Vídeo | El MWC 2026 de Barcelona se convierte en un expositor de las tecnologías más avanzadas en robots

Tecnología

De boxeadores a mascotas emocionales: cientos de robots inundan el MWC y auguran un futuro marcado por la IA

El Mobile World Congress de Barcelona ha sido durante cuatro días un auténtico escaparate del estado actual y los avances de la tecnología robótica.

Más información: La revolución de los robots humanoides ya está aquí: "En unos años serán una parte natural de nuestras vidas"

Barcelona
Publicada
Actualizada

Aún no se había inaugurado el Mobile World Congress (MWC) de este año en Barcelona y ya circulaba por internet la primera imagen sorprendente de un robot humanoide. Un spoiler de lo que iba a ser uno de los puntos fuertes de una de las ferias de tecnología más importantes del mundo.

El primer robot de Honor, fabricante de móviles, se subía al escenario para dejar a todos los asistentes con la boca abierta con sus dotes de bailarín. La agilidad de estas máquinas ha aumentado exponencialmente desde que, allá por 2018, Boston Dynamics se atrevió a poner a bailar a Atlas y Spot, sus robots bípedos y cuadrúpedos.

Estos movimientos coreografiados son la demostración más llamativa de los avances a los que está llegando la disciplina, por lo que ya a pocos sorprende ver a un robot marcarse unos pasos en los pabellones en los que se celebra el MWC cada año. Sin embargo, estas máquinas se están diseñando para que puedan llevar a cabo muchas otras tareas.

Con forma humana o de animal, estos dispositivos tienen la ambición de conseguir el rango más amplio posible de adaptación. Después, el entrenamiento y desarrollo del software con inteligencia artificial se encarga de dotarles de las habilidades específicas para cada función, desde montar piezas en una fábrica, seleccionar frutas o limpiar tu cocina.

Los entornos armamentísticos e industriales son los que antes están acogiendo a estos nuevos 'empleados'. BMW fue de las primeras en integrar los robots de Figure en su cadena de montaje, mientras otro fabricante de móviles como Xiaomi ha puesto a su robot humanoide a trabajar en su megafábrica de coches eléctricos.

Auténticos showmans

En estos entornos industriales, los robots están desarrollando capacidades autónomas, como la selección de piezas, su colocación o transporte. Estas tareas son menos vistosas, por lo que en la Fira de Barcelona se convierten en puro entretenimiento: sin importar si cometen fallos o sufren caídas, lo importante es protagonizar un momento inolvidable.

De esta forma, los conocidos robots de Unitree (que ya se usan en España) combinan sus dotes de baile con el boxeo dentro de un pequeño ring al que unos pocos humanos han tenido la oportunidad de subirse para desafiar a las máquinas. La periodista que firma estas líneas se ha quedado con las ganas de pegarle un puñetazo a un robot, pero otros afortunados pudieron tumbarlos de un solo golpe.

Uno de los robots humanoides bailando en el MWC.

Uno de los robots humanoides bailando en el MWC. Marta Sanz Omicrono

Eso sí, el humanoide está teleoperado por un operario fuera del cuadrilátero. La mayoría de demostraciones se ejecutaban con control remoto a la vista de todo el mundo, para evitar accidentes. Este sistema sirve para el entrenamiento de los robots, ya que la repetición de tareas guiadas les facilita la información necesaria para entrenar a su IA, de forma similar a como aprenden los humanos.

Primero se diseñan entornos y pruebas de simulación digitales y físicas. Después se trabaja la teleoperación para capturar datos de sensores “limpios” y controlados y, después se recurre al aprendizaje por refuerzo para que siga desarrollando habilidades una vez está desplegado.

Cuánta más agilidad y destreza demuestran estas máquinas, más capacidades podrán aprender. Lo que para un humano es sencillo, para un robot puede ser un mundo de complicaciones. Los lectores que hayan visto a un niño pequeño aprender algo tan simple como verter agua de una jarra en un vaso sabrán a lo que nos estamos refiriendo.

Precisamente, en el stand de China Mobile se podía ver en directo cómo sería un restaurante gestionado por robots. Llevan y traen las bandejas con dumplings, además de tratar de servir la bebida en el vaso con mayor... o menor acierto. Por si acaso, un operario pasea entre ellos ayudando cuando resulta necesario.

Seguimos andando entre pabellones y, allí donde se ve una concentración de personas, suele haber un robot en el centro moviendo las caderas o un panda robótico despertando la ternura de los asistentes.

La compañía china MagicLab disfrazó a sus perros robots de pandas para celebrar el Año Nuevo Lunar en un gran desfile en China, y ha traído esa misma idea hasta Barcelona. Más allá de su aspecto, el perro robot de esta startup de Dreame es capaz de moverse por todo tipo de terrenos irregulares, de forma similar a los que ya ejercen de vigilantes de seguridad en zonas de peligro.

En el mismo pabellón, el panda de MagicLab competía en atención con los bailarines de Agibot. Esta empresa china de robótica humanoide con sede en Shanghái, fundada en 2023 por exingenieros de Huawei, afirma haber alcanzado las 5.000 unidades producidas en 2026.

A esta feria han traído sus series A2, X2 y G2 de humanoides, además del perro robótico D1, e incluso algunos de ellos han tenido la posibilidad de darle la mano al rey Felipe VI. Estos robots ya se usan en al menos ocho grandes verticales comerciales (logística, hotelería, inspección, seguridad, educación, investigación, etc.), y la empresa empieza a ofrecer modelos de alquiler y servicio gestionado, no solo venta de unidades.

Robots españoles

China no es el único país empeñado en llenar el mundo de robots. En España también se están desarrollando estas máquinas como demuestra Tiago Pro, un robot con cara y brazos, pero con ruedas en vez de piernas. Tanto el hardware como el software se desarrolla en España por la empresa Pal Robotics, con sede en Barcelona.

Preguntados por este periódico, sus responsables explican que "Tiago puede servir para manipular objetos peligrosos a distancia protegiendo a las personas, así como acompañar a personas mayores o recolectar fruta en el campo".

Teleoperando el Tiago Pro de la española PAL Robotics

Teleoperando el Tiago Pro de la española PAL Robotics Marta Sanz Omicrono

Este robot cuenta con un control remoto de gran tamaño y precisión. El operario se sienta y agarra los brazos para manejar los movimientos de la máquina a distancia.

Estos enormes brazos mecánicos también permiten entrenar al robot. El uso de control remoto es muy habitual para enseñar a los robots los movimientos que deben realizar en cada tarea, para que la máquina aprenda con una práctica controlada y sin riesgos para nadie.

De momento, Tiago solo se está desplegando en entornos industriales, pero más adelante podría servir de acompañante para personas de avanzada edad que viven solas, asegurándose que se toman la medicación o avisando a emergencias si se han caído, además de poder manipular objetos por la casa.

En cada casa

Observando a cada uno de estos equipos, uno se plantea cómo será tenerlos en casa, realizando las tareas domésticas y cuidando de los familiares. Un futuro que Elon Musk insiste en situar en un horizonte cercano para 'vender' su robot Optimus, pero que los especialistas aún consideran muy lejano.

Desde Qualcomm consideran que, aunque la robótica de propósito generalista aún está en fase temprana, se está avanzando mucho en el resto de tecnologías que la complementarán: desde los chips que ejercen de cerebro del robot, pasando por la IA que les permite 'aprender', hasta la conectividad de alta velocidad que facilita la transmisión de datos y permiten a estas máquinas controlar su entorno o conectarse a centros de datos.

Mientras tanto, una versión más modesta de estas máquinas sí parece preparada para integrarse en los hogares. Son los robots-mascota con IA, enfocados en los niños o como atractivo cute para los adultos.

Las mascotas con IA iMoochi de ZTE.

Las mascotas con IA iMoochi de ZTE. M.S. Omicrono

Este año en el MWC,todo el mundo hablaba de los iMoochi de ZTE. Unos peluches a medio camino de los furbys y los gremlins cuando aún no habían catado el agua. Los iMoochi interactúan con las caricias y responden a la voz; se promocionan como un acompañante emocional y se han lanzado diferentes modelos en base a los signos del horóscopo.

Un ejemplo anecdótico de la robótica sentimental que, junto al avance de la IA personal, prometen convertir a estos dispositivos en mejores amigos, asistentes y acompañantes, mientras los robots humanoides más potentes aún tienen mucho trabajo por delante para aprender a servir una taza de té sin derramarla.