Tecnología

¡Alerta: una mancha solar gigante nos amenaza!

24 abril, 2013 11:59

¡Cuidado terrícolas! ¡El Sol se ha armado con un gigantesco cañón de plasma que amenaza con destruir nuestras comunicaciones! Creo que no hace falta recordar lo devastador que eso resultaría teniendo en cuenta la época en la que vivimos… Antes de continuar describiendo esta amenaza silenciosa, hagamos una pequeña introducción.

¿Qué es una mancha solar?

Una mancha solar es una región del Sol más fría que el material circundante del astro y es por eso por lo que se ve de un color más oscuro. A partir de estas manchas se producen las denominadas Eyección de Masa Coronal o CME (por sus siglas en inglés) que se trata de una onda hecha de radiación y viento solar que si llegara a impactar contra la Tierra, cuyo evento se denomina tormenta solar, puede dañar los circuitos eléctricos, los transformadores y los sistemas de comunicación. Cabe destacar que estamos ante una fase muy activa del Sol cuyo pico de actividad puede alcanzar esta primavera, por lo que el peligro de las tormentas solares es mucho mayor en esta época.

Mancha solar gigante

Esta mancha denominada AR 1726 es doce veces el tamaño de la Tierra, es decir, con un diámetro superior a 150 000 km y podría provocar enormes erupciones. Es tan grande que incluso puede apreciarse con detalle con telescopios solares. Según la intensidad de las llamaradas, se ha ideado una clasificación con unas letras (A, B, C, M y X) para indicar la magnitud de cada una de ellas, siendo de menor intensidad las de clase A y las de mayor las de clase X. Dicho esto, los científicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de EEUU sostienen que existe un 15% de probabilidades de que expulse la llamarada más potente (clase X) y un 40% la de clase M, por lo que estamos ante una verdadera bestia. Tal es su bravura que se aprecian unos pequeños gránulos alrededor de la región activa que son tan grandes como Alaska, productos de una ebullición de una escala colosal. Como símil, imagina las burbujas turbulentas que se ven en una olla pero amplificado por un millón de veces y así te harás una idea de lo que está ocurriendo allí arriba.

Cabe destacar que la mancha AR 1726 no es la única que se ha encontrado con esas titánicas dimensiones. En noviembre de 2012 y enero de 2013 se encontraron dos manchas diez veces mayores que el tamaño de la Tierra, lo que nos indica la gran actividad que presenta el Sol en estos últimos meses.

¿Debemos tomárnoslo en serio?

Y tan en serio. De hecho, lo preocupante es que esto ya sucedió en el pasado. La tormenta solar más poderosa sucedió en 1859. Se sucedieron oleadas de auroras boreales que convirtió la noche en día en toda Norte América hasta Panamá. Algunos ejemplos ilustran la magnitud de este hecho: se podía leer el periódico bajo la luz entre roja y verdosa de las auroras, mientras que los mineros de oro de las Montañas Rocosas se levantaron y merendaron creyendo que el Sol salía detrás de una cortina de nubes. Los sistemas telegráficos dejaron de funcionar en Europa y Norte América. Si esta tormenta no tuvo consecuencias brutales fue debido a que nuestra tecnología todavía estaba en sus inicios: si se diese hoy los satélites artificiales dejarían de funcionar, las comunicaciones de radio se interrumpirían y los apagones eléctricos tendrían proporciones continentales y los servicios quedarían interrumpidos durante semanas.

Conclusión

Son tantos los factores que deberían coincidir para que se desencadenara una tormenta solar de tales dimensiones que el evento resulta improbable. Aun así, hay que ser precavidos y el seguimiento de estas manchas solares por los astrónomos es necesario con el objetivo de que se pueda anticipar a medida que se vaya desarrollando este evento para tomar las prevenciones necesarias.

 

Fuente: ABC