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La UE cambia las normas: Google limitará la búsqueda de viajes para cumplir la ley y avisa de una "peor experiencia"

La ley europea obliga a la tecnológica a redirigir el tráfico hacia plataformas de terceros para evitar multas de hasta el 5 % de sus ingresos mundiales.

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Las búsquedas de hoteles, vuelos y servicios turísticos en la Unión Europea dejarán de ser como las conocemos. Google ha iniciado un profundo rediseño estructural en sus páginas de resultados, conocidas como SERP en el sector SEO, para acatar las estrictas exigencias de la Ley de Mercados Digitales (DMA).

Este movimiento elimina los populares módulos enriquecidos que permitían consultar tarifas en tiempo real directamente desde el buscador. A partir de ahora, la tecnológica priorizará el envío de tráfico hacia plataformas y agregadores de terceros, en lo que supone uno de los mayores cambios de interfaz que ha experimentado Europa para las consultas transaccionales.

Hasta ahora, la intención de búsqueda vinculada a los viajes se resolvía rápidamente gracias al ecosistema integrado de Google. El usuario podía comparar billetes de avión, ver el precio por noche de un alojamiento y comprobar la disponibilidad sin necesidad de entrar primero en otras páginas web.

Sin embargo, la Comisión Europea determinó que esta presentación visual otorgaba una ventaja competitiva injusta a los servicios de Mountain View, lo que derivó en julio en una multa de 460 millones de euros por trato preferente. Para evitar nuevas penalizaciones, la arquitectura visual de los resultados cambia radicalmente.

La parte superior de las búsquedas mostrará un enlace destacado a un buscador especializado, seguido de otras dos opciones con menos detalles, obligando al usuario a entrar en esas plataformas para continuar su reserva.

Por debajo de estos enlaces de terceros, el clásico carrusel de hoteles, aerolíneas y restaurantes se mantendrá visible, pero estará completamente desprovisto de precios en tiempo real y disponibilidad, restando valor a la consulta inmediata desde Google.

Su orden de aparición dependerá estrictamente del algoritmo de búsqueda orgánico y no de los intereses comerciales de la compañía. Ante este panorama, la postura de la tecnológica es tajante frente a las imposiciones de Bruselas.

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Google Manuel Ramírez El Androide Libre

Nick Fox, portavoz de Google, ha declarado a Reuters que estos ajustes empeorarán drásticamente la experiencia de búsqueda al eliminar funciones útiles de las que los usuarios europeos dependen a diario.

Según los datos de prueba de la propia compañía, el nuevo diseño genera una fricción evidente en la navegación. Los usuarios están valorando peor los resultados rediseñados y se ven obligados a reformular sus consultas con mucha más frecuencia, un indicador claro de que les cuesta más encontrar la información que necesitan a la primera.

La empresa argumenta que esta normativa favorece desproporcionadamente a los intermediarios digitales a costa de los negocios locales.

Para los consultores SEO y los responsables de marketing del sector turístico, este cambio dibuja un escenario muy complejo en la captación de tráfico web de cara a las próximas temporadas.

Google ha recordado que las modificaciones aplicadas a lo largo de 2024 para adaptarse a las normativas europeas ya provocaron un desplome del 30 % en el tráfico orgánico gratuito dirigido a las reservas directas.

Con la nueva estructura, los negocios locales corren el riesgo de sufrir descensos adicionales y perder aún más visibilidad frente a las grandes agencias de viaje.

El despliegue de esta actualización ya está en marcha en España, dado que el plazo de 60 días concedido por la UE finalizó el 23 de septiembre.

Un incumplimiento continuado expondría a Google a multas de hasta el 5 % de sus ingresos mundiales, motivo por el cual los usuarios europeos tendrán un ecosistema de búsqueda menos directo que el del resto del mundo, donde se mantendrá el funcionamiento actual.