diseños para emular prótesis.

Las personas con amputaciones de pie o pierna suelen tener un mayor riesgo de caídas y aunque las prótesis actuales son muy avanzadas, no están especialmente pensadas para terrenos difíciles. Esto puede desembocar en una menor movilidad y en un impacto a nivel social, y en definitiva, a una menor calidad de vida.

Prótesis de pie 2

Prótesis de pie 2

La nueva prótesis de los investigadores de Stanford está basada en la forma de un trípode, desplazando así la presión en 3 puntos de contacto, lo que facilita y mucho la estabilidad en un terreno irregular. Consta de 2 “patas” que están orientadas hacia adelante, y el “talón” está orientado hacia atrás. La prótesis de pie tiene instalada sensores que permiten al sistema robótico controlar y monitorear el terreno, el movimiento y así poder responder a estos factores. Algo similar a lo que ocurre cuando flexionamos el tobillo o movemos los dedos para mantener el equilibrio.

Uno de los grandes problemas de las prótesis actuales es su diseño. Se necesita que sean ligeras, ergonómicas y sobre todo lo más económicas que sea posible. Vincent Chiu, un investigador involucrado en el proyecto, asegura: “Primero tienes que tener una idea y luego hacer un prototipo y luego hacer una buena versión mecanizada. Podrían pasar varios años, y la mayoría de las veces te das cuenta de que en realidad no funciona”.

Para evitar esto, el equipo usó un sistema de emulación protésico, lo que permite poder explorar otros diseños sin tener que invertir en nuevo hardware y tener que realizar todo el proceso de fabricación. Según Steven Collins, otro investigador presente en el estudio: “Los emuladores protésicos nos permiten probar muchos diseños diferentes sin la sobrecarga de un nuevo hardware. Básicamente, podemos probar cualquier tipo de ideas locas de diseño que podamos tener y ver cómo las personas responden a ellas, sin tener que construir cada idea por separado”.

Imagen de portada | Stanford