Una freidora de aire Omicrono
Ronald Rondón, técnico: "Lo que nunca debes meter en tu air fryer es papel de aluminio, legumbres y líquidos"
No todos los alimentos pueden ir en la freidora de aire, y debemos tener varias consideraciones sobre su funcionamiento.
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En muy pocos años, la freidora de aire ha conseguido hacerse un hueco en las cocinas de muchos hogares españoles, y sin embargo, parece que sigue siendo igual de desconocida que el primer día.
Tal vez el nombre "freidora de aire" no sea el más apropiado, o puede que mucha gente se confunda con un microondas o un horno; pero este es un aparato independiente, que requiere de sus propias consideraciones.
Ronald Rondón, técnico de la cadena de tiendas Hermanos Pérez, ha compartido algunas de estas consideraciones y precauciones que debemos tener antes de usar una freidora de aire para alargar su vida útil y evitar más de un susto.
Qué no deberíamos meter en una air fryer
Para empezar, un error muy común que cometen muchos usuarios incluso antes de iniciar el cocinado es poner papel de aluminio en el fondo de la cesta; es una idea que viene del horno, donde sirve para atrapar aceite y manchas, pero que en el caso de la freidora de aire no tiene mucho sentido.
Aunque una freidora de aire es 'básicamente' un horno pequeño, en realidad hay un aspecto vital en el que es diferente: el movimiento del aire. Las freidoras de aire funcionan con un sistema de convección que hace circular el aire caliente a gran velocidad por todo el compartimento interior.
Por lo tanto, al colocar una lámina de papel de aluminio, estamos afectando a ese flujo de aire, que no va a cubrir los alimentos completamente y va a provocar que algunas partes estén poco hechas.
No sólo eso, sino que corremos el riesgo de que el papel de aluminio tape la rejilla de ventilación superior, 'ahogando' la máquina y provocando que funcione mal, o peor aún, que la rompamos.
Para evitar este problema, la recomendación del técnico es utilizar siempre papel de hornear perforado; también existe papel diseñado específicamente para freidoras de aire, que tiene agujeros por los que puede pasar el aire caliente y no impide el flujo.
En cuanto a los alimentos, Rondón recuerda que no podemos cocinar legumbres ni otros ingredientes secos como el arroz o la pasta. Estos productos necesitan absorber una gran cantidad de agua a altas temperaturas para hidratarse y cocinarse debidamente.
La freidora de aire trabaja de la manera contraria, evaporando la humedad para lograr ese acabado crujiente tan bueno en frituras pero que no hace mucho con alimentos que ya están secos.
Lo contrario también es cierto. Los líquidos como las sopas, caldos o cremas no se deben calentar en la freidora de aire, en este caso porque la potencia del ventilador interno va a provocar salpicaduras que pueden acabar en la resistencia superior y generar humo y un riesgo real de cortocircuito.
Eso no significa que no podamos cocinar alimentos húmedos; según explica Rondón, podemos marinar un pollo o una carne, pero con cuidado de escurrirlo bien antes de meterla.