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Contaminación y embarazo: ¿Qué le puede suceder al bebé?

21 octubre, 2014 20:17

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Justo ahora hace un año os hablamos de que la contaminación atmosférica puede aumentar la incidencia de bebés con bajo peso al nacer. Recientemente, investigadores del mismo centro, el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL), han añadido otro efecto nocivo potencial de la contaminación durante el embarazo, especialmente durante el segundo trimestre: podría dañar los pulmones de los niños de cara a su posterior desarrollo durante la infancia. Los resultados se han publicado en la revista British Medical Journal (BMJ).

Diversos estudios habían puesto de manifiesto los efectos nocivos de los contaminantes atmosféricos para la función pulmonar de niños y adolescentes en edad escolar, pero los efectos de la exposición de la madre a estos contaminantes y en qué medida puede afectar a los pulmones del todavía gestante eran menos conocidos.

Dióxido de nitrógeno y benceno

Los investigadores examinaron la exposición a la contaminación del aire durante los 3 trimestres del embarazo y la vida posnatal, y luego evaluaron la función pulmonar de los niños hasta edad preescolar. Para su ello, utilizaron datos de un estudio con un total de 1.295 mujeres embarazadas, en las que se analizó su exposición a la contaminación atmosférica, y 620 hijos, en los que se midió la función pulmonar hasta los cuatro años y medio.

Para medir los niveles de contaminación se tuvieron en cuenta dos marcadores: el dióxido de nitrógeno (NO2), ampliamente utilizado para cuantificar la contaminación del aire relacionada con el tráfico, y los niveles de benceno, que reflejan las actividades industriales y se consideran como un sustituto de una mezcla de contaminantes. El análisis de los resultados mostró que la exposición a niveles altos de benceno y NO2 durante el embarazo se asociaba con una reducción de los parámetros de función pulmonar en pruebas respiratorias.

Mejor las zonas verdes

Además, los investigadores también observaron que los niños cuyas madres vivían en un área en la que la contaminación del aire por benceno era alta durante el mismo periodo de gestación tenían un riesgo de deterioro de su función pulmonar un 22% mayor que los que vivían en zonas menos contaminadas. Este mismo riesgo era incluso superior en niños: un 30%. Y hubo unas asociaciones más fuertes entre los niveles más altos de contaminación en las mujeres embarazadas y una peor función pulmonar posterior de sus hijos entre los niños alérgicos y los de clase social más baja.

No obstante, apuntan los autores, no se han detectado indicios significativos de una asociación entre la vida posnatal temprana (durante el primer año de vida), las exposiciones recientes y actuales a contaminantes del aire exterior con la función pulmonar en la edad preescolar.

En un editorial relacionado, el profesor Peter Sly, de la Universidad de Queensland (Australia), señala que el estudio ofrece pruebas convincentes de que la exposición prenatal a la contaminación tiene efectos a largo plazo sobre la función pulmonar de los niños.

¿También autismo?

Bajo peso al nacer, peor desarrollo pulmonar y…. ¿Autismo? Podría ser, según un estudio del 2012 llevado a cabo por investigadores de la Universidad del Sur de California. En ese trabajo, los expertos comprobaron que las mujeres que estuvieron más expuestas a la contaminación del tráfico durante su embarazo tuvieron más probabilidades de tener un hijo autista que el resto. Aunque se sabe que el medio ambiente desempeña un papel en su aparición, no hay mucha información sobre qué tipo de exposición puede ser más relevante que otro.

Fuente | EuropaPress