Tecnología

La música mejora la precisión durante las cirugías complicadas

31 julio, 2015 18:05

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Si tuviese que elegir un trabajo para el que me sentiría totalmente incapacitado sería la cirugía. La complejidad de esta técnica requiere tanto de los conocimientos necesarios como de una fuerte entereza mental. Entre el cirujano y el paciente no debe haber otra cosa que los ayudantes y los instrumentos con los que se lleva a cabo el proceso, cualquier distracción podría acabar en un grave problema.

Es aquí dónde entra nuestra gran amiga: la música. A primera vista, parece totalmente una locura, pues podríamos dejarnos llevar o incluso relajarnos. Sin embargo, los resultados no parecen indicar lo mismo. Un nuevo estudio del University of Texas Medical Branch en Galveston ha demostrado que los cirujanos plásticos eran más eficientes en la cirugía (incluso en las incisiones más difíciles) cuándo escuchaban su música favorita.

Un blues por la piel

Desde música clásica a rock and roll, en las salas de operaciones se escuchan todos los ritmos. Mientras que algunos estudios al respecto han demostrado que escuchar música durante la cirugía puede reducir los niveles de estrés, ninguno ha llegado a mostrar como funciona en situaciones de riesgo y especial cuidado.

A quince cirujanos plásticos residentes se les indicó que realizaran un corte complicado en extractos de piel de cerdo, los cuales imitan bastante bien la piel humana. Además, no se les informó del propósito del estudio, para que así no interviniese un componente psicológico inductivo. Tras el trabajo, se les volvió a pedir que realizasen exactamente el mismo corte, pero esta vez con la música puesta.

Para evitar que el hecho que repetir la misma operación pudiese hacer que la segunda vez se obtuviese mejores resultados, se eligió de forma aleatoria en grupos de ‘sí música’ y ‘no música’.

Cambiando bisturí por micrófono

Los resultados sorprendieron a los investigadores, pues se encontró que aquellos que escucharon su música favorita tardaron un 7% menos en realizar la operación (media entre los más experimentados y los nuevos), consiguiendo el mismo resultado.

A efectos prácticos, pasar menos tiempo en la sala de operaciones conlleva grandes beneficios, como pueden ser abaratar los costes, reducir el estrés, aumentar el número de pacientes que podrán ser tratados y evitar las situaciones de riesgo, afirma el autor de la investigación Andrew Zhang.

No me imagino la cara del paciente minutos previos a ser anestesiado cuando su cirujano encienda la radio, y ponga Welcome to the jungle de los Guns N’ Roses. 

Fuente | UTMBG