Icono de Claude sobre imagen del Pentágono

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La 'guerra' de la IA continúa: Anthropic pierde contratos de defensa por el veto de Trump y OpenAI se ofrece a la OTAN

La tensión suscitada por los sucesos entre el ejecutivo estadounidense y la firma de Dario Amodei se ha visto incrementada por los movimientos de Sam Altman.

Más información: En la guerra de las IA, vale todo: Anthropic acusa a Deepseek y otras empresas chinas de crear copias ilícitas de Claude

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La guerra incesante que libran las empresas de inteligencia artificial ha tomado un cariz problemático que muchos no veían venir. El plantón de Anthropic y su posterior veto en las agencias del gobierno se unen al reciente acuerdo que OpenAI firmó con el Pentágono.

Así, la decisión de Donald Trump parece extenderse por las ramas industriales del sector de defensa de EEUU. Tal y como informa Reuters, los contratistas de defensa estadounidenses parecen dispuestos a cumplir las órdenes de prohibir el uso de las herramientas de Anthropic en sus cadenas de suministro.

Esto implicaría que contratistas tan relevantes como Lockheed Martin purgarían los sistemas de IA como Claude de sus entornos, haciendo todavía más daño a una compañía que, eso sí, ha ganado rédito social por la disposición de OpenAI para acceder a las exigencias del Departamento de Guerra (DOW).

El veto a Anthropic se extiende

La situación no ha hecho más que empeorar para la firma de Dario Amodei. El día 26 de febrero, el mismo CEO de la empresa publicó un comunicado hablando de los contratos de Anthropic con el Departamento de Guerra de EE.UU.

Si bien Amodei abogaba por usar la IA para defender al país "y otras democracias", aclaró que en ningún caso prestarían sus tecnologías de inteligencia artificial para ciertos casos de uso, como la vigilancia masiva en suelo estadounidense o el control de armas autónomas.

Dario Amodei fue uno de los líderes primeros de OpenAI

Dario Amodei fue uno de los líderes primeros de OpenAI El Androide Libre

También aseguró haber sufrido presiones del Pentágono para difuminar las que consideraba como líneas rojas en sus acuerdos con el Departamento de Guerra. Según el CEO de Anthropic, el DOW solo contrataría a empresas que aceptasen "cualquier uso legal" de estas IA.

Poco después, OpenAI anunció un acuerdo con el Pentágono para desplegar sistemas avanzados de IA en entornos clasificados, con las mismas salvaguardas que Anthropic había establecido anteriormente.

El ejecutivo de Trump lanzó una amenaza velada contra el rival de Sam Altman, que luego cumplió. Se produjo un veto directo que implicaba la imposibilidad de usar las herramientas de Anthropic en cualquiera de las agencias del gobierno.

Incluso se designó a Anthropic como un elemento de riesgo para las cadenas de suministro de seguridad nacional. Pete Hegseth, secretario de Defensa, aseguró que ningún contratista, proveedor o socio que hiciera negocios con el ejército podría realizar "ninguna actividad comercial" con Anthropic.

Icono de Claude sobre imagen del Pentágono

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Este procedimiento de eliminación gradual de Claude y otras herramientas de las agencias federales del gobierno llevaría unos seis meses, dijo el ejecutivo estadounidense. Eso sí, Anthropic anunció que impugnaría este veto en los tribunales.

No existe una base legal sólida, exponen expertos en la materia, para prohibir a los contratistas de defensa el uso de estos sistemas de inteligencia artificial. Sin embargo, varias han expresado su intención de alinearse con la agresiva agenda de Trump.

La primera ha sido Lockheed Martin, que ya ha anunciado que seguirá todas las instrucciones tanto del presidente como del Departamento de Guerra y que el impacto consecuente de esta decisión será "mínimo".

La posición de la compañía no parece ser la única. Según relata Axios, medio que ha consultado a otros contratistas por esta cuestión, varios se han posicionado a favor de estas medidas, al menos por iniciativa propia.

Un GMLRS es disparado desde el lanzador HIMARS de Lockheed Martin.

Un GMLRS es disparado desde el lanzador HIMARS de Lockheed Martin. US Army

Huntington Ingalls Industries (HII) negó tener ningún tipo de relación con Anthropic y Leidos aseguró estar preparada para ajustar su conjunto de herramientas para adaptarse a las nuevas políticas establecidas por el gobierno estadounidense.

Algo muy similar ha pasado con Northrop Grumman. Aclaran que han hecho un uso de Claude muy limitado y que no continuarán con él. No obstante, hay otros muchos contratistas que no han realizado declaraciones respecto al tema.

Una noticia que contrasta enormemente con los comentarios vertidos por Emil Michael, subsecretario de defensa para la investigación e ingeniería, en los que afirma que las medidas restrictivas frente a la IA podrían causar problemas en futuras misiones militares.

Michael intervino en la Cumbre de Dinamismo Americano en Washington, un evento que aglutina a varias compañías del sector aeroespacial y la defensa. La cumbre estuvo marcada por el culebrón entre el gobierno de Trump y Anthropic.

Sam Altman, CEO de OpenAI, en una foto de archivo

Sam Altman, CEO de OpenAI, en una foto de archivo Wikimedia Commons Omicrono

Explicó que en los tiempos de la administración Biden, los contratos comerciales de IA firmados bajo su mandato incluían restricciones operativas que podrían paralizar misiones militares casi en tiempo real, incluyendo las capacidades de estas misiones de ejecutar operaciones de combate.

Revisó algunos de los términos y restricciones que ya estaban implementados en modelos de IA presentes en comandos militares de alto calado. A su juicio, estas medidas podían provocar fricción en el campo de batalla.

Según Michael, los contratos estaban diseñados con una estructura clara. Si el operador de un sistema incumplía ciertos términos del servicio, el modelo podría simplemente detenerse mientras la operación tiene en curso.

Recordemos que incluso ahora, después del veto, el Pentágono ha estado utilizando de forma clara y frecuente Claude para sus misiones militares. La captura de Nicolás Maduro en Venezuela tuvo precisamente al asistente como protagonista.

Icono de Claude en un sistema COBOL

Icono de Claude en un sistema COBOL Omicrono

En este sentido, el subsecretario fue claro: no permitirían que ninguna empresa dictaminase "un nuevo conjunto de políticas más allá de lo que se ha aprobado en el Congreso", posicionando al organismo gubernamental por encima.

Las ansias expansionistas de OpenAI

De forma casi paralela, Reuters ha informado sobre la posibilidad de que OpenAI acabe firmando un contrato para implementar sus sistemas de IA en redes de la OTAN. La firma de Sam Altman estaría sopesando este hecho actualmente.

Según detalló el The Wall Street Journal, el mismo Altman habría expresado esta intención en una reunión empresarial, con el objetivo de implementar todas sus tecnologías en todas las redes no clasificadas de la alianza militar.

De darse este acuerdo, OpenAI daría un paso más en su incursión en cuestiones de materia militar, pese al descontento generalizado presente en una buena parte de sus usuarios, fruto de estas decisiones empresariales.