Inicio del traslado del cohete SLS y la nave Orion de Artemis II Omicrono
La NASA inicia el traslado del cohete SLS y la nave Orion para preparar el lanzamiento de la histórica misión Artemis II
El transporte cubrirá una distancia de cerca de 6,5 km desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos hasta la Plataforma de Lanzamiento 39B.
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La Luna está un paso más cerca. El esperado lanzamiento de Artemis II, la misión que va a devolver al ser humano a la órbita lunar, está cumpliendo un paso decisivo con el inicio del traslado del gigantesco cohete SLS y la nave espacial Orion en el Centro Espacial Kennedy en Florida.
El viaje, de casi 6,5 km, no será fácil. Un enorme vehículo transportador es el encargado de llevar de forma segura el colosal lanzador de más de 100 metros de altura desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos hasta la Plataforma de Lanzamiento 39B, un trayecto con una duración prevista de entre 8 y 12 horas, dependiendo de las paradas técnicas necesarias y de las condiciones meteorológicas.
“Nos estamos acercando a la misión Artemis II, y tenemos su lanzamiento a la vuelta de la esquina”, aseguró Lori Glaze, administradora asociada interina para la Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración de la NASA.
El traslado del cohete de la misión Artemis II
El conjunto se mueve a menos de 1 km/h para minimizar vibraciones y cargas sobre la estructura. Todo el sistema descansa sobre el conocido como 'crawler-transporter II', un gigantesco vehículo oruga capaz de mantener nivelada la plataforma pese al desnivel del terreno.
Este vehículo se sitúa bajo el Lanzador Móvil, eleva la estructura con el SLS y Orión ya apilados y avanza sobre una vía especial de grava compactada, diseñada para repartir las cargas.
El cohete SLS y la nave Orion saliendo del Edificio de Ensamblaje de Vehículos de la NASA. Omicrono
El Lanzador Móvil integra la plataforma y la torre de servicio, con múltiples niveles de acceso y brazos umbilicales que suministran electricidad, comunicaciones, propelentes criogénicos y sistemas de control ambiental.
Durante el traslado, estos umbilicales se aseguran en configuración de transporte para resistir los esfuerzos mecánicos. El cohete se fija mediante puntos de anclaje en los propulsores sólidos, que se liberarán solo en el momento del lanzamiento.
A lo largo del trayecto se realizarán paradas programadas para verificar la inclinación, las cargas en puntos críticos y el comportamiento de la estructura, mientras equipos de ingeniería monitorizarán en tiempo real tanto el cohete como el vehículo de transporte.
Al llegar a la plataforma 39B, el crawler ascenderá la rampa con ajustes milimétricos en cada esquina para mantener horizontal la base del Lanzador Móvil. Una vez en posición, se transferirá el peso a los pedestales fijos de la rampa y el vehículo oruga se retirará.
A partir de ahí comenzará la fase de integración en tierra: la conexión de líneas eléctricas y de datos, el acoplamiento de los conductos de combustible criogénico y el inicio de las pruebas de sistemas, que culminarán en un ensayo general de carga de propelente y cuenta atrás completa, previsto para el 2 de febrero, antes de autorizar el lanzamiento de Artemis II.
La primera ventana de lanzamiento se abre el 6 de febrero, por lo que técnicos e ingenieros de la NASA han estado supervisando y arreglando todos los elementos necesarios para acelerar el traslado a contrarreloj. Eso ha incluido el reemplazo de un cable del sistema de terminación de vuelo y de una válvula relacionada con la presurización de la escotilla de Orión, además de fugas en el hardware de soporte en tierra.