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El aislamiento social podría propiciar las adicciones

28 enero, 2013 17:18

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Por naturaleza, somos seres sociales. Evidentemente hay cierto número de individuos que se escapa de este esquema, pero la gran mayoría podemos afirmar con rotundidad que necesitamos el contacto y la conversación con los demás, de una forma u otra. La duda aquí es, ¿qué consecuencias tiene el aislamiento social total? Pues, al menos en ratas, provoca que se vuelvan adictas a las drogas.

Esto es lo que han detectado unos investigadores de la Universidad de Texas, en Austin (EE.UU.). Según dichos científicos, las ratas que están aisladas socialmente durante su adolescencia son más vulnerables a ser adictas a anfetaminas y alcohol, y su adicción a las anfetaminas es más difícil de superar si siguen aisladas socialmente. Esta investigación se ha publicado hace unos días en la revista Neuron, donde además se describe la persistencia de los efectos del aislamiento aunque las ratas vuelvan a ser reintroducidas en la comunidad.

Como dice Hitoshi Morikawa, profesor de neurobiologia de la Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad de Texas:

“Básicamente, los animales se vuelven más manipulables. Son más sensibles a la recompensa, y una vez condicionados es más complicado corregirlos. Hemos observado estos efectos tanto a nivel conductual como neuronal”

Morikawa recuerda que los efectos negativos del aislamiento social durante la adolescencia han sido bien documentados, conociéndose características como la ansiedad, agresividad, rigidez cognitiva o aprendizaje espacial. Pero lo que no estaba clarificado hasta ahora era el efecto de dicho aislamiento sobre el comportamiento y sobre la actividad cerebral que tienen que ver con las adicciones.

Por otra parte, Leslie Whitaker, ex-estudiante de doctorado del laboratorio de Morikawa e investigador en el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas también da su punto de vista:

“Los animales aislados tienen un perfil más agresivo. Están más ansiosos. Póngalos en un campo abierto y se congelan más. También sabemos que las áreas del cerebro que están más implicadas en la memoria consciente se verán afectadas. Pero el tipo de memoria implicada en la adicción no es la memoria consciente. Es una preferencia inconsciente por el lugar en el que consiguió el premio. Siguen volviendo a ella sin siquiera saber por qué. Ese tipo de memoria se ve reforzada por el aislamiento”

Durante el estudio, las ratas fueron separadas de sus compañeras durante un mes cuando tenían una edad de 21 días (lo que vendría a ser la adolescencia en los seres humanos). Posteriormente, ensayaron la respuesta de las ratas frente a diferentes niveles de exposición a la anfetamina y el alcohol.

Para sorpresa de los investigadores, las ratas aisladas eran mucho más propensas a buscar las anfetaminas y el alcohol en comparación con el grupo control. Casi todas las ratas aisladas mostraron una gran preferencia por las drogas después de una sola exposición, en comparación a las ratas no aisladas, que se convirtieron en adictas tras varias exposiciones repetidas.

Y no solo eso, sino que además, las ratas aisladas socialmente son mucho más complicadas de tratar, y tardan más en desengancharse de su adicción a las anfetaminas que las ratas no aisladas.

Según los investigadores, estos resultados podrían ser extrapolables a los seres humanos, sumando un factor más a las consecuencias del aislamiento social que ya se conocían anteriormente. Un mal factor, todo sea dicho.

Vía | Psypost.