El secretario de Guerra de Estados Unidos y el CEO de Anthropic

El secretario de Guerra de Estados Unidos y el CEO de Anthropic Omicrono

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El gobierno de Estados Unidos amenaza a Anthropic si no permite el uso de su IA para operaciones militares

El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha amenazado a Anthropic si no permite el uso sin restricciones de Claude en operaciones militares.

Más información: En la guerra de las IA, vale todo: Anthropic acusa a Deepseek y otras empresas chinas de crear copias ilícitas de Claude

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La escalada de la importancia de las diferentes inteligencias artificiales no ha pasado desapercibida para el ejército. Grok acaba de ganar acceso a sistemas del Pentágono y podrá ser usada para armas y vigilancia masiva.

Hasta ahora en la administración Trump se usaba Claude, de Anthropic, pero Elon Musk ha maniobrado para que su IA también tenga relevancia en ese marco.

De hecho, ahora las tensiones tecnológicas en el ámbito internacional alcanzan niveles sin precedentes en la relación entre el gobierno estadounidense y las empresas de inteligencia artificial.

El Secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, ha lanzado una advertencia contundente a la empresa Anthropic, asegurando que será eliminada de la cadena de suministro de su agencia si no permite que su tecnología sea utilizada plenamente en aplicaciones militares.

Esta amenaza se produjo durante una reunión en el Pentágono que el propio Hegseth exigió con el director de Anthropic, Dario Amodei, marcando un punto de fricción crítico en la integración de herramientas avanzadas en la defensa nacional.

La situación ha escalado rápidamente, otorgando a la empresa un plazo que finaliza este viernes por la tarde para cumplir con las exigencias gubernamentales.

Aunque la conversación entre los líderes se describió como cordial, los puntos de desacuerdo son profundos y afectan a la base ética de la compañía tecnológica.

El secretario de Guerra, Pete Hegseth.

El secretario de Guerra, Pete Hegseth. Reuters

Amodei ha establecido lo que considera líneas rojas innegociables para su organización, las cuales incluyen la participación en operaciones cinéticas autónomas donde las herramientas digitales tomen decisiones finales sobre objetivos militares sin intervención humana.

Asimismo, Anthropic se opone tajantemente al uso de sus sistemas para la vigilancia doméstica masiva, una postura que busca preservar su identidad como una entidad centrada en la seguridad y la responsabilidad.

No obstante, la perspectiva del Pentágono difiere significativamente. Altos cargos de la agencia de defensa sostienen que el conflicto actual no está relacionado directamente con el uso de armamento autónomo o la vigilancia a gran escala, sino con la necesidad de tener un control total sobre las herramientas adquiridas bajo contrato.

Si Anthropic no cede antes del plazo establecido, Hegseth ha amenazado con invocar la Ley de Producción de Defensa.

Esta medida legal permitiría obligar a los ejecutivos de la compañía a permitir un uso sin restricciones por parte del Pentágono alegando motivos de seguridad nacional, además de etiquetar oficialmente a la empresa como un riesgo para la cadena de suministro, lo que dañaría gravemente su reputación y viabilidad comercial en el sector público.

La visión del Departamento de Defensa, expresada por oficiales como Emil Michael, es que el organismo debe ser capaz de utilizar cualquier modelo tecnológico para todos los casos de uso que sean legales, sin restricciones impuestas por los desarrolladores privados.

Mientras tanto, Anthropic intenta mantener su imagen de empresa prudente, compartiendo informes de seguridad que incluso han reconocido que su tecnología ha sido utilizada por terceros para realizar ataques cibernéticos sofisticados.

La tensión se ha visto alimentada por informes previos que indican que el modelo Claude, propiedad de Anthropic, ya fue utilizado en operaciones militares de gran relevancia, como la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro en enero.