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Amazon Echo Flex, análisis: Alexa en cualquier rincón de tu casa

Durante un par de semanas hemos podido probar el Amazon Echo Flex, el nuevo dispositivo con Alexa en forma de enchufe. Así ha sido nuestra experiencia con él.

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Hasta hace bien poco los altavoces inteligentes parecían demasiado futuristas para triunfar en el mercado español, pero ha resultado ser todo lo contrario.

Lo decimos porque los dispositivos de este tipo han ganado una increíble popularidad tanto en nuestro país como en todo el mundo. Seguro que más de un amigo o familiar tuyo ya tiene algún Amazon Echo o un Google Home.

En este sentido, cada cierto tiempo Amazon renueva sus Echo o lanza nuevos dispositivos con Alexa, como el caso del nuevo Echo Flex: un enchufe que te permitirá tener a Alexa en cualquier parte de tu casa. ¡Os contamos cómo ha sido nuestra experiencia con él!

Discreto y manejable

El diseño del Echo Flex es muy diferente al resto de dispositivos de la familia Echo. Como podéis ver en las imágenes no se trata de un altavoz, sino de un enchufe un tanto peculiar.

Precisamente, que sea un enchufe lo convierte en un dispositivo bastante discreto y poco voluminoso, hablamos de unas dimensiones de 7,2 x 6,7 x 7,3 centímetros y un peso de tan solo 154 gramos.

La parte delantera del Echo Flex está coronada por un LED que cambiará de color según lo que ocurra, desempeñando así la misma función de los aros de luz en los altavoces inteligentes de Amazon. A continuación nos encontramos con un botón de acción para invocar a Alexa manualmente si así lo deseamos.

Después está el botón para activar o desactivar los micrófonos y, justo debajo, los pequeños altavoces del dispositivo. En el lateral derecho tenemos una salida de audio de 3,5 milímetros, que podremos utilizar para conectar unos altavoces si queremos más potencia de sonido, mientras que en la zona inferior se sitúa un puerto USB, útil para cargar el móvil o conectar algún accesorio, como un sensor de movimiento o uno de luz ambiental.

Sonido con limitaciones

Configurar el Echo Flex es muy fácil, como suele ser norma en los dispositivos de Amazon de este tipo. Basta con enchufarlo a una toma de corriente e instalar la app de Alexa en un smartphone, donde se nos guiará paso por paso.

En lo referente a su uso, podremos hacer lo mismo que con cualquier otro dispositivo con Alexa. Desde preguntar sobre el tiempo, hasta escuchar las noticias más destacas o enterarte de cómo le ha ido a tu equipo de fútbol. También controlar otros dispositivos inteligentes con la voz, escuchar música, poner alarmas, etcétera.

La gran diferencia entre el Echo Flex y el resto de Echo reside en la potencia de su audio, cosa que no es de extrañar teniendo en cuenta su tamaño. Los altavoces son mucho menos potentes que los de sus hermanos mayores, por lo que la experiencia de escuchar música ha sido mucho peor, al menos en mi caso. También se nota en la calidad del sonido, que es mucho más metálico, nada que ver con los demás Amazon Echo. 

Algo similar ocurre con el micrófono, que en ocasiones no ha detectado mi voz si me encontraba algo lejos. Precisamente por esa razón, y como también hace Amazon, recomendamos no situar el Echo Flex detrás de muebles o electrodomésticos de gran tamaño. De no ser así lo más probable es que no escuche nuestras peticiones.

Perfecto como apoyo a otros altavoces

Pese a sus limitaciones, me ha parecido un dispositivo ideal como apoyo a otro Echo con mayor potencia sin la necesidad de gastar demasiado dinero. Como he dicho, no va a ser demasiado útil para escuchar música, pero sí para hacer todo tipo de tareas con Alexa.

Repito que no es un dispositivo que pueda presumir por su sonido o por sus micrófonos, razón por la que viene bien tenerlo en una zona pequeña de nuestra casa a la que no llegue el altavoz principal, como una cocina, un baño o una habitación que no sea demasiado amplia.

Como curiosidad, también hemos podido probarlo en conjunto con una luz de noche inteligente. Ésta debe enchufarse en el USB del Echo Flex y Alexa la detectará de manera automática.

La luz se encenderá y apagará automáticamente según las condiciones lumínicas. Durante el tiempo que la he probado lo ha hecho muy bien de manera automática, aunque también podremos programar la luz para que se ilumine en los horarios que deseemos.

Eso sí, no es una luz que ilumine por completo una habitación, sino más bien para que podamos ver en plena oscuridad en aquellos trayectos nocturnos hacia el baño, por lo que me ha parecido una buena idea para tenerla en un pasillo junto al enchufe.

Conclusión 

Amazon cuenta con tantos dispositivos en su familia Echo que a veces es difícil establecer grandes diferencias entre ellos. Pese a ello, con el Echo Flex la distinción es mucho más fácil debido a sus características.

En primer lugar, es mucho más discreto y no desempeña el mismo rol que cualquiera de los otros altavoces. El Echo Flex integra unos micrófonos menos eficientes y una potencia de sonido bastante inferior al resto de Echo, por lo que para mí lo más lógico es utilizarlo para ampliar tu ecosistema de Alexa sin la necesidad de una gran inversión.

Cabe recordar que éste está a la venta normalmente por 29,99 €, aunque en el momento de escribir estas palabras Amazon lo vende por tan solo 19,99 €, una cifra muy jugosa si quieres contar con otro dispositivo más con Alexa en tu hogar.

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