El Madison Square Garden de Nueva York.

El Madison Square Garden de Nueva York. Unsplash Omicrono

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Nueva York sufre un hackeo: ciberdelincuentes filtran datos de millones de asistentes al Madison Square Garden

El grupo de ciberdelincuentes ShinyHunters ha publicado una enorme cantidad de datos supuestamente robados al Madison Square Garden.

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Nueva York, la ciudad de los rascacielos y el lugar donde se jugará la final del Mundial de fútbol 2026, ha sufrido un importante hackeo y es que un grupo de piratas informáticos ha filtrado los registros de reconocimiento facial vinculados a millones de visitantes del Madison Square Garden.

El estadio, hogar de los New York Knicks de la NBA, lleva años usando tecnología de reconocimiento facial para controlar quién entra a sus instalaciones. Un sistema de vigilancia que ahora está en el punto de mira, ya que el grupo de ciberdelincuentes ShinyHunters ha publicado una enorme cantidad de datos supuestamente robados a Madison Square Garden Entertainment después de que la compañía incumpliera el plazo para el pago del rescate.

Según informan desde DigitalTrends, los informes de la filtración incluyen desde registros de reconocimiento facial hasta información de clientes, evaluaciones de seguridad internas y otros datos confidenciales relacionados con millones de visitantes.

La mayoría de las brechas de seguridad afectan a contraseñas, correos electrónicos o datos bancarios. Sin embargo, este caso parece ir un paso más allá al incluir información mucho más sensible: datos vinculados a la forma en que se vigilaba e identificaba a las personas en entornos físicos.

El sistema de reconocimiento facial del Madison Square Garden lleva años generando polémica. La empresa ha desplegado esta tecnología en sus instalaciones para identificar a los asistentes y, en determinadas situaciones, aplicar normas que han sido cuestionadas por expertos en privacidad y autoridades reguladoras.

Hacker

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Desde hace tiempo, los críticos advierten que acumular grandes volúmenes de datos biométricos convierte a estas bases en un objetivo prioritario para los ciberdelincuentes. Esta filtración, según parece, refuerza esas preocupaciones.

Los informes apuntan a que los datos expuestos incluyen información de seguimiento biométrico, análisis internos de riesgos, registros de verificación de antecedentes y listas de asistentes. Además, el conjunto filtrado contendría comunicaciones de clientes, como mensajes de usuarios inquietos ante posibles errores de identificación por parte de los sistemas de reconocimiento facial.

De confirmarse, implicaría que las quejas sobre vigilancia se almacenaban junto con los propios datos de seguimiento.

Lo que hace especialmente relevante este incidente es el debate más amplio que abre sobre el uso de tecnologías de vigilancia. Las organizaciones suelen defender el reconocimiento facial como una herramienta para mejorar la seguridad o la eficiencia.

No obstante, cada cámara, cada base de datos y cada perfil generado supone un archivo adicional de información extremadamente sensible que debe ser protegido. Y cuanto más completos son esos registros, mayor es su atractivo para los atacantes.

Este episodio ocurre menos de un año después de otro importante fallo de ciberseguridad relacionado con el Madison Square Garden, lo que vuelve a poner en duda la capacidad de las organizaciones para gestionar el creciente volumen de datos personales que recopilan.

Por el momento, muchos aspectos siguen sin confirmarse: no se ha verificado de forma independiente el alcance total de la filtración, ni Madison Square Garden Entertainment ha detallado públicamente su magnitud. Aun así, el problema podría ir más allá de una sola compañía.