El presidente del Gobierno Pedro Sánchez
España da una lección a Europa: crea un sistema pionero que analiza cómo conduces tu coche para acabar con los atascos
Stellantis y Xouba analizan los datos de coches conectados para ayudar a las administraciones a predecir accidentes y mejorar las carreteras españolas.
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Toda la sociedad está digitalizándose, eso es un hecho. Y la movilidad no es una excepción. En España hemos visto movimientos polémicos como la introducción de la baliza conectada V16 y en el futuro habrá más.
Mobilisights Connect, la división especializada en servicios de software y gestión de datos del gigante automovilístico Stellantis, ha firmado una alianza con la startup española Xouba.
El objetivo principal de esta unión es poner la información recopilada por millones de vehículos conectados al servicio directo de las autoridades de tráfico en España, facilitando la toma de decisiones basadas en datos reales y objetivos.
Xouba combina la ingeniería de caminos tradicional con técnicas avanzadas de análisis predictivo. Su papel es actuar como el traductor que convierte el lenguaje técnico de los sensores de los coches en herramientas operativas e informes comprensibles para los ingenieros y responsables públicos.
Esta combinación permite que la gestión de la seguridad vial deje de ser reactiva y pase a ser proactiva. Históricamente, las administraciones intervenían en una carretera cuando se detectaba un tramo de concentración de accidentes, es decir, después de que hubieran ocurrido los siniestros.
Coche conectado Omicrono
La intención de este acuerdo es identificar los patrones de riesgo antes de que se produzcan los accidentes graves. A través de la infraestructura analítica que desarrollará Xouba utilizando los datos de Stellantis, las autoridades de tráfico españolas tendrán acceso a diferentes áreas operativas.
La información utilizada para generar los modelos predictivos y los análisis de tráfico se procesa de forma agregada y completamente anonimizada. Esto significa que las herramientas analíticas de Xouba no registran ni identifican la identidad de ningún conductor, pasajero o vehículo específico.
Coches en una intersección Omicrono
El sistema no busca rastrear trayectos individuales con fines de control o sanción, sino agrupar los comportamientos generales del tráfico para identificar anomalías estadísticas en la vía, como frenadas bruscas recurrentes en una curva concreta, pérdidas de tracción masivas en días de lluvia o retenciones imprevistas que delaten un defecto de diseño en la calzada.
La incorporación de los datos de Stellantis permite dar un salto de escala cuantitativo y cualitativo. Hasta la fecha, los estudios de tráfico de las administraciones dependían en gran medida de elementos fijos de medición, como los aforadores de espira situados bajo el asfalto, las cámaras de vigilancia de la Dirección General de Tráfico o campañas de muestreo puntuales. Aunque estos sistemas siguen siendo útiles, ofrecen una visión parcial y localizada de la red de carreteras.
La tecnología del coche conectado permite que cada vehículo actúe como una estación meteorológica, un medidor de velocidad y un sensor de vibración móvil a lo largo de miles de kilómetros diarios.
Al cruzar los datos de activación del control de estabilidad, el funcionamiento de los limpialunetas, la velocidad media por tramos y las deceleraciones, la plataforma analítica puede componer un mapa digital en tiempo real de las condiciones reales de conducción en toda la geografía española.
Coches conectados Omicrono
"Se trata de convertir los datos en decisiones que ayuden a que las carreteras sean más seguras, el tráfico más fluido y las inversiones en infraestructuras más eficaces", indica Giuseppe Noto, Ejecutivo de Cuentas de Sector Público en EMEA de Mobilisights Connect.
Esto agiliza la detección de cuellos de botella y permite priorizar los presupuestos públicos destinados a la conservación de carreteras hacia los puntos que mayor riesgo presentan para la seguridad de los ciudadanos.
Este acuerdo estratégico es un paso adelante en la consolidación de las ciudades inteligentes y los sistemas de transporte sostenibles en Europa.
La colaboración demuestra que la tecnología del automóvil no solo redefine la experiencia de propiedad de un coche, sino que se convierte en una herramienta de seguridad pública esencial cuando los datos se gestionan de manera responsable, profesional y orientada al beneficio de la sociedad.