Canon EOS R6 Mark III.

Canon EOS R6 Mark III. Manuel Fernández Omicrono

Análisis y Pruebas

Probamos la Canon EOS R6 Mark III: la cámara 'full frame' que asalta la gama alta con increíbles funciones de vídeo

Este nuevo dispositivo se vale de unas capacidades muy versátiles para grabar, sobre todo teniendo en cuenta su rango de precio.

Más información: Probamos la Canon EOS R10: la cámara versátil perfecta para hacer todo lo que se te ocurra

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El sector profesional de la fotografía lleva unos meses bastante animado. Al reciente lanzamiento de la Sony Alpha A7V hay que sumarle las presentaciones de los últimos modelos de cámaras mirrorless de Canon, como las R5 Mark II y Canon EOS R1.

Rivalizando directamente con la Sony A7V, llega la Canon EOS R6 Mark III, la tercera generación de una gama de cámaras legendaria que aboga por el formato híbrido y un precio relativamente comedido de unos 3.000 euros solo cuerpo.

Esta ha sido la cámara que he llevado en mis manos durante los lluviosos días de enero, y la conclusión ha sido clara. No solo es uno de los mejores equipos de gama media, sino que es increíblemente buena en algunos apartados, como el vídeo.

Es una R6, y esas son buenas noticias

El diseño de esta Canon EOS R6 Mark III no tendrá peso en este análisis, y no precisamente por un mal motivo. La compañía japonesa ha decidido ser extremadamente continuista con esta nueva cámara, al menos si nos fijamos en generaciones pasadas.

Si funciona, no lo rompas. La R6 Mark III disfruta de prácticamente el mismo cuerpo que sus hermanas menores, con ciertas salvedades muy puntuales. Y los cuerpos de estas cámaras ya nos habían gustado sobremanera.

Canon EOS R6 Mark III.

Canon EOS R6 Mark III. Manuel Fernández Omicrono

Se siente robusta, premium y capaz de aguantar todo lo que le echemos. El agarre es sencillamente espectacular y su tamaño es lo suficientemente voluminoso como para notarlo, pero lo suficientemente compacto para que no sea un mamotreto en las manos.

En este sentido entra en juego un cuerpo muy resistente a las inclemencias del tiempo, para poder trabajar en entornos húmedos o relativamente lluviosos sin demasiados inconvenientes.

Algunos de los elementos de esta R6 Mark III respecto a la R6 Mark II son calcados: misma pantalla LCD de 3 pulgadas, mismo visor OLED de 3,69 millones de puntos, mismo agarre...

Por supuesto, seguimos manteniendo la montura RF de la gama mirrorless de Canon, ya presente en las Canon EOS R y en la Cinema Line de la firma. Como decimos, son todo ventajas.

Canon EOS R6 Mark III.

Canon EOS R6 Mark III. Manuel Fernández Omicrono

Y es que en la EOS R6 Mark II ya teníamos muchas bondades a nivel físico: doble ranura SD (una para tarjetas CFexpress), cortinilla de obturador tapando el sensor con cambios de lente, pantalla totalmente táctil y una plétora de puertos.

Sin embargo, el cambio que más agradecemos con diferencia en esta Canon EOS R6 Mark III tiene que ver con un puerto. El puerto HDMI completo que ahora incorpora esta cámara y que sustituye al micro HDMI de la anterior iteración.

Este es un cambio enorme, especialmente a la hora de trabajar en entornos semiprofesionales de vídeo. El puerto micro HDMI nunca ha sido santo de devoción de los usuarios, ya que es un puerto endeble, demasiado compacto y con problemas de durabilidad.

Por fin decimos adiós a ese puerto y decimos hola a un HDMI de tamaño completo, que se complementa con un puerto USB-C, un jack para obturador por cable y dos jacks de 3,5 mm para micrófono y monitoreo de audio.

Una bestia en fotografía

Al ser la Canon EOS R6 Mark III una cámara híbrida, segmentaremos de forma diferenciada su rendimiento en vídeo y en fotografía. Es aquí cuando vemos un auténtico salto en calidad frente a la EOS R6 Mark II, que ya era excelente en este apartado.

Canon EOS R6 Mark III.

Canon EOS R6 Mark III. Manuel Fernández Omicrono

Cambiamos de sensor. Mientras que la Mark II incluía un CMOS de 24,2 megapíxeles, su nueva generación pasa a otro de 32,5 megapíxeles, con un ISO ampliable a 102400 y con estabilización en el cuerpo de 5 ejes.

El enfoque corre a cargo del Dual Pixel CMOS AF II de Canon incorporando por el camino reconocimiento de personas, vehículos, animales y sobre todo, un registro de prioridad de personas muy conveniente en deportes y eventos deportivos.

En cuanto a ráfaga, la Canon EOS R6 Mark III presume de 12 fps en obturador mecánico con 40 en obturador electrónico. Todo ello aderezado con Servo AF, disparos en serie previos y disparos previos en serie a 20 fps, incluso en RAW.

Canon habla de un rendimiento de autofoco en exposiciones de -6,5 EV que promete fiabilidad y buenos resultados incluso cuando la luz escasea. Nada menos que 8,5 pasos de estabilización con objetivos RF compatibles.

Canon EOS R6 Mark III.

Canon EOS R6 Mark III. Manuel Fernández Omicrono

La calidad de imagen queda fuera de toda duda. La ciencia de color de Canon vuelve a hacer de las suyas y arroja unos resultados en RAW y en JPEG muy llamativos. No hacen falta muchos retoques para dejar estas imágenes impresionantes.

El nivel de detalle y el rango dinámico son propios de la gama alta, gracias a un aumento de resolución entre generaciones que sienta a esta R6 Mark III como un guante. Si además combinamos la cámara con buenas lentes, obtendremos fotografías del más alto nivel.

Todo este rendimiento se apoya en un autoenfoque que se posiciona entre los mejores del mercado. El reconocimiento automático de sujetos, así como el autoenfoque en servo provienen de la gama más alta de Canon.

Y se nota. El autoenfoque de esta Canon EOS R6 Mark III y de otros tantos modelos me hace confiar ciegamente en la cámara, y me quita mucha carga de trabajo a la hora de preocuparme por enfocar.

Canon EOS R6 Mark III.

Canon EOS R6 Mark III. Manuel Fernández Omicrono

Casi siempre el enfoque es certero y capta el sujeto como tiene que captarlo. Solo he tenido dificultades en situaciones increíblemente complejas o en entornos con muy poca luz, o casi nula.

El rendimiento ISO también nos ha sorprendido para bien. Hemos podido tener imágenes usables a valores de 12800 e incluso 25600 ISO, aunque esto realmente no importa gracias a las herramientas de reducción de ruido de Adobe y otras compañías basadas en IA.

El punto que menos nos ha gustado del apartado fotográfico de esta R6 Mark III tiene que ver con su visor. Es muy bueno, pero tiene algo de margen de mejora. En ocasiones se siente algo más digital de la cuenta y su brillo podría ser un pelín mejor.

Demasiado buena en vídeo

Aunque las Canon EOS R6 han sido cámaras históricamente híbridas, el fabricante siempre ha implementado ciertas limitaciones para evitar que estas canibalicen sus gamas más potentes, como serían las EOS R5, R3, R1 o las EOS Cinema Line.

Esta tendencia comenzó a quebrarse con unas gamas intermedias que poco a poco implementaban mejoras que solían estar reservadas para modelos mucho más caros. Fue el caso de unas ya estupendas Canon EOS R7 o Canon EOS R8.

Canon ha decidido tirar la casa por la ventana y dotar a su EOS R6 Mark III de un rendimiento en vídeo que casi podría considerarse excesivamente bueno, teniendo en cuenta el precio de este equipo.

Primero, titulares. Esta cámara puede grabar en formato RAW de hasta 7K DCI, y en formato Open Gate, para captar la totalidad del sensor en una resolución máxima de 4K a 30 fps y en formato 3:2.

Haciendo uso del formato Open Gate RAW podremos sacar vídeos de resoluciones máximas de 6.960 x 4.640, a velocidades de 30, 25, 24 fps. Si queremos optar por el 4K DCI Intra Tipo 3, podremos grabar hasta 120 fps si queremos para cámaras lentas.

Así, podremos grabar en formato 4K a un máximo de 120 fps, 2K a un máximo de 180 fps y Full HD (1080p) hasta 180 fps. Por si fuera poco, también podremos grabar vídeo en time-lapse a 4K 30 fps y hacer uso de las curvas logarítmicas Canon Log 2, 3, CQ PQ, HLG y Canon 709.

A modo de comparación, debemos recordar que la anterior Canon EOS R6 Mark II podía grabar a 4K UHD hasta 60 fps y en 6K RAW, pero grabando mediante HDMI en un dispositivo tipo Atomos Ninja V+.

Esto se traduce en formatos de grabación de lo más variados. Por ejemplo, podremos grabar XF-HEVC S en H.265, YCbCr a 4:2:2 y con una profundidad de 10 bits. También podremos optar por XF-AVC S en H.264, 4:2:2 en 10 bits.

A nivel de flujos de datos, podemos alcanzar un máximo en 7K RAW a 30 fps de 2.600 Mbps siempre y cuando tengamos una tarjeta lo suficientemente rápida o usemos una unidad de almacenamiento externa.

Canon EOS R6 Mark III.

Canon EOS R6 Mark III. Manuel Fernández Omicrono

A todo esto debemos de sumarle grabación de audio a 48 KHz en 24 o 16 bits vía 2 canales y grabación continuada en ambas tarjetas y grabación ininterrumpida usando ambos slots. En HDMI, podremos sacar ProRes RAW 7J y YCbCr 4:2:2 sin comprimir.

Pero estas no son las únicas virtudes de la Canon EOS R6 Mark III. Por si fuera poco, Canon también ha añadido a la mesa marcadores de relación de aspecto en Open Gate, controles separados de foto y vídeo y el mismo sistema de archivos de las Cinema Line.

Si estás muy metido en el mundillo de la fotografía, quizás te suenen estas especificaciones. La Canon EOS C50, perteneciente a la gama Cinema EOS de Canon, comparte varias similitudes.

Entre ellas, un sensor de 32 megapíxeles, con capacidad para grabar 7K RAW y Open Gate, así como Cinema RAW Light, aunque con diferencias importantes en la grabación RAW completa, que alcanza los 12 bits.

Canon EOS R6 Mark III.

Canon EOS R6 Mark III. Manuel Fernández Omicrono

Los resultados son brutales, quizás demasiado. Solo con la función Open Gate podemos aprovechar todo el área del sensor para recortar el vídeo a la relación que necesitemos usando esos 32,5 megapíxeles de resolución.

Pero es que además contamos con ISO Dual, luz de Tally y un autoenfoque en vídeo con seguimiento de sujetos que hace todavía más fáciles las cosas. Existen ciertas limitaciones, sí, pero son nimias.

Un ejemplo está en el Open Gate. Es imposible usar esta característica y aprovechar la estabilización en el cuerpo, obligándonos a elegir una u otra. Tampoco alcanzamos las cuotas de velocidad de datos de la EOS C50, por otro lado.

Pero por el resto, creemos que hay demasiadas ventajas en un cuerpo muy compacto que además compite en la gama media, no en la alta. El siguiente escalón es la Canon EOS R5 Mark II, con su 8K RAW a 60 fps.

Canon EOS R6 Mark III.

Canon EOS R6 Mark III. Manuel Fernández Omicrono

Un punto importante es que no hemos tenido problemas de sobrecalentamiento. Hemos recorrido Málaga en algunos días muy calurosos grabando a máximas calidades, haciendo uso del Open Gate, y el calentamiento ha sido perceptible, pero no incómodo o incapacitante.

Canon ha implementado sus nuevas baterías LP-E6P, estrenadas con la EOS R5 Mark II. La autonomía sigue siendo buenísima, por lo que la crítica, otra vez, recae en este estándar.

Al igual que ocurre con este otro modelo de Canon, las baterías LP-E6P presentan problemas. Tienen el mismo diseño de las LP-E6NH anteriores, pero usan una mayor potencia para permitir usar estas nuevas prestaciones.

¿Es posible usar las LP-E6NH en la EOS R6 Mark III? Sí, al menos a nivel físico, pero algunas de las funciones de la cámara quedarán bloqueadas. Para acceder a todas las prestaciones, habrá que usar las LP-E6P.

¿Me la compro?

La Canon EOS R6 Mark III compite en la gama media-alta de las Full Frame mirrorless actuales, costando solo cuerpo unos 3.000 euros, dependiendo de dónde la compremos. Y sí, puede sonar bastante caro.

Sin embargo, es un precio realmente competitivo si recordamos que existen otras opciones de grabación de vídeo profesional de las líneas Cinema EOS de Canon o las FX de Sony a un coste superior. Y algo muy parecido ocurre con la fotografía.

Canon EOS R6 Mark III.

Canon EOS R6 Mark III. Manuel Fernández Omicrono

La EOS R6 Mark III lo hace bien en ambos campos, casi sin despeinarse. Hasta el punto de que creemos que Canon se ha pasado un poco otorgando características a esta cámara, viendo su catálogo actual.

Así, la Mark III se postula como una de las mejores cámaras híbridas del momento, consolidándola como una herramienta de trabajo que cumplirá las expectativas tanto de productores que están empezando como de los fotógrafos ya establecidos en el sistema Canon.